Lo que hace especialmente interesante a los UFO, a diferencia de los chorros relativistas, es que se expanden en todas direcciones como una burbuja gigante. Eso significa que no hace falta tener mala suerte y estar justo en el camino del "disparo": cualquier planeta dentro de la galaxia podría recibir su influencia.
Sagitario A*, el agujero negro al centro de la Vía Láctea, tiene unos 4 millones de masas solares. Otros bien localizados en el universo alcanzan los 10,000 millones. Entre ambos extremos, el estudio encontró diferencias dramáticas en el daño que pueden causar.A mayor masa del agujero negro, peores noticias para cualquier planeta cercano. Los vientos ultrarrápidos pueden calentar las atmósferas planetarias hasta temperaturas de millones de grados, suficiente para que las moléculas del aire alcancen velocidades superiores a la necesaria para escapar de la gravedad del planeta y perderse en el espacio para siempre. En los casos más extremos, incluso una atmósfera tan densa como la de Venus, unas 90 veces más masiva que la terrestre, sería completamente arrasada.
El hallazgo más inquietante tiene que ver con el ozono. Los vientos de alta energía generan óxidos de nitrógeno que destruyen esta capa de forma encadenada, capa por capa, sin freno. El estudio encontró que para agujeros negros de más de 100 millones de masas solares, la capa de ozono de un planeta similar a la Tierra podría destruirse casi por completo. Sin ella, la radiación ultravioleta de la estrella anfitriona llega sin filtro a la superficie. No haría falta un impacto de asteroide ni una explosión estelar cercana: ese planeta se volvería inhabitable poco a poco.
a cantidad de energía recibida de su estrella, la posibilidad de albergar agua líquida, la composición de su atmósfera y la estabilidad de su temperatura a lo largo del tiempo, una combinación de factores que solo podría darse en un lugar tan vasto como el universo.