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¿Por qué ha vuelto el sarampión?

¿Por qué ha vuelto el sarampión?
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José Ibarrola La Tribuna ¿Por qué ha vuelto el sarampión?

Pedro J. Navarro

Presidente del Colegio de Médicos de Málaga

Miércoles, 25 de febrero 2026, 01:00

... ya no está libre de sarampión. Una noticia que obliga a reflexionar y analizar a fondo la importancia de la vacunación.

La infancia es el periodo ideal para iniciar la vacunación, ya que los pequeños son más vulnerables a las infecciones debido a que su sistema inmunitario aún está en desarrollo. Las vacunas proporcionan una protección similar a la de superar la enfermedad de forma natural pero sin los riesgos y complicaciones que conllevaría padecerla.

Estamos ante uno de los medios preventivos más eficaces y seguros en la historia de la medicina. Desde su descubrimiento, las vacunas han salvado millones de vidas y han permitido erradicar enfermedades como la viruela y controlar otras como la poliomielitis en muchas partes del mundo.

En España contamos con un calendario vacunal estructurado y gratuito, que establece la administración pautada de vacunas desde los 2 meses hasta los 14 años. Su objetivo es proteger a la población infantil frente a enfermedades graves y potencialmente mortales como sarampión, varicela, rubéola, parotiditis, difteria, tos ferina, tétanos, poliomielitis, hepatitis o determinadas meningitis, por citar las más conocidas. Este calendario se actualiza periódicamente incorporando nuevas vacunas seguras y eficaces.

Las vacunas en la infancia son fundamentales porque proporcionan:

-Protección individual, al niño/a que recibe la vacuna.

-Protección comunitaria o de grupo: cuando la cobertura vacunal alcanza cifras cercanas al 98 %, se dificulta la circulación del virus y se protege también a quienes no pueden vacunarse o aún no han recibido todas las dosis según su edad.

-Prevención de complicaciones graves, como el daño neurológico asociado al sarampión o la parálisis provocada por la poliomielitis.

Los virus se transmiten de persona a persona por contacto directo o indirecto. Si un niño no vacunado se infecta, puede transmitir la enfermedad a otros menores también no vacunados. De ahí la importancia de evitar bolsas de población susceptible.

El anuncio de la OMS de que España es un país que ya no está libre de sarampión significa que el virus vuelve a circular de forma continuada en el territorio nacional. En Andalucía se registraron 93 casos en 2025, de los cuales 52 se produjeron en Málaga. El incremento ha sido progresivo, especialmente desde 2023.

Las causas son diversas:

-Descenso en la cobertura vacunal en determinados grupos o territorios. Aunque las cifras globales siguen siendo altas, existen bolsas de población no vacunada o con pautas incompletas.

-Importación de casos desde otros países, dado que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa.

-Falta de inmunidad en algunos casos ya que un pequeño porcentaje de personas puede no haber desarrollado protección suficiente tras la vacunación.

Debemos revertir esta situación aumentando la cobertura vacunal y actuando sobre los grupos no vacunados. La Junta de Andalucía, con buen criterio, ha adelantado la segunda dosis de la vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis) a los dos años —antes se administraba a los tres—. La primera dosis se mantiene a los 12 meses. Las tasas de vacunación en Andalucía son elevadas: 97,7 % en la primera dosis y 95 % en la segunda. No sólo debemos mantenerlas; es necesario reforzarlas.

Está demostrado que, cuando dejamos de vacunar, las enfermedades infecciosas que creíamos controladas reaparecen. La situación actual no es alarmante pero sí exige vigilancia epidemiológica y refuerzo de las medidas preventivas.

La reaparición del sarampión constituye un problema de salud pública porque:

-Pone en riesgo a los más vulnerables: niños no vacunados, personas inmunodeprimidas y mayores.

-Sobrecarga el sistema sanitario, incrementando costes y presión asistencial.

-Puede erosionar la confianza en las vacunas si no se aborda con información rigurosa.

¿Cuáles son mis recomendaciones?

-Cumplir de forma completa el calendario vacunal, incluidas las dosis de refuerzo.

-Asegurarse de que los menores reciben todas las vacunas recomendadas.

-Informarse a través de fuentes sanitarias fiables.

-Consultar con los profesionales de la salud ante cualquier duda.

Si aspiramos a la mejor salud para nuestra población debemos evitar aquellas enfermedades infecciosas que pueden prevenirse mediante vacunación. No podemos olvidar que las vacunas salvan vidas. Vacunarse es un acto de responsabilidad y solidaridad porque protege a quien recibe la vacuna y también a quienes le rodean.

La salud pública depende de la acción colectiva. Y la vacunación es, sin duda, una de sus herramientas más valiosas.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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