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«¿Por qué no morí cuando lanzaron esas bombas? ¿Para sufrir una y otra vez?»

«¿Por qué no morí cuando lanzaron esas bombas? ¿Para sufrir una y otra vez?»
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El congreso Women Now comienza con el relato de Kim Phuc Phan Thi, conocida como 'la niña del napalm', que ahora dedica su vida a ayudar a niños que sufren
«¿Por qué no morí cuando lanzaron esas bombas? ¿Para sufrir una y otra vez?»

El congreso Women Now comienza con el relato de Kim Phuc Phan Thi, conocida como 'la niña del napalm', que ahora dedica su vida a ayudar a niños que sufren

Regala esta noticia Añádenos en Google Kim Phuc Phan Thi en el escenario del summit Women Now. (R. C.)

Doménico Chiappe

Madrid

18/06/2026 Actualizado a las 13:10h.

Cuando cayeron las bombas de napalm sobre su aldea en Vietnam, Kim Phuc Phan Thi acababa de cumplir nueve años, y su huida aterrorizada, junto ... a otros niños, fue inmortalizada en una foto que recorrió el mundo. Ahora, Kim, como pide que le llaman, es embajadora de Buena Voluntad en la Unesco y ha logrado convertir lo vivido ese día, 8 de junio de 1972, en el punto de partida de una historia de resiliencia y superación. «Nunca voy a poder olvidar ese día», ha asegurado este jueves en el escenario del 'summit' de liderazgo femenino Women Now.

Corrió hasta la extenuación y lloró. Un soldado trató de ayudarla y le roció agua, pero generó una reacción adversa del napalm y empeoró sus quemaduras. Kim se desmayó. Pasó 14 meses en el hospital y, al recuperarse, su padre le mostró la fotografía atribuida al reportero Nick Ut. «No quería ver esa foto, la odiaba mucho. Estaba desnuda, fea, sufriendo. Me pregunté por qué la habían hecho, por qué la habían publicado, pero no era solo mi foto, también estaban mis hermanos y mis primos, y tuve que aceptarla», dice Kim, en la entrevista inaugural del foro, realizada por Fernando Belzunce, director general editorial de Vocento.

«Aquella fotografía se hizo muy famosa». Diez años después entendió que aquel doloroso retrato cambiaría su vida, conoció al autor de la imagen, que la socorrió al trasladarla en su furgoneta hasta un centro médico. «Me salvó», ha dicho hoy en Madrid, en el congreso organizado por Mujer Hoy.

Del rechazo a la transformación

A partir de ese momento entendió que ella era esa niña pequeña que se había convertido en símbolo, pagando un «precio muy alto porque mi vida privada iba desapareciendo y mi sufrimiento fue utilizado con fines políticos algunas veces», sostiene Kim, que tuvo secuelas físicas y emocionales.

«En la guerra sufrimos, pero en la posguerra aun más. Cuando llegué a la adolescencia, con todas las cicatrices que tenía, me dije: '¿cómo voy a conseguir novio? ¿Quién me va a querer así? No me voy a casar nunca, ni voy a tener una vida normal'. Y pasaba día y noche pensando esto, llena de odio y resentimiento. Pero también pensaba: '¿qué puedo hacer con mi vida?' Y me enfrenté a muchísimos retos. Estudié muchísimo a pesar de todas las dificultades».

Cuenta Kim que entró en el primer curso de la Facultad de Medicina pero el gobierno de Vietnam, del bando comunista que había ganado la guerra, descubrió que ella era aquella la niña de la foto. «Me trataron como un trofeo, aunque en ese momento estaba muy contenta porque me prestaban atención».

Llegaron periodistas, querían contar su historia, la propaganda estatal le impidió seguir estudiando. «Yo quería ser médico para ayudar a otros como me habían ayudado a mí, pero me vi sin futuro», rememora. «Si soy honesta, debo decir que me quería quitar la vida. Yo quería morir porque así terminaría el dolor. Pero no podía hacerlo, era muy duro, imposible. Me dije: '¿cómo puedo seguir adelante cada día con esa carga sobre los hombros de un cuerpo tan pequeño?'. Quería buscar un propósito. ¿Por qué no morí cuando lanzaron esas bombas? ¿Para sufrir una y otra vez?».

Kim vivió una epifanía leyendo la Biblia. «Me volví cristiana en 1982 y Dios me sacó de la oscuridad y llevó luz a mi corazón. Ahora dirige la The KIM Foundation International, dedicada a evitar que se repita lo que ella sufrió. «Comencé a ver aquella fotografía como un don muy poderoso para hacer el bien, ayudar a los niños y a mis hijos, para que no exista un solo lugar en el mundo en el que se sufra como sufrió aquella niña, como sufrí yo».

Emprendimiento femenino

Momentos antes de la emotiva charla con Kim, la directora de Mujer Hoy, Charo Marcos, presentó la octava edición de este encuentro que reúne a «las mujeres que mejor ayudan a entender el presente y a imaginar el futuro», en «un momento de enorme complejidad, un mundo marcado por la polarización, la incertidumbre, el ruido; un mundo en el que las certezas se tambalean y en el que resulta más difícil que nunca distinguir entre las voces que iluminan y las que confunden».

A continuación, habló la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, que mostró en datos la evolución del emprendimiento femenino en España: «casi 10,6 millones de mujeres están afiliadas a la Seguridad Social, el 47,5%». Además, «el empleo femenino ha crecido más que el masculino desde el año 2018, un 20,8% el de ellas y un 15,7% el de ellos. Y somos un destino de talento, con 23.000 mujeres extranjeras altamente cualificadas, de las que 4.000 son investigadoras y más de 2.000 emprendedoras. Las mujeres en nuestro país ganan cada vez más terreno y ya son 1.287.000 emprendedoras, algo que revela claramente la gran transformación de nuestra sociedad».

«No hay futuro que merezca la pena si no lo construimos con todas las voces», prosiguió Saiz, quien calcula que el 38% de las emprendedoras «arranca su proyecto con la meta de marcar una diferencia en el mundo». «No hay liderazgo sin propósito, ni innovación sin igualdad. En un momento en el que Europa afronta retos enormes, las mujeres estamos demostrando que otro modelo de liderazgo es posible. Uno que combina firmeza con empatía, eficiencia con humanidad, resultados con justicia social».

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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