La presidenta del Congreso, Francina Armengol, durante el pleno de este jueves. Europa Press
Política PP, Junts y Vox demuestran en el Congreso que son mayoría los que quieren que Sánchez convoque eleccionesEl Gobierno, derrotado por 177 votos a favor y las abstenciones de PNV y Coalición Canaria en la moción que dio origen al veto de Armengol.
Más información:La Mesa vetó sin reunirse ni escuchar a los letrados del Congreso las enmiendas del PP y de Junts que pedían elecciones
Rubén Fernández Publicada 18 junio 2026 15:56h Actualizada 18 junio 2026 16:25h Las clavesLas claves Generado con IA
Como si las enmiendas anuladas por la Mesa se mantuvieran. PP, Vox, Junts y UPN han votado a favor de la moción contra el Gobierno en la que se censuraba la “situación de extrema debilidad del Gobierno” con 177 votos a favor y las abstenciones de PNV y Coalición Canaria.
Los partidos han decidido ignorar así el veto de Francina Armengol que este martes eliminaba las enmiendas registradas por Junts y PP que querían someter a votación un texto que instaba al Gobierno a disolver las Cortes y convocar elecciones. La justificación que dio la Mesa para anularlas fue que “invadía competencias” del Ejecutivo.
Una decisión ha indignado al PP que, tras presentar un recurso de amparo, ha decidido llevar la supresión ante el Tribunal Constitucional al considerar “una cacicada” la decisión de Armengol ya que, en otras ocasiones, se han permitido debates similares.
Antes de votar la moción, la portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz, ya anticipaba la intencionalidad de sus votos: “Todos los españoles saben que cuando los grupos estemos votando, estaremos votando para que haya una convocatoria electoral”. Independientemente de que se mantuviesen o no las enmiendas.
La votación ha evidenciado que una mayoría del Congreso quiere que se disuelvan las Cortes y se convoquen elecciones.
Durante el debate, celebrado el miércoles, el portavoz de Junts, Josep Maria Cruset, lamentaba que les hayan vetado las enmiendas “para prohibir hablar, prohibir votar”.
“¿De qué tienen miedo? ¿De hablar? ¿De votar?”, preguntaba el diputado de la formación de Míriam Nogueras y Carles Puigdemont, quien sentenciaba: “la prohibición de una votación por parte de la mesa es la prueba de la debilidad de este Gobierno”.
El Gobierno impone la mordaza al Congreso para que no conste que la mayoría de la Cámara reclama elecciones generales yaTambién la portavoz del PP era muy crítica con la supresión de las enmiendas. "El día que se amordaza un Parlamento muere la democracia y eso es lo que ha hecho Armengol", añadía Muñoz.
Incluso el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, se quejaba de que se hayan anulado las enmiendas de PP y Junts, pero con intencionalidad distinta.
“Se tendrían que haber mantenido para que ustedes se retraten”, afirmaba, dirigiéndose a la bancada de Junts, para reprocharles que “están pactando” con el PP, a quienes no hace mucho se referían como “casi infraseres” y “la caverna”. Mientras que a los populares les recordaba que tildaban de "golpistas" y "separatistas" a los diputados de Junts.
Para la izquierda, Junts ya está en el pack de la derecha como se comprobaba en la intervención de la diputada de Sumar, Aina Vidal, o en el del PSOE cuyo diputado, Arnau Ramírez, evitaba criticar a Junts pero aseguraba que el PP “se está pasando de frenada” y preguntaba a “sus derechistas señorías” por qué “tienen tanta prisa” para llegar al Gobierno.
Pese al varapalo de esta votación, el Gobierno ha conseguido atraer a Junts a otras votaciones como la de sacar adelante en el pleno el tratado de amistad con Francia que incluye "un Erasmus" de ministros o las enmiendas a la totalidad de PP y Vox a la ley del cine de Ernest Urtasun tras ceder más competencias a la Generalitat y más ayudas a las películas en catalán.