Con la llegada del acuerdo para la investidura de María Guardiola, Aragón se sitúa como el siguiente escenario en el que PP y Vox deberán encontrar el consenso para asegurar la continuidad de Jorge Azcón como presidente autonómico. Ambas formaciones continúan trabajando en la consecución de "un gobierno sólido, estable y con capacidad de decisión y gestión" que será sellado "en los próximos días", en las jornadas próximas a la celebración del día de la Región.
La portavoz de los populares en las negociaciones, Mar Vaquero, también vicepresidenta en funciones del Ejecutivo aragonés, ha señalado que las conversaciones entre las dos partes continúan su desarrollo y que, tras convenir el primer Gobierno de coalición después de la ronda electoral autonómica, estas se han visto reforzadas. En ellas, el tema principal continúa siendo "el proyecto, antes que cualquier reparto de consejerías", que en Extremadura se cerró tan solo unas horas antes de la fumata blanca.
"Lo que nos mueve a estas dos formaciones políticas es una gran responsabilidad. Desde un primer momento hemos querido mostrar claramente la voluntad de llegar a un acuerdo frente a lo que hubiera podido ser alargar aún más la situación de estar en funciones. Esperamos que en los próximos días podamos concretar ya ese acuerdo", ha apuntado Vaquero desde Huesca, antes de la celebración del acto institucional organizado con motivo del próximo Día de Aragón.
Esta festividad, enmarcada en el 23 de abril, podría condicionar el momento en el que se revelará el pacto, ya que esta será la primera vez en la historia que se celebre sin un Gobierno en vigor. Pese a ello, desde el inicio de las negociaciones, que ya apuntaban a ser tremendamente largas nada más conocer los resultados electorales del pasado 8 de febrero, el PP siempre ha insistido en que esta fecha no marca ningún límite y que el 3 de mayo es la única fecha con la que trabajan. "Tenemos un tiempo que hemos respetado. Es el tiempo que nos da nuestra normativa para poder llegar a conformar gobiernos sólidos y es lo que vamos a cumplir", ha expresado Vaquero.
Así, a poco más de dos semanas para alcanzar el vencimiento del plazo para formar Gobierno, Aragón encara el momento clave de las negociaciones, con todos los esfuerzos destinados a encontrar los diferentes puntos en común cuanto antes. El optimismo por lograrlo es mayor en las filas del PP que en Vox, donde su secretario general, Ignacio Garriga, ya ha señalado que todavía hay "mucho camino por recorrer" y ha recordado que en tierras aragonesas el resultado fue mejor que el obtenido en los comicios extremeños, lo que representa "una circunstancia que se va a tener que poner sobre la mesa".
Los de Santiago Abascal querrán un botín aún mayor que el obtenido en Extremadura, ya que en Aragón la distancia respecto a escaños y porcentaje de voto con el PP es sustancialmente menor. Por tanto, cabe esperar que la representación de Vox en el Gobierno de Jorge Azcón sea más amplia en comparación con el Ejecutivo que María Guardiola cerrará la próxima semana, que ya contará con un vicepresidente y un consejero encargados de aplicar los principios de la derecha dura a la gestión de la inmigración y del sector agrícola.
Vaquero ha evitado entrar a valorar estas declaraciones y ha optado por tratar con normalidad que existan diferencias entre acuerdos al tratarse de "dos regiones distintas, que no están en el mismo momento y que tienen sus propias singularidades".
Mientras tanto, Azcón ha optado por mantenerse alejado de los focos durante esta recta final de negociaciones. Ha reducido notablemente sus apariciones públicas en las últimas semanas y ha limitado sus intervenciones a declaraciones institucionales sin exponerse a preguntas de los medios de comunicación.