- El Gobierno reduce las rebajas temporales a la gasolina y mantiene las ayudas sectoriales
- Trump amenaza con represaliar el "ataque sorpresa" de Irán y el crudo se dispara a 90 dólares
A las puertas de la operación salida de agosto, cuando los desplazamientos por carretera alcanzarán un nuevo máximo histórico, las subidas de precios en los carburantes ya absorben las rebajas fiscales temporales aprobadas para paliar los efectos del conflicto en Oriente Próximo.
La reactivación de las hostilidades en Oriente Próximo entre Estados Unidos e Irán, el pasado 8 de julio, ha vuelto a elevar de manera sensible el precio del petróleo y, por tanto, de los carburantes. Tanto, que las rebajas fiscales temporales aprobadas por el Gobierno a finales de junio, y que ascienden a 15 céntimos por litro este mes, ya han sido absorbidas prácticamente en su totalidad por el alza de los precios, que registran su nivel máximo desde el pasado abril, cuando permanecía vigente un descuento de 20 céntimos sumado a una rebaja de once puntos en el IVA de los combustibles.
Según el histórico de precios que publica diariamente el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el precio medio de la gasolina 95 en España ha pasado de 1,53 euros por litro el 8 de julio a 1,65 el día 28. Se trata de un alza de 12 céntimos, un 7,8% más, en apenas 20 días. En el caso del diésel (Gasóleo A habitual), la subida asciende al 14,3% en el mismo periodo, 22 céntimos más, por encima del descuento de 15 céntimos vigente hasta el 31 de julio.
El desajuste entre la rebaja vigente en el Impuesto de Hidrocarburos -después de que en julio decayera la rebaja en el IVA de los carburantes, recuperando el tipo general del 21%- podría ser incluso mayor a partir del próximo sábado, 1 de agosto, cuando está previsto que pase de los 15 céntimos actuales a 10 céntimos por litro. Todo, mientras los ataques cruzados entre EEUU e Irán siguen sucediéndose en el entorno del estrecho de Ormuz, amenazando con tensionar aún más los precios del petróleo.
El Consejo de Ministros aprobó el segundo paquete de ayudas en respuesta al conflicto en Oriente Próximo el pasado 29 de junio, cuando la tregua entre Teherán y Washington seguía vigente. Entonces, el Ministerio de Economía que lidera Carlos Cuerpo modificó las rebajas fiscales a los carburantes estableciendo unos descuentos que irían reduciéndose progresivamente mes a mes hasta decaer por completo en octubre.
"En las últimas semanas, hemos visto una moderación de la incertidumbre, pero todavía no encontramos unos niveles de precios similares a los de antes de la guerra", afirmó entonces el vicepresidente primero del Gobierno.
La situación cambió de golpe el pasado 8 de julio, cuando, en plena cumbre de la OTAN, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el final del alto el fuego y la reactivación de los bombardeos y del cierre del estrecho de Ormuz.
Sin revisión del descuento a la gasolina hasta el 13 de agosto
El decreto aprobado por el Gobierno, no obstante, incluye una cláusula que permitiría a Economía recuperar la rebaja de 20 céntimos por litro de combustible si los precios volviesen a subir por la inestabilidad de la tregua, algo que finalmente ha ocurrido.
Sin embargo, y a pesar del alza cada vez mayor en los precios, comprobable en una fuente oficial como el histórico del Ministerio para la Transición Ecológica, desde el Ejecutivo mantienen la cautela en lo respectivo a activar dicha cláusula. Fuentes gubernamentales señalan a EXPANSIÓN que esperarán, al menos, hasta el 13 de agosto para ponerla en marcha.
Ese día se publica el dato definitivo de inflación interanual correspondiente a julio, el indicador que Economía ha decidido utilizar para valorar la efectividad de las medidas. En caso de decidir elevar la rebaja fiscal temporal a 20 céntimos por litro, explican las mismas fuentes, podrían hacerlo directamente, sin necesidad de pasar por el Congreso de los Diputados.
Sin embargo, para entonces la situación podría haber vuelto a cambiar en uno u otro sentido, bien sea por un incremento aún mayor en el precio de los carburantes, bien sea por un descenso tras una nueva tregua que, al menos de momento, se antoja complicada tras los últimos acontecimientos en Oriente Próximo.
El gasóleo agrícola, al alza
La subida de precios en los carburantes de uso común -la gasolina y el gasóleo A habitual- también se siente con fuerza en el caso del gasóleo B, el combustible agrícola, el cual cuenta con un precio más reducido por estar subvencionado. En concreto, los datos de Transición Ecológica muestran un incremento de 18 céntimos por litro entre el 8 de julio y el día 28 del mes, pasando de costar 1,32 euros por litro a 1,50 en apenas 20 días, un 13,6% más.
En este caso, el decreto de respuesta por la crisis en Oriente Próximo contemplaba una rebaja de 20 céntimos por litro para los agricultores, que se mantendrá constante hasta octubre. Por tanto, y a pesar de que la subida de precios ya asimila prácticamente todo el descuento, Economía no tendría capacidad para elevarlo el próximo mes.
Récord de desplazamientos por carretera este verano
Las nuevas subidas en el precio de los carburantes se producen en medio de la temporada turística, en la que España no sólo podría registrar un nuevo récord de turistas internacionales, sino que también podría alcanzar un máximo histórico de desplazamientos por carretera para viajar. Según las previsiones de la Dirección General de Tráfico (DGT), entre julio y agosto se registrarán más de 104 millones de viajes de largo recorrido en coche, un 3,7% más que durante el mismo periodo del año pasado, cuando por primera vez se superaron los 100 millones de desplazamientos.
Sólo este fin de semana, el primero de agosto -y cuando la rebaja fiscal temporal al combustible bajará de 15 céntimos por litro a 10 céntimos-, Tráfico espera 5,6 millones desplazamientos de largo recorrido por carretera; y, para el conjunto del mes, las previsiones apuntan a 54,5 millones de movimientos de larga distancia.
De confirmarse, las perspectivas récord podrían influir aún más en el alza de precios de la gasolina y el diésel registrada en las últimas semanas, después del fin del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán que ha elevado el precio del petróleo desde el entorno de los 76 dólares hasta superar los 90 en algunos momentos.
La subida del precio del petróleo y, por tanto, de los carburantes, podría comprometer los buenos resultados de la campaña turística previstos para este verano. Especialmente, entre los viajeros nacionales, los cuales ya mostraron el año pasado cierta contención en el gasto respecto a los visitantes extranjeros.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el desembolso total de los primeros se redujo un 0,1% en la temporada alta de 2025, y también cayó en el conjunto del ejercicio respecto al anterior.
Los operadores de petróleo advierten que el mercado está a punto de quedarse sin suministro debido al nuevo cierre del estrecho de OrmuzLas compraventas de vivienda siguen cayendo mientras los precios se disparanEconomía, vivienda y corrupción: las claves de un fin de curso político con tintes electorales Comentar ÚLTIMA HORA