Los Precios de Transferencia abandonan su rol de trámite burocrático para erigirse como la principal línea de defensa fiscal de los grandes grupos frente a la presión internacional y la consolidación de la IA como herramienta de control.
Dentro de la complejidad del derecho tributario, la fiscalidad de los Precios de Transferencia (PT) está tomando un papel cada vez más protagonista. Lo que durante décadas fue percibido por muchas empresas como un simple trámite burocrático -"un documento guardado en un cajón para cumplir con Hacienda"-, se ha transformado en un campo de batalla donde convergen la alta tecnología, la reestructuración de los mercados globales y unas administraciones tributarias cada vez más implacables en el entorno internacional.
Así lo corroboran los fiscalistas en una nueva edición del Observatorio Fiscal EXPANSIÓN, patrocinado por Santander. En esta ocasión el foro reunió a tres de las voces más autorizadas en este segmento, como César del Portillo, socio responsable de Precios de Transferencia de Forvis Mazars; Paula Vicario, socia de PT de finReg360, y Flavio Sánchez, socio de PT de BDO Abogados.
Para Del Portillo, el primer gran cisma se encuentra en la propia definición del terreno de juego. "Nosotros nos dedicamos a contestar a una única pregunta: ¿Qué harían terceros independientes en condiciones de mercado?", explica. Sin embargo, advierte que el concepto clásico de "mercado" ha saltado por los aires. Las decisiones gubernamentales, el proteccionismo, las políticas arancelarias y las tensiones geopolíticas han distorsionado las reglas. "El mercado ya no es el mismo que hace diez años. Si compites con un local que no tiene tus aranceles, su posición competitiva es diferente, y esa nueva definición afecta de lleno a los Precios de Transferencia".
A ello se suma la irrupción de la tecnología, que en muchos casos está rompiendo los esquemas fiscales internacionales clásicos. Por ejemplo, en el caso de China, que "enviaba buques prefabricados y construía edificios en menos de seis meses, lo que pone en tela de juicio el concepto de establecimiento permanente, que requería más tiempo según los convenios", ejemplifica Sánchez para explicar que "la tecnología avanza tan rápido que a las administraciones y a nosotros nos cuesta encontrar un punto medio".
El impacto de la tecnología en la fiscalidad de los Precios de Transferencia será aún mayor en los próximos años, cuando la inteligencia artificial cobre aún más importancia. Sobre este asunto, los fiscalistas consideran que "ya no estamos ante tecnologías que automatizan procesos, sino ante otras que directamente los sustituyen, lo que cambia radicalmente el lugar donde reside el valor de una empresa".
Una nueva Inspección
Frente a esta mutación empresarial -sobre todo en el ámbito tecnológico-, las autoridades tributarias parecen no quedarse atrás. En este sentido, Vicario destaca un cambio radical en la forma en que la Administración aborda las inspecciones. "Hasta la fecha se nos consideraba un área de compliance, pero ahora los inspectores van mucho más al fondo que a la forma. Ya no quieren una lista de tareas completadas, sino que piden el modelo de negocio para entender cómo gestionas y por qué remuneras así".
Este cambio de tendencia, en un entorno tan cambiante como el actual, donde la aparición de modelos de negocio digitales abre como nunca antes el abanico de posibilidades, no es siempre entendida por los inspectores, muchos de los cuales se ciñen demasiado, según Sánchez, a los cursos de formación, lo que provoca que "quieran imponer un formato teórico y volcar la carga de la prueba en el contribuyente de forma infinita". A pesar de ello, los especialistas en Precios de Transferencia están observando un cambio generacional en la Agencia Tributaria, con "inspectores más jóvenes, muy preparados, que hablan idiomas y tienen una curiosidad diferente. Tienen ideas creativas", señala Vicario.
Como en la actividad empresarial, la Inspección también está incorporando la tecnología a su operativa diaria, algo que en ocasiones complica la argumentación de las comprobaciones del Fisco, que "ya no se basan sólo en lo que tú les cuentes, sino en los datos automatizados que cruzan".
La creciente coordinación internacional entre administraciones tributarias, a través del intercambio de información, es otra de las tendencias que marcan la actividad de la Inspección. Así, los fiscalistas relatan cómo un mismo procedimiento puede ser seguido, de forma casi simultánea, por requerimientos idénticos en Francia o Alemania. "Todos van a mirar lo mismo, no es casualidad", valora la socia de finReg360. Un aspecto al que, en opinión de Del Portillo, se suman otras advertencias, como "el umbral de materialidad en las inspecciones. Si antes un inspector se conformaba con que la empresa se situara dentro de un rango aceptable, ahora, si percibe que un leve ajuste dentro de ese mismo margen puede suponer mayor recaudación, no dudará en pelearlo". Por ello, valora que las revisiones se han convertido en un "campo de minas" que pueden arrastrar a la empresa a años de incertidumbre en los juzgados.
Otro de los ejemplos más claros de la desconexión entre la realidad empresarial y el sistema tributario es el cash pooling -la centralización de la tesorería en los grupos para compensar las pérdidas con las ganancias-, un apartado donde las decisiones de los ejecutivos tienen grandes implicaciones fiscales, ya que "a la Administración le cuesta horrores entender que el cash pooling es un producto de PT", apunta Del Portillo.
Defensa tributaria
En este marco, marcado por las nuevas directrices internacionales como el Pilar II, los Precios de Transferencia han dejado de ser parte del compliance para convertirse en un aspecto clave para la defensa tributaria. "Ya no buscas ahorrar fiscalmente, sino que tu política sea lo suficientemente robusta para que no te dé problemas con las administraciones", explica Sánchez, quien no obstante recuerda que la realidad todavía presenta retos en esta área: "Hay que ver el futuro, sí, pero la Administración te va a inspeccionar el pasado. Tenemos que justificar hacia atrás mientras planificamos hacia adelante".
Y, ante la creciente importancia de los Precios de Transferencia, los fiscalistas celebran que las empresas son cada vez más conscientes de la necesidad de prepararse desde el minuto uno. "Estamos haciendo ahora, por primera vez, más planificaciones que documentaciones", afirma Vicario en este sentido. En su opinión, "es maravilloso cuando un cliente te pide planificar desde cero las relaciones de un grupo recién adquirido, hablando con la gente de las unidades de negocio y viendo nacer la operación".
Esta visión es compartida por Del Portillo, quien concluye afirmando que las empresas "deben entender que, si se acostumbran a vivir justificando el pasado, lo harán a perpetuidad. Hay que dejar de verlos como un problema aislado y entenderlos como una herramienta transversal y estratégica para construir futuro en un mundo volátil".
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