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Preguntas y respuestas sobre los papeles del 23-F: ¿Cuándo hizo qué el Rey? ¿Quién apoyaba a Tejero? ¿Tuvo apoyo popular el golpe?

Preguntas y respuestas sobre los papeles del 23-F: ¿Cuándo hizo qué el Rey? ¿Quién apoyaba a Tejero? ¿Tuvo apoyo popular el golpe?
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El conjunto de documentos liberado por el Gobierno desmiente las teorías que atribuyen a los golpistas una gran red de cómplices y patrocinadores. Leer

¿Cuándo se puso el Rey en contra del golpe?

Durante años, ha existido la sospecha de que Don Juan Carlos siguió un doble juego, que alentó el golpe y la formación del Gobierno Armada de concentración nacional hasta que ese plan descarriló por el empecinamiento de Antonio Tejero, ya en la madrugada del 24 de febrero. En los papeles, queda demostrado que no ocurrió así: antes de las 19.00 horas (Tejero irrumpió en el Congreso a las 18.22), el Rey prohibió a Alfonso Armada que acudiera a su lado, como éste había solicitado. El Rey no quería que el sospechoso de dirigir el golpe aprovechara la cercanía física para demostrar a los militares que la Casa Real lo respaldaba. A las 19.30, el Rey y su equipo decidieron emitir su famoso mensaje contra el golpe. Si la emisión no fue inmediata fue porque los estudios de RTVE estaban vigilados por los golpistas. Durante la siguiente hora, su consejero Sabino Fernández Campo y el propio Don Juan Carlos llamaron a Armada y a varios mandos militares para disuadislos del golpe.

¿En qué momento fracasó el golpe?

La respuesta más habitual a esa pregunta dice que Alfonso Armada llegó al Congreso a las 23.50 para proclamar su nuevo Gobierno de concentración nacional y que Tejero, mucho más radical que ese proyecto de reconciliación, lo expulsó. Y que ahí descarriló el 23-F. En realidad, hay otro momento simbólico: a las 19.00, el general José Juste llamó a Zarzuela y le preguntó a Sabino Fernández Campo si Armada estaba con el Rey. Fernández Campo le dijo que "no, en absoluto", y el general respondió: "Esto cambia totalmente la situación". Los militares, a partir de ese momento, supieron que la apuesta del golpe estaba basada en un farol de Armada (el respaldo del Jefe del Estado) y su frente se resquebrajó.

¿Cuál fue el papel del CESID en el golpe?

A pesar de los documentos desclasificados, sigue sin existir una respuesta clara para esa pregunta. Desde ayer sabemos que el elenco de agentes que se relacionaban con el grupo golpista es más amplio de lo sabido hasta ahora y que incluye a seis personas. ¿Estaban en las afueras del golpe o en su núcleo? Parece claro que el CESID no diseñó el ataque al Congreso, aunque sus agentes hicieron labores auxiliares para los golpistas. ¿Ayudaban a los militares o los espiaban? Esa pregunta tampoco tiene una respuesta clara. Si es obvio que la casa intentó silenciar su implicación.

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¿Qué sabemos de la trama civil?

Durante muchos años, los historiadores y los periodistas se han preguntado por la red de empresarios, políticos y periodistas que habría de apuntalar al Gobierno Armada tras el Golpe de Estado. Los papeles del 25 de febrero de 2026 son decepcionantes al respecto, porque no hay registro de la famosa sucesión de almuerzos y encuentros entre militares y civiles que habría llevado hasta el asalto. No hay nombres famosos ni líneas de financiación. Al contrario, el informe Panorámica de operaciones en marcha (noviembre de 1980, manuscrito y sin firma, aunque probablemente procedente del CESID) advierte de que tres grupos de conspiradores estaban activos en ese momento, que todos estaban compuestos por unos pocos miembros y que estaban básicamente desconectados del mundo exterior. A una de esas tramas se le atribuye acceso al líder conservador Manuel Fraga pero no se especifica en qué consistía su comunicación. De los tres grupos, el más frágil fue el que atacó el Congreso de los Diputados.

¿Tuvo apoyo popular el golpe de Estado?

Los archivos del Cuerpo Superior de Policía de los días 24, 25, 26 y 27 de febrero están llenas de frases como "absoluta normalidad" o "sin incidentes". Hubo dos concentraciones en apoyo a Tejero ante la sede de la Guardia Civil de la calle Guzmán el Bueno de Madrid, hubo un par de contenedores de basura que ardieron, hubo dos peleas entre ultras en la mañana del día 24, hubo algunas octavillas y algunas pintadas, hubo un incidente con dos motoristas en la Universidad de Barcelona que arrojaron un líquido corrosivo... Y poco más. Sin embargo, a partir de abril, la Policía empezó a informar del malestar en el Ejército ante el juicio a los golpistas. Hay documentos sobre colectas en beneficio de los presos, crónicas sobre las descortesías de los militares (partidarios del golpe) a los policías (que acudieron a liberar el Congreso) e informes que recogen la construcción de las versiones alternativas de la ultra derecha, dirigidas a culpar al Rey del fracaso. Esos relatos llegaron a extenderse que haste el PCE alertó contra ellos.

¿Hubo injerencias extranjeras?

No. O no hay nada que lo demuestre. La Comunidad Europea y sus socios fueron muy tempranos en la condena del golpe. El papel de Estados Unidos está empeñado por la respuesta de su secretario de Estado Alexander Haig que en el mismo momento en el que Alfonso Armada entraba en el Congreso, dijo que su Gobierno no iba a hacer comentarios y que aquel era un asunto interno. Después, cuando Tejero fue detenido, el recién estrenado Gobierno Reagan y el Congreso felicitaron a los españoles y a su rey con cinco comunicados. En contra de Estados Unidos estaba su historial reciente de apoyo a los golpes de Turquía y El Salvador, pero no hay pruebas de contactos previos con los golpistas.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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