Astronauta desde 2013, la tripulante de Artemis II, que pese a amar el espacio siempre elige la Tierra, es una brillante ingeniera eléctrica cuya vocación inspiró el Apolo 8
Regala esta noticia Añádenos en Google Christina Koch, tras el amerizaje. (Reuters)M. F. Antuña
Gijón
17/06/2026 Actualizado a las 12:24h.Está en la mente de todos deambulando sin gravedad, sonriente, feliz de haber cumplido un sueño y erigida en fontanera espacial para chascarrillo universal. Christina Koch ... , la primera mujer que viajó a la Luna, la exploradora e ingeniera que nos hizo mirar hacia el cielo el pasado mes de abril y seguir al detalle la misión Artemis II en la que ejerció el cargo de especialista, es la nueva Premio Princesa de Asturias de la Concordia. En su haber, hitos históricos para la carrera espacial y para las mujeres: la que más tiempo ha permanecido en el espacio y la primera en llegar a la Luna.
Formada en Carolina del Norte como ingeniera eléctrica, Koch despegó el 1 de abril de 2026 desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), en la misión Artemis II, lo que le permitió ser partícipe de un histórico sobrevuelo lunar que nos devolvió a la Luna cincuenta años después de la última vez. La tripulación amerizó el 10 de abril de 2026 frente a la costa de San Diego después de casi diez días rebosantes de imágenes para la historia a 252.756 millas de su hogar. Ha pasado 338 días días en el espacio.
Pionera
Es una pionera. No hay duda. «Eres una cosa diminuta en medio en la inmensidad del espacio», dijo en una entrevista esta mujer a la que una fotografía tomada en 1968, once años antes de su nacimiento, le inspiró a ser astronauta. Fue la instantánea que Bill Anders, miembro de la tripulación de la misión Apolo 8, captó de la Tierra, en la que aparece nuestro planeta parcialmente en la sombra y la superficie lunar en un primer plano. En su habitación estaba esa estampa, que ella habría de vivir de cerca, gozar y contar a otros. Uno de sus relatos más inspiradores es el de la reentrada a la órbita terrestre: «Lo que quizá la gente no sepa es que el reingreso es una experiencia al menos diez veces más intensa que cualquier lanzamiento de cohete», declaraba de vuelta a casa Koch. «La bola de fuego en la que nos encontrábamos brillaba tanto que parecía una soldadura. Casi ni se podía mirar», contó la mujer de Artemis II a la BBC.
Pero en realidad, por mucho que le apasione el espacio, lo que de verdad ama por encima de todo es el planeta que habita. «Para mí, la Tierra es más mágica. La Tierra tiene sonidos preciosos. (...) La naturaleza me inspira de verdad. (...) Pero hay una cosa que es cierta, y es que cuando contemplamos la Tierra desde el espacio, es tan hermosa como esas vistas alpinas. Es tan hermosa como la fauna que vemos. Hay algo en nosotros que adora ver el planeta Tierra porque hay algo mágico en mirar hacia tu hogar desde el espacio». Palabra de Koch en una entrevista para 'Outside'. Decía más. Planteaba incluso la idea que debemos quedarnos todos tras ese viaje lunar: «Que seguimos eligiendo la Tierra. Es nuestro hogar. Es lo único que nos mantiene a todos vivos juntos. Representa nuestras necesidades comunes. Representa nuestras preocupaciones comunes. Representa nuestro amor común. Y elegimos la Tierra».
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