Smiljan Radic, Premio Pritzker 2026. A la derecha, pabellón de la Serpentine Gallery. Foto: Iwan Baan
Arquitectura Premio Pritzker para la arquitectura frágil de Smiljan Radic: "Sus edificios parecen a punto de desaparecer"El arquitecto chileno, con una obra concentrada principalmente en su país, obtiene el galardón más importante del mundo de la disciplina.
F. D. Quijano Publicada 12 marzo 2026 16:27hEl arquitecto chileno Smiljan Radić Clarke ha sido galardonado con el Premio Pritzker de Arquitectura 2026, el reconocimiento internacional más importante de esta disciplina. Con más de tres décadas de trayectoria, Radić se convierte en el 55.º laureado gracias a un enfoque que prioriza la fragilidad, la memoria cultural y la experimentación material frente a las certezas formales.
El Premio Pritzker, considerado frecuentemente como el Nobel de la arquitectura, ha reconocido la capacidad de Radić para expandir los límites de la disciplina desde su estudio fundado en 1995 en Santiago de Chile.
El acta del jurado subraya que "sus edificios parecen temporales, inestables o deliberadamente inacabados —casi a punto de desaparecer—; sin embargo, proporcionan un refugio estructurado, optimista y silenciosamente alegre, abrazando la vulnerabilidad como una condición intrínseca de la experiencia vivida".
Nacido en Santiago de Chile en 1965 y formado en la Pontificia Universidad Católica de Chile, su trabajo abarca desde instituciones culturales y espacios cívicos hasta residencias privadas, operando siempre desde una profunda conciencia antropológica y política del entorno.
La práctica arquitectónica de Smiljan Radić tiene un fuerte arraigo local, habiendo construido en Chile muchas de sus obras más celebradas, como el Teatro Regional del Biobío, el centro cultural NAVE, la ampliación del Museo Chileno de Arte Precolombino y el Restaurant Mestizo.
Teatro Regional del Biobío, 2018. Concepción, Chile. Foto: Iwan Baan
Sin embargo, su impacto ha trascendido ampliamente las fronteras de su país natal, desarrollando proyectos e instalaciones en diversas naciones como Albania, Austria, Croacia, España, Francia, Italia, Suiza y el Reino Unido.
Entre sus trabajos internacionales más reconocidos destaca el Pabellón de la Serpentine Gallery en Londres (2014) y obras recientes como el London Sky Bubble (2021), lo que demuestra un creciente alcance global desde su base de operaciones en Santiago.
Radić concibe la arquitectura como un espacio de tensión entre las formas masivas que perduran siglos bajo el sol y aquellas construcciones más pequeñas y efímeras que carecen de un destino claro. Según el propio galardonado, es en este cruce de tiempos dispares donde busca crear experiencias con una fuerte presencia emocional que inviten a las personas a detenerse. El arquitecto rechaza la idea de un lenguaje repetitivo, abordando cada encargo como una investigación singular fundamentada en los principios básicos y en una historia discontinua.
El jurado ha estado presidido por el también chileno Alejandro Aravena, ganador del Pritzker en 2016. Sobre el galardonado, opina: "En cada obra, es capaz de responder con una originalidad radical, haciendo evidente lo no evidente. Vuelve a los fundamentos básicos más irreductibles de la arquitectura, al tiempo que explora límites que aún no se habían tocado. Desarrollada en un contexto de circunstancias implacables, desde el borde del mundo, con una práctica formada por apenas unos pocos colaboradores, su arquitectura es capaz de llevarnos hasta el núcleo más íntimo del entorno construido y de la condición humana".
Bajo una apariencia austera, las obras de Radić ocultan una ingeniería de gran precisión. Despliega materiales como el hormigón, la piedra, la madera y el vidrio en una relación calculada para modelar el peso, la luz, el sonido y el cerramiento de sus espacios. Un claro ejemplo es el Pabellón de la Serpentine Gallery de 2014, donde una carcasa translúcida de fibra de vidrio descansaba sobre inmensas piedras locales de carga para filtrar la luz sin aislar a los visitantes del parque.
Las estrategias de Radić están fuertemente ligadas a las condiciones específicas de cada lugar, permitiendo que sus edificios emerjan de su entorno en lugar de imponer una fórmula de autor. Proyectos como el Restaurant Mestizo en Santiago aparecen parcialmente incrustados en el terreno, mientras que la Casa Pite en Papudo se orienta cuidadosamente para protegerse de los vientos predominantes.
Asimismo, el Teatro Regional del Biobío utiliza una envolvente semitranslúcida que modula la iluminación natural y favorece el rendimiento acústico mediante una estética de absoluta contención.
En 2017, Radić estableció la Fundación Arquitectura Frágil, concebida simultáneamente como una gran plataforma para el intercambio público y un valioso archivo de trabajo activo. La colección de esta institución, compuesta por obras experimentales y referencias de otros creadores, forma un corpus de investigación que nutre sus propios proyectos y expande la visión del sector cultural.
La dotación económica del Premio Pritzker de Arquitectura es de 100.000 dólares estadounidenses. Además de esta cuantía, el galardonado recibe un certificado oficial y un medallón de bronce inspirado en los diseños del arquitecto Louis Sullivan.
En una de las caras de este medallón figuran grabadas tres palabras en latín: firmitas, utilitas, venustas (firmeza, utilidad y belleza), que hacen referencia a los principios fundamentales de la arquitectura establecidos por el arquitecto romano Vitruvio.