Me gusta ver las películas en sus versiones originales, con subtítulos. El doblaje priva de media interpretación
Regala esta noticia Añádenos en Google Una sala de cine. (RC) 18/06/2026 a las 00:03h.Se considera que la invención del cine sonoro frenó el desarrollo del lenguaje visual, de la narrativa solo con imágenes, que al final de la ... década de los veinte había llegado a altísimas cotas y dio tanto en el cine americano como en el europeo numerosas obras maestras debidas a Murnau, Lang, Keaton, Vidor o Dreyer. La fascinación por oír las voces de los actores hizo que se diera demasiada relevancia a los diálogos y se teatralizara el cine. Además, tuvo otra consecuencia. Algunos actores y actrices tenían malas voces, que para colmo realzaban los primitivos sistemas de grabación, y sus carreras quedaron truncadas de la noche a la mañana. Como cinéfilo, me gusta ver todas las películas en sus versiones originales, con subtítulos. Me parece que ver a los actores doblados, privados de su voz en su idioma, es quedarse con media interpretación.
Otra cuestión es cómo percibimos nuestra propia voz, la que oímos digamos subjetivamente. Siempre la consideramos mejor que la exterior, lo cual podemos apreciar cuando la grabamos. Es más, esa voz real nos lo parece menos que la percibida por nuestros oídos al hablar. Un ejemplo más de que nuestra subjetividad tiende a considerarnos mejor de lo que somos, hasta en la voz.
La voz suele ser un signo bastante fiable del carácter de la persona. Hay timbres de voz pretenciosos y entonaciones engoladas que revelan pronto la arrogancia o la pedantería. O voces apagadas que transmiten inseguridad o melifluas que denotan cursilería. Los tontos a veces se camuflan bien y tienen todo tipo de voces. Borges citaba a un hombre de carácter tan humilde que padecía afonía crónica. Y luego hay personas muy mentirosas que falsean hasta la voz, como variante del imitador de voces de Thomas Bernhard, que la que no sabía imitar era su propia voz.
Lo que no tengo muy claro es cómo suena la palabra interior, la voz del pensamiento. ¿Distinta o igual a la voz que nos oímos al hablar? Creo que más bien es una voz sin voz, una ilusión mental que nos parece que tiene voz porque pensamos con palabras y sintaxis. Otro negociado es cuando te suenan voces en la cabeza y no reconoces ninguna. Aunque es aún peor cuando hablan entre ellas.
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