Ryan Gosling en 'Proyecto Salvación'
Cine'Proyecto Salvación': Ryan Gosling viaja al espacio en compañía de Spielberg y TarkovskiLa película se plantea como el 'antiblockbuster'. A pesar de contar con una gran estrella y un presupuesto millonario y de recurrir a un género popular como la ciencia ficción, quiere desafiar los tópicos.
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Juan Sardá Publicada 27 marzo 2026 01:55hSobre el papel parece complicado hacer una película como Proyecto Salvación. La mayor parte del metraje consiste en ver a Ryan Gosling en la piel de Ryland Grace, un profesor de ciencias experto en biología molecular, en una nave espacial a años luz de distancia de la Tierra.
No está solo: se hace amigo de un extraterrestre con textura de roca capaz de cambiar de forma, con el que consigue comunicarse mediante un sistema de encriptado. A pesar de ello, el tema de la película es la soledad. El protagonista logra superar su aislamiento de la manera más insospechada en el lugar más remoto imaginable.
Inspirándose en una novela de Andy Weir, que también firmó El marciano, adaptada al cine en 2015 por Ridley Scott, Proyecto Salvación se plantea como el antiblockbuster. A pesar de contar con una gran estrella y un presupuesto millonario y de recurrir a un género popular como la ciencia ficción, la película quiere desafiar los tópicos. Dura dos horas y media, y pasa poca cosa. Además de Gosling intimando con el extraterrestre, también vemos, mediante flashbacks, cómo ha terminado allí: reclutado por una organización secreta de científicos que trata de evitar que se extinga el Sol.
La misión del personaje de Gosling consiste en viajar a un planeta tan lejano que es imposible volver; es decir, es una misión suicida bajo la premisa de que, si no lo hace, morirá igual junto al resto de la humanidad. El actor realiza un auténtico tour de force, dando vida a un científico despistado, algo desaliñado y más bien tímido y asocial, que no tiene el menor interés en convertirse en un héroe.
El fin del mundo como posibilidad real siempre ha sido una verdadera obsesión de Hollywood, aún más en lo que llevamos de siglo. Ahí están un blockbuster aparatoso con mensaje ecologista como 2012 (Roland Emmerich, 2009) o un drama metafórico sobre la brutalidad humana como La carretera (John Hillcoat, 2009). A ello se suma la película de Phil Lord (Miami, 1975) y Christopher Miller (Everett, Washington, 1975), directores de Lluvia de albondigas (2010) y La Lego película (2014), y productores de la saga de animación de Spider-Man de Sony protagonizada por Miles Morales.
Chuck Norris: los valientes ya no visten de negroLa dupla bebe aquí de Spielberg, sin duda, porque la amistad entre este tipo desnortado y el inclasificable extraterrestre se siente genuina, real. Por otra parte, en ese mundo inhóspito, a millones de millones de kilómetros de la Tierra, los directores logran imágenes bellísimas que transpiran una poética trascendente.
Por momentos, su fuerza lírica recuerda a la de ese poeta llamado Tarkovski, que firmó dos obras maestras de la ciencia ficción como Solaris (1972), en la que el aislamiento de unos astronautas se acaba convirtiendo en una indagación psicológica sobre la memoria y el trauma, y Stalker (1979), en la que una misteriosa “zona oscura” postapocalíptica se convierte en un escenario de resonancias filosóficas que nos subyuga por la belleza de sus imágenes.
Proyecto Salvación
Dirección: Phil Lord, Christopher Miller.
Guion: Drew Goddard.
Intérpretes: Ryan Gosling, Sandra Hüller, Mylana Vayntrub, Lionel Boice, Ken Leung, Isla McRae.
Año: 2026.
Estreno: 27 de marzo