Carles Puigdemont ha celebrado "emocionado" la sentencia que hoy ha aprobado el Tribunal Constitucional presidido por Cándido Conde-Pumpido, y por la que se da amparo a los líderes del procés. El fallo allana la vuelta del ex presidente de la Generalitat a Cataluña, y por si había alguna duda poco después el magistrado Pablo Llarena ha levantado de forma inmediata la orden nacional de detención que pesaba sobre él.
"No fuimos al exilio a defender los partidos políticos de cada uno, sino a defender las instituciones y los derechos del pueblo de Cataluña, gravemente amenazados por el 155 y la represión policial y judicial. Y volveremos de la misma manera: no al servicio de nuestro partido, sino al servicio de nuestro país", ha señalado Puigdemont, que sin embargo ha evitado marcar una fecha para su regreso a España. Era una de las claves de la comparecencia que ha llevado a cabo en Waterloo, en la denominada como Casa de la República y que ha sido su refugio desde 2017. Pero no ha querido desvelarla.
"Lo acordado hoy obliga a cerrar, a poner fin, a la etapa de represión política que venimos sufriendo desde hace más de nueve años, simplemente porque votamos por la independencia de nuestro país", ha expuesto también Puigdemont, que en su discurso ha arremetido contra el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, y ha criticado también al actual líder del Ejecutivo, Pedro Sánchez.
"La decisión que ha tomado hoy el Tribunal Constitucional derrota la estrategia de los distintos poderes públicos españoles que han impedido y retrasado la aplicación de la ley de amnistía por razones estrictamente políticas. Se ha acabado el margen para manipular y retorcer la aplicación de una ley que está en vigor desde hace dos años y cuatro meses. Y hasta aquí ha llegado la orden dada por el señor Aznar de poner palos en las ruedas y de «el que pueda hacer, que haga»", ha apuntado sobre el primero.
Y sobre el segundo ha señalado que forma parte de "los poderes públicos españoles que han intentado" llevar a los líderes del procés a los tribunales. "Incluido el todavía primer ministro Pedro Sánchez, que se comprometió públicamente a ello", ha asegurado.
Puigdemont también ha reclamado "el derecho a la autodeterminación y a las acciones unilaterales de carácter democrático", e incluso ha hecho un alegato sobre las consecuencias políticas y personales que ha tenido su exilio. "Por eso hoy es un día muy especial para todas ellas, para nuestras familias, para nuestros amigos y para toda la gente que, de manera incansable, nos ha acompañado y nos acompaña desde el primer día", ha dicho, para terminar dándoles las "gracias". "Les dedicamos emocionados la victoria de la amnistía".
Últimos días en Waterloo
Más allá del discurso y con independencia de la fecha concreta en la que Puigdemont decida volver a España, la declaración institucional de hoy podría ser el último acto que se celebre que se celebre en la casa unifamiliar del acomodado municipio de Waterloo. Ahí se ha reunido con Oriol Junqueras, Pere Aragonès, Arnaldo Otegui o incluso con Santos Cerdán.
Desde allí, el ex prófugo de la justicia llegó a marcar los tiempos de la política española e, incluso, en algún momento se barajó la posibilidad de que el propio presidente Sánchez acudiese a la Casa de la República para negociar el apoyo de Junts a unos posibles Presupuestos. No ocurrió, o no oficialmente, y el mismo Puigdemont que hizo posible un Gobierno disparatado es el que ha colaborado activamente para que acabe saltando por los aires.