Esta medida también subraya la postura de Nvidia de que los modelos de peso abierto son mejores para el sector tecnológico que los de IA cerrados y propietarios, como los desarrollados por OpenAI y Anthropic. A principios de este mes, Nvidia reunió a más de 80 empresas para firmar una carta abierta en la que se pedía al gobierno de EE UU que defendiera los modelos de IA de peso abierto. Nvidia también puso en marcha una iniciativa denominada SAFE (Shared AI Findings Exchange, o Intercambio de hallazgos de IA compartidos). El proyecto animaba a las empresas tecnológicas a: “recopilar y analizar de forma confidencial los incidentes y conatos relacionados con la IA, identificar fallos de control recurrentes y publicar recomendaciones operativas basadas en pruebas que reduzcan el riesgo sistémico”.
“Los modelos abiertos permiten a startups, empresas, universidades e instituciones públicas aprovechar capacidades avanzadas sin tener que entrenar cada modelo desde cero”, afirmó Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia. “La IA avanza más rápido cuando las personas pueden colaborar en su desarrollo”, añadió.
La apuesta de Nvidia por el software de código abierto y la IA de pesos abiertos podría parecer un giro brusco, sobre todo teniendo en cuenta que CUDA, la capa de software para sus codiciadas GPU, es en sí misma propietaria.
Pero a medida que los laboratorios líderes en IA y algunos de los grandes hiperescaladores buscan desarrollar sus propios chips personalizados, Nvidia ha comenzado a posicionarse como fabricante de GPU, y también de CPU de alto rendimiento. Ha ampliado su oferta de software para que los desarrolladores sigan creando en las plataformas de Nvidia.
La historia de Hugging Face
Hugging Face fue fundada hace una década en Nueva York por tres emprendedores franceses que querían lanzar una aplicación “compañera” de IA. La idea no cuajó, pero los esfuerzos del equipo por crear sus propias herramientas de procesamiento del lenguaje natural (PLN) inspiraron su siguiente paso: hacer que las herramientas tecnológicas complejas fueran más accesibles para los desarrolladores. Hugging Face acabó convirtiéndose en una plataforma en la que los desarrolladores pueden compartir código fuente, conjuntos de datos y, en la era de la IA generativa, grandes modelos de lenguaje.
“La IA de código abierto se encuentra en un punto de inflexión”, escribió Clément Delangue, cofundador y director ejecutivo de Hugging Face, en una publicación en X en la que anunciaba la adquisición. “Gracias a la comunidad, hemos demostrado que puede ser un complemento, e incluso una alternativa, a las API de código cerrado. Pero para que esto ocurra a mayor escala, se necesita más potencia de cálculo, más apoyo, más colaboración y más visibilidad”.
su plataforma fuera hackeada por agentes de IA de OpenAI. El incidente desencadenó un amplio debate en todo el sector tecnológico sobre la seguridad y la gestionabilidad de los agentes autónomos que promocionan las principales empresas de IA.En una entrevista concedida a CNBC en 2023, Delangue predijo que el número de desarrolladores que trabajan con modelos de IA se dispararía. Estimó que, en un plazo de cinco años, “habrá unos 100 millones de creadores de IA. Y si todos ellos utilizan Hugging Face todo el día, todos los días, obviamente estaremos en una buena posición”.
Evidentemente, Nvidia parece estar de acuerdo.
Artículo originalmente publicado enWIRED.com. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.