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Internacional

«Que haya causas abiertas por corrupción no es motivo aún para convocar elecciones»

«Que haya causas abiertas por corrupción no es motivo aún para convocar elecciones»
Artículo Completo 1,340 palabras
Garzón, que publica libro contra el 'lawfare', acusa a la UCO de «marcar el paso a los tribunales» cuando no es «palabra de Dios»

Baltasar Garzón | Juez, exmagistrado de la Audiencia Nacional

«Que haya causas abiertas por corrupción no es motivo aún para convocar elecciones»

Garzón, que publica libro contra el 'lawfare', acusa a la UCO de «marcar el paso a los tribunales» cuando no es «palabra de Dios»

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Baltasar Garzón, que edita nuevo ensayo, 'La democracia amenazada', posa en su bufete ILOCAD. (Virginia Carrasco)

Lourdes Pérez

08/06/2026 a las 07:21h.

Baltasar Garzón (Torres, Jaén, 1955) recibe en el luminoso despacho en el que ahora ejerce el Derecho en causas internacionales, mientras fuera hierve el último ... sumario -el de las presuntas 'cloacas' del PSOE- en estallarle al Gobierno. En las librerías asoma ya su nuevo ensayo, 'La democracia amenazada', en el que plasma su concepción de la justicia y denuncia excesos -el 'lawfare'- como el que, a sus ojos, le apartó de la Magistratura por condena del Tribunal Supremo.

-Puede ser, algunos se pueden considerar aludidos. No me oculto, digo lo que pienso. Mi anterior libro, 'Los disfraces del fascismo', es de 2022. Hemos ido a peor a nivel internacional; y en España existe una grave polarización en la que la justicia está ejerciendo un rol protagónico. Sentía la necesidad vital de compartirlo con la ciudadanía, es un libro de combate.

-Afirmar que en España hay 'lawfare', ¿no es una acusación muy fuerte para alguien que es juez de carrera? ¿No supone impugnar el funcionamiento del Estado?.

-No necesariamente. ¿Qué quiero decir cuando me refiero a la instrumentalización del Derecho para fines distintos a la administración imparcial de justicia? Que hay actores que se conjuntan, al hilo de determinadas investigaciones, con unos intereses que no son exactamente los que se debe perseguir un proceso penal. Analizo casos que tienen componentes de esa instrumentalización, lo cual no quiere decir que los jueces o fiscales estén prevaricando, sino que son interpretaciones del Derecho que sufren los impactos de esas otras esferas; y que no deberían haber producido el resultado que han producido. Por ejemplo, la condena al fiscal general Álvaro García Ortiz. No se ha producido un proceso confiable, como tampoco ocurrió en mi caso. Cuando la justicia se convierte en un elemento distorsionador, algo está fallando. Y ese 'algo' es lo que yo digo que tiene elementos de 'lawfare'.

-En su día, fue la izquierda abertzale connivente con ETA la que le acusaba a usted de practicar esa 'guerra sucia'. ¿Se siente identificado ahora en esa imputación de 'lawfare'?

-No, eso fue una crítica dura. Yo confronté esos planteamientos con elementos basados en una interpretación del Derecho que posteriormente fue reconocida como válida, consistente, incluso por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. ¿Quiere decir esto que acerté? No lo sé, porque el Derecho es interpretable. En mi caso, se sostuvo que era una interpretación defendible. Yo interpretaba la norma, seguía adelante y contrastaba. Si un juez ve 'lawfare', esa instrumentalización, tiene que tomar medidas para preservar la presunción de inocencia. Es muy grave que se haya normalizado que los sumarios estén en las redacciones periodísticas, se hacen afirmaciones irreparables.

-El Consejo del Poder Judicial acaba de salir al paso de los ataques contra los magistrados.

-Bien, pero ¿dónde está la afectación a la independencia judicial por unas críticas externas? ¿Dónde está la incomodidad para la independencia del juez Calama o del juez Pedraz? Críticas ha habido siempre. En mi caso eran una constante. No es que uno salga al foso a pelearse con los leones, pero hay que asumirlo. Y uno no puede emitir resoluciones afirmando taxativamente que se han producido hechos cuando se está en una fase de investigación.

-¿Usted no lo hacía?

-No encontrará una resolución mía donde hable de pruebas, sino de elementos probatorios o indicios.

-Otra afirmación severa: sostiene en el libro que la Sala de lo Penal del Supremo actúa como un contrapoder sin mecanismos de control.

-Me refiero a los casos con aforados, cuando la Sala Segunda interviene en instancia única, sin control jurisdiccional superior. Es el órgano con mayor poder político en el sistema español. No digo que dicte sentencias políticas; eso supondría prevaricar. Lo que digo es que falta un control jurisdiccional de ese enorme poder. La Sala Segunda puede juzgar al Rey, al presidente del Gobierno, a los de las Cortes, a la del propio Supremo... Organismos internacionales ya han señalado la necesidad de instaurar la doble instancia para que las pruebas puedan volver a verse con la misma extensión.

-Las causas de corrupción que están sobre la mesa, ¿solo buscan derribar al presidente, como argumenta el Gobierno, o deben enjuiciarse como se está haciendo?

-La corrupción debe enjuiciarse cuando hay indicios y cuando éstos se convierten en pruebas en un juicio; sea quien sea. Tengo que respetar lo que están haciendo mis colegas, porque no me cabe en la cabeza que un juez arme una causa sin indicios. Respeto absoluto a la actuación judicial. Pero la dinámica de filtraciones es un infierno para las defensas y genera riesgos. Vamos a esperar, porque me parece demasiado ruido [se refiere a la supuestas 'cloacas'] y a lo mejor no hay tanto resultado. Si se trataba de coaccionar a fiscales, ¿realmente se les coaccionó? ¿Las causas se vieron afectadas o han seguido adelante?

La respuesta de Sánchez

-Dedica un capítulo a describir cómo la corrupción afecta a derechos fundamentales. ¿Cree, declarándose progresista, que el Gobierno debe ser más contundente?

-Yo participé en política y cuando consideré que no se combatía adecuadamente, me fui. La corrupción es el virus de la democracia. Pero veo diferencias en las reacciones: el PP no ha hecho un acto de contrición reconociendo que tuvo un caso de corrupción sistémica. Como progresista, sí, me duele lo que está ocurriendo, y no soy sanchista ni antisanchista. De hecho, cuando salió el 'caso Ábalos', dije que el presidente debería haberse planteado una cuestión de confianza.

-¿Lo mantiene?

-¿Por lo que está aconteciendo ahora? Creo que no es el momento.

-Está señalado ya Santos Cerdán, el segundo secretario de Organización del PSOE de Sánchez.

-Vamos a ver. Pero lo que yo combato es que lo que dice la UCO sea palabra de Dios, un auto de fe. Una pericial de inteligencia no son valoraciones. No me parece correcto que se establezca una valoración, una conclusión, por parte del organismo investigador diciendo que el responsable final puede ser el presidente del Gobierno. Tú tienes que poner los elementos a disposición del juez y del fiscal y que la conclusión la establezca el juez, que es el que tiene que decidir. Yo lo que he visto es una reacción inmediata por el Gobierno. ¿Debería ser más contundente y dar más explicaciones? Probablemente sí.¿Debería haberlo hecho antes? Pues a lo mejor yo lo habría hecho, pero no soy presidente del Gobierno.

-¿Lo que afirma es que la UCO está marcando el paso a los tribunales?

-Sí, ese es un buen titular.

-¿No hay motivos suficientes para que el presidente convoque elecciones?

-Por el hecho en sí de que haya causas en instrucción, para mí no. La decisión que pueda tomar el presidente debe responder a otros parámetros más extensos que la acción de la investigación judicial. Si hubiera sentencias definitivas, donde se establezca una responsabilidad, ahí sí habría un hecho firme establecido.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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