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Judit Martín y Berto Romero, ayer en el photocall de 'Pizza Movies'. MARILÚ BÁEZBerto Romero y Judit Martín. Actores
«Querer ser buena persona es ahora algo contracultural, casi una actitud punk»Jueves, 12 de marzo 2026, 01:00
... actores de 'Pizza Movies' —la historia de una periodista cansada y en crisis que propone a su marido dejarlo todo para montar un negocio— debía comenzar con una confesión.Habla Berto Romero, uno de los cómicos más reconocidos del país. Comparte protagonismo con Judit Martín, la actriz que hizo reír a media industria y conquistó a Pedro Almodóvar en los Premios Feroz del año pasado, cuando imitó a Tilda Swinton haciendo la traducción simultánea del inglés al español. Ambos forman, en la pantalla, una pareja que, pese a los años y los daños, aún se quiere: «Y eso es algo revolucionario». Porque 'Pizza Movies' no es más, ni menos, que una comedia sobre dos buenos tipos cuyo vínculo les permite mantener la ilusión en medio de la precariedad. Toda una declaración de intenciones ahora que el buenismo ocupa el centro de tantas dianas.
-Berto Romero: Hay que reaccionar contra la idea de que la gente que no es cínica es ingenua o idiota o tonta. No ser cínico es no haber tirado la toalla. Es poder jugar a la esperanza, aunque sepas que tienes muy pocos números.
-Pero hay algo generacional...
-Berto Romero: (Interrumpe, entre risas). ¡Ya estamos con la edad! ¿Me vas a llamar 'boomer'?
-Te consideraba más bien 'millennial'...
-Berto Romero: Soy del 74.
-Judit Martín: Y yo del 74.
-Entonces sí sois 'boomers'.
-Berto Romero: (Risas). Oí que alguien lo llamaba la generación de oro, la última generación que fue libre en su niñez.
-Quería decir que hay algo generacional en esa resistencia: la gente de entre cuarenta y cincuenta años lleva toda su vida laboral tratando de asomar la cabeza entre crisis y crisis.
-Judit Martín: Pero también vivimos una época dorada: los ochenta, cuando todo estaba por construir, donde era posible estudiar y tener salidas laborales.
-¿Eso es nostalgia?
-Judit Martín: La peli tiene un punto nostálgico, pero los protagonistas no quieren volver a ningún lugar del pasado, sino que quieren construir algo sobre las ruinas del lugar donde fueron felices.
-Berto Romero: Mira, el tema de la nostalgia no había salido aún en ninguna entrevista.
La historia es también una reivindicación de la bondad: «El corazón de la película es la idea de que querer ser buena persona, ser educado, intentar hacer el bien, es ahora algo contracultural, prácticamente una actitud punk». Y un canto de amor al cine. «Hubo una época en que ir al cine era todo un acontecimiento», recuerda Martín: «Eso sí que es algo generacional, y los que lo hemos vivido sabemos que era algo increíble, una fantasía. Ir al cine suponía entrar en otro universo. Es cierto que era un universo yankee, porque no ibas al cine a ver películas rumanas o de Tarkovsky, pero Hollywood era una maquinaria de sueños perfecta. Y muchos nos hemos quedado atrapados en eso. En ese sentido, sí hay cierta nostalgia por recuperar ese hábito que acabó en los noventa».
-Volvamos a esa idea de que la película es una respuesta al cinismo contemporáneo.
-Judit Martín: Porque, pese a ese corazón un poco triste, melancólico, es una película positiva, luminosa y nada cínica. Y creo que ese es su mayor valor.
-Berto Romero: El cinismo es lo que nos lleva a aceptar todo, como que no hay otra solución que la violencia, que todo es negro y que es mejor tirar la toalla. Creo que es una herramienta de sometimiento. Hay una frase en la película: las causas perdidas son las únicas por las que vale la pena luchar. Pero el cinismo te dice que no merece la pena luchar por nada. Y la película es una reacción a eso, como te decía antes. Porque es una historia construida en torno a la persecución de un sueño.
Reacción«No ser cínico es no haber tirado la toalla. Es poder jugar a la esperanza, aunque sepas que tienes muy pocos números»
Años ochenta y noventa«Hubo una época en que ir al cine era todo un acontecimiento, una fantasía: suponía en entrar en otro universo»
-Es un argumento que puede sonar muy misterwonderfuliano. ¿No os daba miedo resbalar en ese almíbar?
-Berto Romero: Es que persiguen un sueño pero es un sueño bastante idiota, así que la situación ya era cómica en ese sentido. Y les van ocurriendo muchas cosas.
-Judit Martín: Tampoco tiene un mensaje de: «Persigue tus sueños, que te harás multimillonario». Es algo que tiene más que ver con: «Sigue adelante, aunque lo sensato sea no hacerlo».
Por la película pasan otros cómicos como Joaquín Reyes y Miguel Noguera. «Son actores bastante rara avis que a mí me encantan y provocan que haya diferentes tipos de comedia en una misma película, y eso me parece interesante», reflexiona Martín. Porque el director, Carlo Padial, quiso desde el principio trufar la historia de subgéneros como el 'slapstick' (basado en la exageración de caídas, persecuciones y accidentes), la comedia de situación y el humor absurdo. «Y eso», define Romero, «hace que recuerde un poco a las comedias de los ochenta, que parecían ingenuas pero estaban envenenadísimas».
-Son géneros que domináis. Os han hecho un traje a medida.
-Judit Martín: Nos lo han servido en bandeja de plata, totalmente. Nos lo han puesto todo a favor para que nos lo pasemos bien, juguemos... Ha sido un acto de generosidad absoluta. Y no solo hacia nosotros, sino también hacia esos secundarios que van apareciendo. ¡Yo es que ya no quiero hacer otra cosa!
-Berto Romero: Es una película, además, muy exportable. Porque las peripecias que les ocurren son universales. El otro día, Judit, esto no lo sabes, alguien habló de quién protagonizaría un remake estadounidense, y Desi (Desirée de Fez, guionista) propuso que Andy Samberg y Kristen Stewart. Y de repente pensé que era como si nos metieran a ti y a mí en la IA y escribieran: «Mejórame esto».
-Judit Martín: (Risas). Sí, sí, son nuestras versiones mejoradas.
-Pensé que ibas a decir Tilda Swinton.
-Berto Romero: ¡Qué guay que digas eso! Porque esa actuación a la que te refieres, en los Feroz, demuestra lo buena actriz que es. Y aquí (señala la sala, llena de actores y periodistas) no hay nadie con más talento que esta genia (señala a su compañera).
-Pues, ahora que estamos de confesiones, te diré que un colega que sí que ha visto la película me ha dicho que estáis muy bien los dos pero que ella está fantástica.
-Berto Romero: Es que lo está. La película gira en torno a ella.
-Judit Martín: (Ruborizada). ¡Uy! No sé cómo voy a salir de esta.
-Berto Romero: Es que lleva toda la mañana haciéndose de menos y repartiendo méritos a los demás: que si le han hecho un traje a medida, que si la han dejado trabajar a su manera... Y lo que hace en la película es muy difícil. Es muy bonito lo que ha hecho. ¡Nos estamos poniendo folclóricos ya! (Risas).
-¿Queréis terminar dándoos un abrazo?
-Ambos: ¡Venga!
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