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Internacional

«¿Quién es el de la melena?»: Bouaddi, la primera gran sensación del Mundial

«¿Quién es el de la melena?»: Bouaddi, la primera gran sensación del Mundial
Artículo Completo 951 palabras
El joven centrocampista de Marruecos, disputado por los grandes de Europa, eligió el país de sus padres frente a Francia, donde nació y se hizo futbolista
«¿Quién es el de la melena?»: Bouaddi, la primera gran sensación del Mundial

El joven centrocampista de Marruecos, disputado por los grandes de Europa, eligió el país de sus padres frente a Francia, donde nació y se hizo futbolista

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Bouaddi, en el partido ante Brasil. (Reuters)

Javier Ansorena

Corresponsal en Nueva York

14/06/2026 Actualizado a las 20:27h.

A los directores deportivos de los grandes equipos de Europa interesados en Ayyoub Bouaddi les debía apretar el nudo de la corbata el sábado por ... la noche, madrugada del domingo en el Viejo Continente. Cada minuto que pasaba del Brasil-Marruecos, el precio del joven centrocampista marroquí subía cientos de miles de euros. Dicen que el Arsenal, el Paris Saint-Germain, el Bayern de Múnich, el Liverpool e incluso el Real Madrid lo tienen en su punto de mira.

«¿Quién es de la melena?», preguntaba un aficionado brasileño desde la grada, con un sombrero con el lema nostálgico de 'Pentacampeones'. Buena parte de la 'torcida' no tenía ni idea de quién era ese crío de pelo largo, que se estaba merendando a tres huesos -quizá ya afectados de osteoporosis- brasileños: Casemiro, Bruno Guimaraes y Lucas Paquetá. Bouaddi tocaba y tocaba -60 de 66 pases-, recortaba y abría el campo, lanzaba contras, mordía en la presión, asistía a sus centrales, se asociaba con Hakimi… Su cabello esponjoso flotaba por el campo, sin esfuerzo, con naturalidad. Sobre todo, con confianza. Quién lo diría para un chico de 18 años, una edad a la que pocos se echan a la espalda una selección. Y menos frente a Brasil.

Pero Bouaddi es diferente, es una rareza. Con quince años, le premiaron por su capacidad de hablar en público. Ahora estudia Matemáticas en la universidad, algo que ha dicho que le ayuda a «tener la mente alerta» y «leer el juego más rápido». En el césped del Mundial, habló claro y mostró una inteligencia prodigiosa.

Si muchos aficionados de Brasil se preguntaban quién era, la pregunta que se hacían los directores deportivos era otra: '¿por qué no habré cerrado su fichaje antes?'. Todos lo conocen a la perfección. Sin duda, en el Real Madrid, un equipo necesitado de un perfil de este tipo, al que ya se le han escapado jóvenes mediocampistas que tenía a tiro, como Zubimendi.

Los madridistas con más memoria y atención quizá se acuerden de que Bouaddi cumplió 17 años en un partido de Champions League contra el Madrid. Fue en octubre de 2024 en Lille y el equipo local ganó 1-0. Bouaddi se fajó con Valverde y Camavinga y salió victorioso, con una compostura poco creíble para su edad.

Este año, Bouaddi se ha salido y su debut mundialista con Marruecos lo ha confirmado, convertido en la primera gran sensación del torneo. Su desembarco en Marruecos ha sido dramático. Porque Bouaddi es tan francés como cualquiera de los once de Didier Deschamps que saltarán al campo este martes contra Senegal.

Nació en Senlis, en el norte de Francia, y dio sus primeras patadas al balón en el Creil, un club cercano. Ingresó en las inferiores del Lille, donde debutó con 16 años en un partido de la Conference League. Mientras tanto, progresó en las categorías inferiores de la Selección de Francia.

Pero sus padres son marroquíes y la cuestión era si elegir al país en el que nació y se hizo futbolista, o en el país de su familia y sus orígenes. A mediados del mes pasado, tras muchas cavilaciones y presiones -en la federación francesa estaban locos por él- eligió Marruecos.

Su historia no es nada extraordinaria. El de Marruecos es un equipo basado en la emigración, con jugadores nacidos en Europa, formados en las mejores canteras de los clubes del continente. De hecho, ninguno de los once marroquíes que saltaron al campo en el estadio de Nueva York/Nueva Jersey ha nacido en Marruecos.

El de Bouaddi es un caso similar al de Brahim Díaz, que pudo haber jugado con España -nacido en Málaga, de padre español y madre marroquí-, pero que eligió al equipo norteafricano ante el menor interés de Luis de la Fuente. Brahim lideró a Marruecos en su victoria en la Copa de África y fue también uno de los mejores este sábado frente a Brasil. De hecho, el solitario gol marroquí fue una 'conexión española'. El madridista lanzó un pase excelso entre los centrales brasileños a Ismael Saibari, que venció a Alisson con calidad de vaselina. Si algunos brasileños en el estadio no sabían quién era Bouaddi, pocos de los que veían el partido en España conocían que Saibari nació en Terrassa, y que se inició en un club local, el Santa Terrassa.

«¡Bouaddi, Bouaddi!», gritaban los reporteros marroquíes en la zona por la que pasan los jugadores. Tras la ducha, el chico parecía un estudiante responsable. «Por el momento, estoy centrado en el Mundial y no puedo responder sobre eso», dijo a 'The Athletic' sobre el interés de muchos grandes clubes. «Por supuesto, me pone feliz que haya ese interés». Se sabe la lección, dentro y fuera del campo.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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