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Quiénes son Openchip, la empresa catalana que diseña chips RISC-V... y acaba de recibir 115 millones del Gobierno

Quiénes son Openchip, la empresa catalana que diseña chips RISC-V... y acaba de recibir 115 millones del Gobierno
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El Consejo de Ministros ha autorizado este lunes 29 de junio una inversión de 115,77 millones de euros en Openchip & Software Technologies, una empresa de microelectrónica con sede en Barcelona y un lustro de vida. La operación la canaliza la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT, la SEPI digital, dependiente del Ministerio para la Transformación Digital) a través de la facilidad Next Tech del Plan de Recuperación. Es la mayor inyección puntual de capital público recibida por una tecnológica española del sector hasta la fecha. Llega apenas una semana después de otro movimiento. El 23 de junio, la Generalitat convirtió en acciones parte de un crédito puente de 35 millones, una operación que le otorgó un 5% del capital y fijó una valoración implícita para Openchip en torno a los 700 millones. Con esa referencia, los 115,77 millones de la SETT equivaldrían a una participación de hasta el 16,54%, lo que situaría el control público directo (Estado y Generalitat) por encima del 20%. Ambas administraciones contarán con asiento en el consejo. El Govern incluyó además un derecho de veto sobre cualquier traslado de la sede fuera de Cataluña. Sumados a los 111 millones ya recibidos vía PERTE Chip, el apoyo público acumulado roza los 262 millones. Lo público sostiene buena parte de la estructura. Una empresa que diseña, no fabrica Openchip nació en 2021 como iniciativa conjunta del grupo catalán de ingeniería GTD, en torno al 54% del capital, y el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS), el centro que opera el MareNostrum, en torno al 46%. Hoy emplea a unas 300 personas, casi todas ingenieros, y opera bajo modelo fabless: diseña la propiedad intelectual y encarga la fabricación a fundiciones externas. El propio CEO ha admitido que esa producción saldrá de Europa, lo que en la práctica apunta a donde suelen apuntar este tipo de proyectos: TSMC. El plan industrial estima inversiones cercanas a los 500 millones para desplegar toda la infraestructura. En Xataka "Mi familia me dice, ¿pero dónde están tus productos?": dentro del instituto español que está poniendo sus chips en Marte Lo que diseña son procesadores y aceleradores basados en RISC-V, la arquitectura de código abierto que se ha convertido en la apuesta europea (y, ejem, china) para esquivar la dependencia de x86 (Intel, AMD) y ARM. Su producto concreto es un acelerador vectorial para IA y computación de altas prestaciones, integrado en DARE SGA1, una iniciativa europea de 240 millones liderada por el propio BSC que reparte el diseño entre Openchip (acelerador vectorial), la neerlandesa Axelera (unidad de procesamiento de IA) y la checa Codasip (procesador general). El objetivo: una propuesta europea de hardware y software operativa hacia 2028. El calendario, el equipo y el examen Aquí es donde es bueno para todos moderar las expectativas. En noviembre de 2025, Cesc Guim (imagen superior), consejero delegado y ex Intel, dijo que la empresa acababa de enviar su primer prototipo a fábrica y que la producción comercial estaba prevista para 2028. El argumento comercial es la eficiencia energética: sus diseños prometen reducir entre un 20% y un 30% el consumo eléctrico frente a las alternativas actuales. La comparación real solo podrá hacerse cuando haya silicio funcionando, no planos. Hace unas semanas, en mayo, Openchip fichó como presidente a Tobías Martínez, ex consejero delegado de Cellnex durante casi una década. Sustituyó a Carlos Kinder en un relevo que la empresa no llegó a confirmar oficialmente. Su perfil aporta lo que a una startup de 300 ingenieros con una ronda de cientos de millones le faltaba: experiencia sobrada en el mercado de capitales. La operación se vende bajo el conveniente mantra moderno de 'soberanía tecnológica europea', y lo cierto es que el marco es real: Europa diseña a día de hoy una parte minúscula de los chips del mundo, y desde luego ninguno de los punteros. Pero quedan preguntas que la inversión pública no resuelve por sí sola: • Si Openchip logrará un producto competitivo frente a rivales con veinte años de ventaja (el propio Guim lo ha admitido). • Si la fabricación seguirá dependiendo de TSMC, lo que mantiene a Europa lejos del eslabón crítico en una dependencia que va para largo. • Y si el modelo de financiación intensiva, con dos administraciones en el consejo y veto autonómico sobre la sede, permitirá la flexibilidad y agilidad que un negocio de semiconductores exige para competir.El Estado ha comprado acciones, una butaca en el consejo y empleo cualificado en Cataluña. Lo que falta por ver es que lleguen los chips. Y que funcionen como prometen. En Xataka | La familia de Valencia que hizo fortuna con el guano y la Coca-Cola tiene ahora otro proyecto: semiconductores fotónicos Imagen destacada | Openchip, Xataka - La noticia Quiénes son Openchip, la empresa catalana que diseña chips RISC-V... y acaba de recibir 115 millones del Gobierno fue publicada originalmente en Xataka por Javier Lacort .
Quiénes son Openchip, la empresa catalana que diseña chips RISC-V... y acaba de recibir 115 millones del Gobierno

La SETT ha invertido 115 millones en Openchip, el spinoff catalán del Barcelona Supercomputing Center que diseña chips RISC-V para IA. Y no es el único apoyo público que ha recibido

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Javier Lacort

Editor Senior - Tech

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El Consejo de Ministros ha autorizado este lunes 29 de junio una inversión de 115,77 millones de euros en Openchip & Software Technologies, una empresa de microelectrónica con sede en Barcelona y un lustro de vida. La operación la canaliza la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT, la SEPI digital, dependiente del Ministerio para la Transformación Digital) a través de la facilidad Next Tech del Plan de Recuperación. Es la mayor inyección puntual de capital público recibida por una tecnológica española del sector hasta la fecha.

Llega apenas una semana después de otro movimiento. El 23 de junio, la Generalitat convirtió en acciones parte de un crédito puente de 35 millones, una operación que le otorgó un 5% del capital y fijó una valoración implícita para Openchip en torno a los 700 millones. Con esa referencia, los 115,77 millones de la SETT equivaldrían a una participación de hasta el 16,54%, lo que situaría el control público directo (Estado y Generalitat) por encima del 20%. Ambas administraciones contarán con asiento en el consejo. El Govern incluyó además un derecho de veto sobre cualquier traslado de la sede fuera de Cataluña.

Sumados a los 111 millones ya recibidos vía PERTE Chip, el apoyo público acumulado roza los 262 millones. Lo público sostiene buena parte de la estructura.

Una empresa que diseña, no fabrica

Openchip nació en 2021 como iniciativa conjunta del grupo catalán de ingeniería GTD, en torno al 54% del capital, y el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS), el centro que opera el MareNostrum, en torno al 46%. Hoy emplea a unas 300 personas, casi todas ingenieros, y opera bajo modelo fabless: diseña la propiedad intelectual y encarga la fabricación a fundiciones externas.

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El propio CEO ha admitido que esa producción saldrá de Europa, lo que en la práctica apunta a donde suelen apuntar este tipo de proyectos: TSMC. El plan industrial estima inversiones cercanas a los 500 millones para desplegar toda la infraestructura.

En Xataka"Mi familia me dice, ¿pero dónde están tus productos?": dentro del instituto español que está poniendo sus chips en Marte

Lo que diseña son procesadores y aceleradores basados en RISC-V, la arquitectura de código abierto que se ha convertido en la apuesta europea (y, ejem, china) para esquivar la dependencia de x86 (Intel, AMD) y ARM. Su producto concreto es un acelerador vectorial para IA y computación de altas prestaciones, integrado en DARE SGA1, una iniciativa europea de 240 millones liderada por el propio BSC que reparte el diseño entre Openchip (acelerador vectorial), la neerlandesa Axelera (unidad de procesamiento de IA) y la checa Codasip (procesador general). El objetivo: una propuesta europea de hardware y software operativa hacia 2028.

El calendario, el equipo y el examen

Aquí es donde es bueno para todos moderar las expectativas. En noviembre de 2025, Cesc Guim (imagen superior), consejero delegado y ex Intel, dijo que la empresa acababa de enviar su primer prototipo a fábrica y que la producción comercial estaba prevista para 2028. El argumento comercial es la eficiencia energética: sus diseños prometen reducir entre un 20% y un 30% el consumo eléctrico frente a las alternativas actuales. La comparación real solo podrá hacerse cuando haya silicio funcionando, no planos.

Hace unas semanas, en mayo, Openchip fichó como presidente a Tobías Martínez, ex consejero delegado de Cellnex durante casi una década. Sustituyó a Carlos Kinder en un relevo que la empresa no llegó a confirmar oficialmente. Su perfil aporta lo que a una startup de 300 ingenieros con una ronda de cientos de millones le faltaba: experiencia sobrada en el mercado de capitales.

La operación se vende bajo el conveniente mantra moderno de 'soberanía tecnológica europea', y lo cierto es que el marco es real: Europa diseña a día de hoy una parte minúscula de los chips del mundo, y desde luego ninguno de los punteros. Pero quedan preguntas que la inversión pública no resuelve por sí sola:

  • Si Openchip logrará un producto competitivo frente a rivales con veinte años de ventaja (el propio Guim lo ha admitido).
  • Si la fabricación seguirá dependiendo de TSMC, lo que mantiene a Europa lejos del eslabón crítico en una dependencia que va para largo.
  • Y si el modelo de financiación intensiva, con dos administraciones en el consejo y veto autonómico sobre la sede, permitirá la flexibilidad y agilidad que un negocio de semiconductores exige para competir.

El Estado ha comprado acciones, una butaca en el consejo y empleo cualificado en Cataluña. Lo que falta por ver es que lleguen los chips. Y que funcionen como prometen.

En Xataka | La familia de Valencia que hizo fortuna con el guano y la Coca-Cola tiene ahora otro proyecto: semiconductores fotónicos

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Fuente original: Leer en Xataka
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