El abanderado masculino español muestra su alegría por encabezar este viernes el desfile de los deportistas que lo harán en Livigno
Quim Salarich (32), en un slalom- GERARDO RIQUELME
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Quim Salarich, nacido el segundo día de 1994, ha sido la mejor noticia del esquí alpino español en la última década. Alcanzó su cúspide en las finales de la Copa del Mundo de 2022 cuando fue quinto en slalom. Hoy será el hombre que encabece junto a Olivia Smart la delegación española que desfilará en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. Él alineará el grupo de Livigno; ella, el de Milán.
Pregunta. ¿El ser abanderado es la cúspide de su carrera?
Respuesta. Sí, al final es una cosa que le faltaba a mi carrera. Representar a todos los deportistas olímpicos de tú país, a los que no han podido acudir y a las futuras generaciones es un privilegio. Puedes competir en tu carrera a lo mejor en cuatro Juegos Olímpicos, pero sólo una vez vas a ser el abanderado y eso es algo espectacular.
P. ¿Lo intuía?
R. Bueno, a principio de la temporada en un encuentro con Eurosport alguien me dijo que podría estar esa posibilidad, pero también se lo dijeron a otros cuantos como Javi (Lliso, de freestyle). No me lo esperaba. El día 19 me enteré que iba a los Juegos Olímpicos y, al día siguiente, tenía un zoom con Alejandro Blanco y pensé: ‘Esto es un protocolo para darnos la enhorabuena’. Cuando vi que iba a ser el abanderado, ¡ostras!
Ser el abanderado es un privilegio, es una cosa que le faltaba a mi carrera
Quim Salarich
P. ¿Qué soñaba de pequeño?
R. En pasármelo bien. Y es algo que, gracias a mi deporte, lo he hecho durante muchísimo tiempo. Y sigo disfrutando igual. En ningún momento soñé qué iba a hacer lo que he hecho: esquiar en la Copa del Mundo, participar en tres Juegos, correr seis Mundiales. Me faltaría, es verdad, algo que ya sería el éxtasis. Un podio en unos Juegos. Una guinda al pastel. Pero estoy más que satisfecho. Si me encontrase a mi yo de hace 10 años y le dijeran que iba a conseguir todo eso, no le hubiese creído.
P. ¿Hay alguien que se alegra aún más que usted de que sea el abanderado?
R. Toda mi familia está flipando y están orgullosos de mí por ser el abanderado. También mi abuela, que tiene 95 años, y que ya no se entera de mucho y sólo sabe lo que le cuentan mis tías o mi madre, seguro que se ha alegrado. Incluso mis suegros me han hecho saber lo contentos que están.
P. Usted es de Vic, como Quim Portet, del Último de la Fila, o el ciclista Melchor Mauri. ¿Es una mezcla de arte y valentía tomando estos ejemplos?
R. La plana de Vic es grande. Tenemos mucha materia prima [Risas]. Yo, por la educación que me dieron mis padres en el deporte, soy bastante polivalente y he practicado un poupurri de deportes de pequeño. Además de esquí, hice fútbol, tenis, bicitrial, mototrial, patinaje, balonmano...
Quim Salarich, en una Copa del Mundo en AustriaLAPRESSEP. A la tercera va la vencida. ¿Estos serán sus Juegos?
R. Sí. La verdad es que los primeros, hace ocho años, fui a coger experiencia. Y en los segundos no era consciente de lo que era capaz de hacer. Hasta que me caí en Pekín iba tercero. Y acabé y pensé: ‘Estás ahí de verdad’. Luego han venido todos estos años francamente buenos, en los que he terminado de coger la experiencia. Como se dice ahora, estoy en mi prime. Los Juegos son sólo una carrera y los favoritos van a tener bastante más presión que nosotros. Veremos, porque en la carrera hay muchos factores que influyen. Si cuadro la manga, puedo tener un buen resultado.
P. ¿Cómo es la salud del esquí alpino mundial?
R. Siempre ha sido el rey de los deportes de invierno. Pero, como todos, dependemos del tiempo, luchamos contra el cambio climático que avanza y nos puede afectar. También es cierto que el incremento de los forfaits ha provocado que haya menos volumen de base. No sólo en España. En Eslovenia, por ejemplo, no tienen nada de base. Los costes están subiendo y es una situación que es complicada para los padres. Incluso en un país como Austria, me contaban el otro día, están preocupados porque el precio de los forfaits hace que los niños esquíen menos días.
P. Los Juegos transcurren en casa del más grande, Alberto Tomba. ¿Eso motiva?
R. Desde luego, pero a mí me tira más que sean mis terceros Juegos y que por fin sean en Europa. Me voy a sentir como en casa, con mis amigos, con más gente alrededor... Eso me tira más. En Corea en 2018 vino mi madre y en Pekín, sin público, como que le faltó salsa. Ahora es un país casi vecino, con muchísimo más ambiente, y eso me motiva.
P. ¿Le gusta la pista de Bormio?
R. Se adapta bastante a mí. Me gusta tratar con la nieve dura y, además, tengo entendido que van a echar agua y eso me favorece más. Si hace calor, pues no se endurecerá, pero lo lógico es que esté como el mármol.
Me preocupa el cambio climático. Es verdad que este año ha habido mucha nieve, pero nos hemos pasado largas temporadas en situaciones críticas
Quim Salarich
P. ¿Le preocupa el cambio climático?
R. A mí no me afectará directamente, porque eso se va a notar de verdad dentro de 20 años. Este año, es cierto, que en España ha nevado mucho, pero nos hemos pasado largas temporadas en situaciones verdaderamente críticas.
P. ¿A qué otra cosa es bueno?
R. Siendo humilde, se me dan bien todos los deportes. O muchos. Pero en los últimos años me he esmerado en el pádel. Me encanta jugar y tengo un nivel de 5 sobre 7 según Playtomic. Ya es mi segundo deporte.l
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