Las críticas se dividen ante 'Life of M' entre quienes ven un retrato apenas velado de la actriz y quienes creen que obsesionarse con su identidad es perder el verdadero sentido de la obra
Regala esta noticia Añádenos en Google La actriz Natalie Portman y la escritora Rachel Cusk. (AFP)Madrid
25/08/2026 a las 14:06h.Hay una pregunta que lleva semanas circulando por los medios culturales estadounidenses y que este martes, con la publicación de 'Life of M' (Faber & Faber), ... la nueva novela de Rachel Cusk, ha dejado de ser una simple especulación literaria para convertirse en uno de los grandes cotilleos culturales del momento: ¿es Natalie Portman la mujer que se esconde detrás de 'M', la protagonista del libro?
The Hollywood Reporter habla de un retrato «apenas velado» de Portman y coloca el libro en esa zona problemática en la que la autoficción utiliza elementos reconocibles de personas reales. La publicación recuerda, además, que la actriz había sido durante años una admiradora pública de Cusk y, de hecho, había elegido 'Parade' como una de las lecturas de su club, un dato que añade más leña al fuego. También Vulture considera evidentes las pistas y dice que «la supuesta novela de Rachel Cusk sobre Natalie Portman no es muy buena» porque mezcla una dimensión deliberadamente escabrosa con otra excesivamente abstracta y vaga.
La prensa británica ha utilizado un lenguaje bastante más agresivo. The Times ha definido 'Life of M' como una «forma calculada de humillación» y The Telegraph ha llevado la metáfora todavía más lejos con la expresión «asesinato literario». Su crítica describe la novela como una operación en la que Cusk va desmontando al personaje pieza por pieza, con la crueldad de quien arranca las extremidades de un insecto.
La propia Cusk ha entrado ya en el debate. En una entrevista con The New York Times, la escritora ha rechazado que su novela sea reducida a una especie de ajuste de cuentas con una persona concreta y lamenta que se esté intentando convertir su obra «en una especie de juicio o una batalla legal». Su defensa pasa precisamente por reivindicar la literatura como un espacio para explorar aquello que la sociedad todavía no sabe cómo nombrar: «Si mi trabajo no consiste en adentrarme en áreas inexploradas de la conciencia contemporánea, entonces no sé cuál es», asegura, sin confirmar la identidad de 'M'.
Esa lectura aparece también en Los Angeles Times, que considera que Cusk está utilizando la figura de una actriz famosa para hablar de algo más amplio: la fama, la identidad y la distancia entre la persona que somos y el personaje que el mundo construye sobre nosotros. La paradoja es evidente: cuanto más insiste la prensa en descubrir quién es 'M', más parece estar reproduciendo exactamente los mecanismos de la fama de los que habla la autora, convirtiendo a su protagonista en un misterio que todo el mundo quiere resolver.
«No eres tú. No eres nadie»
La polémica adquiere otra dimensión cuando entran en escena las fuentes próximas a Portman. Vanity Fair recoge la percepción de personas de su entorno de que toda la controversia podría ser «una maniobra de marketing muy inteligente». Es una acusación difícil de demostrar, pero que apunta a una realidad evidente: pocas campañas publicitarias podrían haber generado tanta conversación alrededor de una novela literaria como la pregunta de si su protagonista es la actriz.
Hay un detalle de 'Life of M' que hace que todo este debate sea todavía más interesante. En el tramo final, 'M' se enfrenta a la narradora y le reprocha la forma en que la ha retratado: «No me gusta cómo me retratas». La respuesta de la narradora es todavía más reveladora: «No eres tú. No eres nadie». La escena parece escrita casi como una respuesta anticipada a la polémica que ahora rodea al libro.
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