Jornada 4
Raphinha, a por un póker de récord en MestallaEl brasileño, Pichichi de la Liga, puede igualar ante el Valencia las cuatro primeras jornadas marcando que solo alcanzaron Kubala, Ré y Cesc
Regala esta noticia Añádenos en Google Raphinha celebra uno de sus cinco goles en Liga. (AFP) 05/09/2026 a las 10:04h.Raphinha ya no persigue el gol. El gol parece perseguirle a él. Cinco tantos en tres jornadas. 228 minutos. Un tanto cada 45,6 minutos. ... Y ahora, Mestalla. El brasileño llega a Valencia con una misión que va mucho más allá de seguir engordando sus números: marcar y entrar en una lista reservada a algunas de las grandes leyendas de la historia del Barcelona.
El inicio del brasileño explica el vértigo. Doblete al Elche. Gol al Athletic. Doblete al Rayo. Cinco en tres partidos y liderato del Pichichi. Pero hay más. Raphinha no ha completado ninguno de esos encuentros. Flick lo ha retirado siempre antes del final y, aun así, ha necesitado apenas 228 minutos para firmar una producción goleadora descomunal. En sus temporadas anteriores como azulgrana necesitó 28, 24, 10 y 13 partidos para alcanzar los cinco tantos. Ahora le han bastado tres.
El brasileño comenzó con un doblete ante el Elche, un tanto al Athletic y otros dos frente al Rayo: cinco en tres partidos y liderato del Pichichi.
El secreto está también en el cambio de posición. Raphinha ya no vive pegado a la banda. Flick le ha colocado como referencia ofensiva y el brasileño se ha adaptado de inmediato. Más cerca del área. Más cerca del remate. Más cerca del gol. Lo que nació como una solución ante las salidas de Lewandowski y Ferran Torres y las dificultades para incorporar a Julián Álvarez empieza a parecer una decisión estratégica de primer nivel. El Barça tenía al '9' en casa.
Dinámicas enfrentadas
Mestalla será el siguiente examen. Y no es un escenario cualquiera. El campo del Valencia se le ha dado bien al Barcelona en los últimos años: seis victorias, dos empates y solo dos derrotas en sus diez últimas visitas. La última caída, eso sí, fue precisamente allí, en la jornada final de la pasada temporada, cuando el Valencia ganó 3-1 a un Barça que ya tenía el título en el bolsillo y que presentó un equipo plagado de suplentes. Ahora la historia es otra.