El mercado automotriz en España se electrifica mostrando un crecimiento robusto y una demanda creciente
Regala esta noticia Añádenos en Google El reto del coche eléctrico es el de reducir los tiempos de carga. (AEDIVE)Madrid
03/07/2026 a las 09:00h.Tras superar los primeros recelos sobre la autonomía y la disponibilidad de infraestructura, el sector del motor afronta su verdadero reto psicológico y técnico, que ... consiste en reducir los tiempos de espera hasta equipararlos al repostaje tradicional de combustible.
Cuando conectamos un vehículo eléctrico a una toma de alta potencia, se desata un fenómeno físico inevitable, ya que el paso de la corriente a través de cables y celdas genera un elevado estrés térmico. Este incremento de la temperatura condiciona de forma directa la velocidad a la que fluye la energía.
Cuando una batería se calienta en exceso, el sistema reduce automáticamente la potencia para evitar daños internos, degradación prematura o riesgos de seguridad. Por este motivo, la velocidad de carga suele ralentizarse de manera muy notable al superar el ochenta por ciento de la capacidad de la batería. Aunque los constructores han mejorado el aislamiento, los sistemas tradicionales de refrigeración indirecta mediante placas o canales no cubren la totalidad de las celdas, obligando a limitar la intensidad del proceso.
Innovación en la gestión térmica
Para solucionar este límite físico, la industria —con firmas energéticas y tecnológicas a la cabeza— ensaya ya con sistemas de refrigeración directa mediante fluidos no conductores.
Estos líquidos se inyectan en contacto directo con las celdas, rellenando los huecos del paquete de baterías y disipando el calor con una eficacia muy superior. Al estabilizar la temperatura, el vehículo puede tolerar intensidades de corriente muy elevadas durante mucho más tiempo.
Las pruebas demuestran que incluso las baterías de tamaño moderado, típicas de los coches urbanos, logran recuperar la carga casi por completo en un suspiro.
Sostenibilidad: del punto de carga al desguace
La velocidad no lo es todo y la durabilidad se ha convertido en el factor estratégico clave, dado que la batería representa el componente más caro del vehículo. Una gestión térmica deficiente deteriora el rendimiento y desploma el valor residual del automóvil.
Esteban Alabajos, director de RO-DES, explica que cuando se habla de cargar más rápido a menudo se piensa solo en el usuario final, pero desde el punto de vista técnico, cada mejora en la gestión térmica es también una mejora en la estabilidad y en la trazabilidad futura de la batería. El propio directivo insiste en que no podemos analizar la carga rápida únicamente desde la experiencia del conductor, ya que cada avance tecnológico tiene un impacto directo en la vida útil del vehículo y en cómo se repara o se recicla.
Una batería bien refrigerada conserva su rendimiento, permitiendo intervenciones mecánicas más predecibles en los talleres y facilitando su tratamiento posterior. Cuando el coche llega al final de su vida útil a un Centro Autorizado de Tratamiento, su historial térmico es crucial.
De hecho, los expertos colaboradores del sector refrendan las palabras de Esteban Alabajos al confirmar que una batería que ha trabajado siempre en rangos térmicos estables es más segura de manipular y ofrece muchas más opciones de aprovechamiento y reciclaje.
Recuperar de forma eficiente materiales estratégicos y finitos como el litio, el níquel, el cobalto o el manganeso es fundamental para que la innovación tecnológica sea verdaderamente sostenible dentro de un modelo de economía circular. Desde la perspectiva de la firma capitaneada por Esteban Alabajos, la electrificación no termina en el punto de carga, sino que continúa en el taller y culmina en el desguace.
Las matriculaciones se disparan un 37% impulsadas por los particulares
Mientras la tecnología de los componentes madura, el mercado español sigue respondiendo con un dinamismo incontestable en las carreteras.
Según los últimos datos de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (AEDIVE) y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos (GANVAM), las matriculaciones de vehículos electrificados, que engloban tanto a los modelos cien por cien eléctricos como a los híbridos enchufables de todo tipo, acumulan un ascenso del 37,2% en el primer semestre de 2026, alcanzando las 158.788 unidades comerciales.
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