Jueves, 12 de marzo de 2026 Jue 12/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Economía

Recuperar la autonomía estratégica europea

Recuperar la autonomía estratégica europea
Artículo Completo 614 palabras
Los errores se extienden a tierras raras, impuestos, burocracia y terreno militar. Leer
Editorial ExpansiónRecuperar la autonomía estratégica europea 12 MAR. 2026 - 12:18La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo (Francia).RONALD WITTEKEFE

Los errores se extienden a tierras raras, impuestos, burocracia y terreno militar.

Cuando la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, admitió este martes que el Viejo Continente había cometido "un error histórico" al renunciar a la energía nuclear, apenas reconoció la punta del iceberg de los problemas a los que se enfrenta Europa. Es cierto que el desmantelamiento de las centrales nucleares europeas y su progresivo reemplazo por las energías renovables ha dejado al sistema eléctrico europeo -y, con ello, a la competitividad de la industria- completamente expuesta a la cotización del gas, sin prácticamente ningún tipo de cobertura frente a la volatilidad. Un gas que, además, está en buena medida en manos de países extranjeros, dada la negativa de la mayor parte de los europeos a explorar sus propios recursos mediante el frácking.

Pero no es el único error en una Unión Europea, que ha renunciado a su autonomía estratégica y se ha puesto en manos de los intereses extranjeros, ya sean los de Rusia, los de China o los de Estados Unidos. Además de la pérdida de soberanía energética, los Estados miembros han renunciado a la exploración de tierras raras, clave para el desarrollo de baterías y microchips, lo que genera una elevada vulnerabilidad en las cadenas de suministro de los productos de mayor valor añadido, favoreciendo el traslado de la industria al extranjero; han castigado la competitividad de las empresas europeas al cargarlas con unos impuestos y costes burocráticos muy superiores a los de otros países a los que abren el mercado; han dejado expuesta la propiedad intelectual de las pequeñas empresas europeas al permitir su compra por parte de grandes multinacionales de países que no juegan con las mismas reglas, sino que cuentan con apoyos estatales; han limitado la posibilidad de que surjan gigantes tecnológicos europeos y de que las empresas aprovechen las posibilidades derivadas de las grandes empresas estadounidenses en aras de una apuesta por campeones nacionales disfrazada de competencia; y han renunciado a la defensa militar de sus intereses estratégicos, como se vio en la operaciones para mantener abierto el canal de Suez en 2023, lideradas por Estados Unidos y Reino Unido, frente a la dejación de funciones de la UE.

Todo ello explica que el PIB de la UE apenas haya crecido un 22,9% desde la Gran Recesión, la mitad que el de Estados Unidos. Y reconocer los errores es el primer paso para arreglar la situación, pero sólo el primero.

El plan de España para salvar los eurobonosDejar atrás los vetos para revitalizar la UETambién Bruselas pide más gasto militar a Sánchez Comentar ÚLTIMA HORA
Fuente original: Leer en Expansión
Compartir