Remy Osman otea desde su ático en Singapur. EFE/Remy Osman
Oriente Próximo Remy Osman, el británico que rastrea "la flota fantasma" de Irán desde Singapur en su tiempo libre: "No se esconden"Este joven tiene como hobby el rastreo de embarcaciones desde la pandemia del Covid-19. Su afición ha despertado interés debido al estallido de la guerra.
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María Carcaboso Abrié Publicada 27 abril 2026 02:38h Las clavesLas claves Generado con IA
Desde un ático con vistas al estrecho de Singapur, Remy Osman avista y documenta a diario buques que transitan sus aguas, entre ellos los de la llamada "flota fantasma" de Irán.
Este peculiar pasatiempo de Osman ha cobrado especial relevancia en medio de la guerra de Estados Unidos e Israel en el país persa.
Este ciudadano británico de 32 años, empleado en la industria de la alimentación y las bebidas, dedica su tiempo librea rastrear embarcaciones que atraviesan el angosto estrecho de Singapur, contiguo al de Malaca.
Esta ruta de comercio marítimo internacional es una de las principales del mundo, ya que actúa como almacén flotante de millones de barriles de petróleo sancionado, gran parte iraní.
En palabras recogidas por EFE, Osman ha asegurado que "no esconden demasiado quiénes son". De hecho, para él, esta postura simplemente refuerza la imagen de Irán. "Están diciendo que tienen derecho a exportar su petróleo". En alusión a la postura de Teherán frente a las sanciones internacionales por su programa nuclear.
Pasamontañas, fusiles de asalto y música épica: Irán difunde un vídeo (de película) de la captura de dos buques en Ormuz"Tienen la bandera iraní en el sistema de identificación automática (AIS) y sus identificadores únicos (IMO) están registrados a nombre de la Compañía Nacional Iraní de Buques Tanques", subrayó, explicando lo que sus herramientas de rastreo le permiten observar.
A finales de marzo, la consultora Kpler apuntó que el estrecho de Malaca albergaba unos 72 millones de barriles de crudo vinculados a la llamada "flota fantasma" de Irán, y estimó que los envíos de Teherán hacia Asia oriental a través del estrecho de Ormuz rondaban el millón de barriles diarios pese a la guerra.
Buques y embarcaciones en el estrecho de Ormuz. Reuters
El hobby de Osman por rastrear embarcaciones surgió durante la pandemia de covid-19, mientras estaba en cuarentena. "Fotografiaba cualquier barco que pasara; no tenía nada más que hacer que mirar al mar".
Con el tiempo y por casualidad, la "flota fantasma" iraní pasó a centrar su entretenimiento: "Fue cuestión de que alguien me preguntó si podía verla y resultó que sí. Revisé fotos antiguas y me di cuenta de que ya le había hecho fotos antes", relató.
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Su pasatiempo generó mayor interés tras el estallido de la guerra en Irán, especialmente con la obstrucción del país persa al tráfico por el estrecho de Ormuz, que en tiempos de paz canaliza en torno a un 20 % del crudo mundial, gran parte del cual fluye hacia la región de Asia oriental.
Esta ruta marítima ha ganado especial relevancia debido al conflicto, generando una importante crisis en el comercio de crudo, que ha llevado al petróleo a elevar su precio de modo considerable.
De hecho, se ha convertido en la principal arma iraní en el transcurso de la guerra, debido a la importancia de Ormuz para todos los actores implicados.
El hobby de Osman también ha resultado interesante a las más de 22.000 personas que siguen sus avistamientos en su cuenta de Instagram @sgshipspotting, cuyo contenido acumula cientos de miles de visualizaciones.
"Es algo muy relevante, tiene un impacto global", afirma, orgulloso de la popularidad que ha logrado sus perfiles en redes sociales gracias a su afición.
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En su entrevista con la Agencia EFE, Osman destacó la drástica disminución del número de buques petroleros y metaneros que pasan frente a Singapur a raíz del conflicto en Oriente Medio.
"Ha habido una enorme reducción en la cifra de VLCC (buques de crudo de gran tamaño). Tampoco he visto en mucho tiempo Q-Max, los grandes metaneros que vienen de Qatar -y su embarcación favorita-. Están atascados en Ormuz", expuso.
Al ser preguntado sobre si ha detectado una mayor afluencia tras las recientes y temporales reaperturas de Ormuz, Osman señaló que las naves "tardan dos o tres semanas en llegar a Singapur" desde allí, por lo que los efectos no son notables por ahora.
Singapur, clave para el rastreo
Durante su labor de búsqueda e investigación, el británico hace seguimiento de los sistemas de identificación automática (AIS) que las embarcaciones utilizan para emitir su posición, además de datos como la bandera bajo la cual navegan.
Según ha explicado Osman, Singapur, al tratarse de un lugar con gran tránsito, se trata de un país clave para el rastreo de embarcaciones opacas. Pese a que las "flotas fantasmas" suelen desactivar su AIS para dificultar su detección, en su paso por el país asiático se ven obligados a encenderlo.
El británico explica que esto se debe en gran medida a "una medida para evitar accidentes", debido al incesante tránsito. Esto, a ojos de Osman, convierte a la isla en "uno de los pocos lugares del mundo donde se pueden rastrear directamente", explicó.
En un enclave tan estratégico, el británico ha podido llegar a avistar, según asegura a EFE, buques de la Marina estadounidense de camino hacia Oriente Medio durante el transcurso de la guerra.