Movimiento Sumar, el partido político fundado por Yolanda Díaz, ahonda su grave crisis con la dimisión de la secretaria de Organización, Laura Moreno, según ha podido saber EL MUNDO.La dirigente se marcha en un momento decisivo de la negociación de la próxima alianza para las elecciones con IU, Más Madrid y Comunes y, al mismo tiempo, en plena reconfiguración de su organización, que va a celebrar un congreso extraordinario en próximas fechas para relevar a su líder y al resto de la dirección, y así abrir una nueva etapa ahora que se aproxima el abandono de la política activa de la que sigue siendo su principal referente, la vicepresidenta segunda del Gobierno.
Cuando Díaz creó Movimiento Sumar en 2023, el partido se convirtió en el motor de la coalición Sumar para las elecciones generales. Y de hecho, hasta hace no tanto, ejercía ese liderazgo en todos los aspectos, desde el Gobierno al grupo parlamentario del Congreso. Sin embargo, el paso de los años, los fiascos electorales, el fuerte desgaste de Díaz y las tensiones entre partidos dentro de la alianza convirtieron a Movimiento Sumar en un partido más que, al menos, está ahora a la par con el resto de los socios de la coalición. Donde IU y Más Madrid -principalmente- han ganado un peso e influencia que con sus matices ya tenía Comunes.
La cuestión es que a la vez que Movimiento Sumar ha ido menguando en relevancia, el partido ha ido sufriendo su propia descomposición y ya son muchas las salidas precipitadas que se amontonan y que dan señales inequívocas de crisis. Moreno es la última de una larga lista en la que hay que colocar en primer lugar a Díaz, que dimitió de coordinadora apenas unos meses después de ser nombrada en un congreso, tras el fracaso y gestión de las elecciones europeas.La entonces líder se relaciona ahora con el partido como «invitada permanente» en la dirección.
El cargo de Díaz lo ocuparon desde en otro congreso celebrado en marzo de 2025 dos personas: Lara Hernández y Carlos Martín. El segundo, que es diputado, renunció aquel verano al puesto y no ha sido sustituido aún a pesar de que los estatutos marcan que el liderazgo se ejerce mediante una bicefalia. Ahora hay una parte del partido que quiere quitar a Hernández como coordinadora de Movimiento Sumar, y ha forzado la convocatoria de un congreso extraordinario -será el tercero en tres años- que, en teoría, se dará antes de las vacaciones de verano, pero que podría irse a septiembre. Ese sector crítico mira con buenos ojos a la portavoz parlamentaria, Verónica Barbero.
Antes de este movimiento, hay que anotar también otra salida muy destacada. La renuncia de Elizabeth Duval, que era la portavoz y un puntal de la Ejecutiva de Movimiento Sumar.
Ahora quien renuncia es la teórica número dos del partido.Moreno comunicó su marcha a la Ejecutiva el 25 de mayo y justificó su adiós en su afán por reincorporarse a su puesto como profesora de lengua y literatura.
Su paso por Movimiento Sumar ha sido de lo más discreto. Ninguna exposición pública y todo el trabajo centrado en los despachos para hablar con los partidos y gestar acuerdos. No ha logrado acercarse a Podemos ni expandir militantes pero sí deja al partido encarrilado en la nueva alianza que espera nombre y líder, y que se cocina a fuego lento.
Hasta el nuevo congreso, Fabio Cortese asumirá el vacío en la Secretaria de Organización, a la espera de qué dirección sale de ese cónclave.