Fernando Samper, junto a su hijo Ricardo, heredero del 'imperio Forestalia'. E. E.
Actualidad Ricardo, el "sorprendente" heredero del 'imperio Forestalia' de 28 años y con apenas 6 de experiencia en la compañíaEl hijo menor de Fernando Samper, investigado por la Guardia Civil, coge las riendas pasando por encima de su hermano, que llevaba 8 años en la empresa.
Más información: Fernando Samper dimite como presidente de Forestalia en plena investigación por corrupción de renovables.
Jorge Lisbona Zaragoza Publicada 9 abril 2026 02:47hLa dimisión de Fernando Samper como presidente de Forestalia en plena investigación de la Guardia Civil ha dejado en shock al sector.
Pero la sorpresa ha sido todavía mayor al conocerse que será Ricardo, su hijo menor, quien herede las riendas del imperio renovable con solo 28 años y apenas 6 de experiencia en la compañía.
A ella llegó en prácticas en torno a 2020, nada más acabar el doble grado en Derecho y Dirección de Empresas, unos estudios que compatibilizó con un Máster Internacional en Asesoría Fiscal.
El exsubdirector del Miteco salpicado por el 'caso Forestalia' acudió incluso a una fiesta de Navidad de la empresaSu propio perfil de LinkedIn, actualizado este miércoles nada más hacerse oficial el anuncio, confirma que el nuevo CEO de Forestalia solo llevaba 4 años y 8 meses contratado en la empresa, tiempo en el que ha asumido responsabilidades en financiación estructurada.
Su ascenso ha sido meteórico. Tanto que con menos de 30 años va a ponerse al frente de una empresa que solo en 2024, último ejercicio del que se tienen datos completos, facturó 80 millones de euros.
Muchos interpretan el repentino adiós de su padre como una forma de "salir del foco", un paso "lógico" ante el cerco, cada vez más estrecho, de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) sobre la presunta trama de corrupción que tejió durante años junto a destacados miembros del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) y el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga).
"De no ser por la investigación, el relevo no se habría producido ahora ni mucho menos", coinciden desde distintas empresas vinculadas al mundo de las renovables.
Fuentes del sector jurídico especializadas en sucesión familiar consultadas por EL ESPAÑOL califican el anuncio de "extraño" y creen que ha sido "absolutamente improvisado".
Como ejemplo ponen a otro gigante aragonés: Pikolin. A su actual responsable, Álvaro Solans, se le comunicó su futuro papel en la compañía a través de un asesor con años de antelación, y no tomó las riendas hasta que pasó el tiempo y se formó fuera del país y del negocio familiar.
A las fuentes consultadas no les cuadra que Fernando Samper no haya delegado en su hijo mayor, Fernando Samper García, que acumula 8 años y 10 meses de experiencia en Forestalia y ejerce de presidente ejecutivo de Levitec, otra de las grandes firmas vinculadas al Grupo, desde hace 3 meses.
Los hay que tienen claro a qué se debe esta situación y dudan de que Samper vaya a apartarse realmente de la Forestalia.
"Fernando hijo aparece varias veces en los papeles de la Ucoma, pero Ricardo está limpio. Además, está muy bien valorado dentro del sector. Está muy preparado y es muy trabajador", dicen quienes lo conocen personalmente.
Fernando Samper García aparece como apoderado de la sociedad Clarissimus Renovables SL desde febrero de 2019 junto a Roberto Pérez Águeda, uno de los detenidos como presunto testaferro de Samper padre.
También figura como comprador a título personal de otra sociedad, Energía Inagotable de Brenda, junto a Julio Tejedor (mano derecha de Javier Lambán en el Gobierno de Aragón), Roberto Pérez Águeda y su propio hermano, Ricardo Samper.
Esta es, de hecho, la única referencia a Ricardo que aparece en las miles de páginas de los expedientes y declaraciones que obran en poder de la Guardia Civil.
En sus primeras palabras como CEO, publicadas a través de su perfil de LinkedIn, aseguraba asumir la dirección general "con una mezcla de responsabilidad, ilusión y sentido de propósito".
"El objetivo es claro: seguir construyendo sobre lo ya logrado y fortalecer un proyecto empresarial que mira al futuro con ambición y responsabilidad", decía.
En esta etapa, la actividad del Grupo se centrará en reforzar su estructura, dar continuidad a su desarrollo y consolidar su posicionamiento "en un contexto de creciente exigencia operativa". Está por ver, sin embargo, hasta qué punto queda empañada la imagen de su padre y de la propia Forestalia tras el vía crucis judicial que se percibe en el horizonte.
Ricardo ha crecido en un entorno familiar complicado. Su padre Fernando tiene otros cuatro hermanos: Olga, Carmina, Sergio y Jorge.
Estos tres últimos son los más activos dentro del Grupo Jorge, del que salió, como él mismo dijo en su reciente comparecencia en la 'comisión Koldo' del Senado, por diferencias y desencuentros personales.
Bachata, salsa y muay thai
Nacido en septiembre de 1997, quienes mejor conocen el lado más personal del joven Ricardo Samper destacan su faceta deportista, su principal vía de desconexión del día a día, y su interés por viajar.
A la práctica habitual de gimnasio suma la bachata y la salsa. También la de muay thai, una disciplina que ha incorporado recientemente a su currículum extraprofesional.
Formado en el colegio Cristo Rey y en Escuelas Pías, a Forestalia entró atraído por la posibilidad de contribuir de forma directa al crecimiento del Grupo y por su interés en el sector energético.
Esa decisión marcó el inicio de una trayectoria orientada a reforzar áreas clave para la evolución del negocio.
Con ese objetivo se trasladó a Madrid, donde Forestalia concentra su actividad financiera, y completó su especialización con formación adicional en finanzas.
Desde allí, cuentan desde la propia compañía, ha trabajado durante cerca de cinco años en el Departamento de Financiación Estructurada, participando en operaciones de M&A, en la estructuración de proyectos bajo esquemas de project finance y en la gestión de la relación con entidades financieras y de la tesorería del grupo.
En lo profesional, su perfil está marcado por una forma de trabajo orientada al detalle y al aprendizaje continuo. "Mantiene una aproximación cercana a los equipos, con interés por comprender los procesos en profundidad y apoyarse en el conocimiento especializado de los distintos profesionales de la organización. Esa combinación de implicación operativa y visión global define su manera de afrontar la gestión", subrayan desde Forestalia.