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La entrada en vigor de la Ley del Juego, que supuso para las casas de apuestas la prohibición de patrocinar las camisetas de los clubes de LaLiga, fue un duro golpe para la economía de los equipos, en especial para los más modestos, que desde entonces pugnan por encontrar un mecenas que cubra el frontal de la equipación, uno de los espacios comerciales más golosos. En el caso del Granada, el equipo decidió hacer de la necesidad virtud y, al no lograr al inicio de la campaña un espónsor que colmara sus aspiraciones, decidió explorar fórmulas imaginativas para cuadrar el presupuesto: rotar el patrocinador en la zamarra a lo largo de la temporada.
Una decisión que no sólo ha permitido al club nazarí cumplir los objetivos económicos para esta partida, sino que le ha llevado a tejer lazos con empresas locales que, por tamaño o presupuesto, no podrían acceder al escaparate del fútbol profesional, a la vez que ha recuperado viejas alianzas que quedaron en el camino cuando el conjunto perdió la máxima categoría.
"Todos los clubes intentamos reinventarnos y buscar nuevos sectores donde atacar. Los equipos de provincias somos diferentes y notamos la falta de capilaridad. El objetivo era cumplir con el presupuesto y se ha logrado", afirma a EXPANSIÓN Juan José Cano, responsable de Patrocinios del Granada CF.
Once anunciantes
De este modo, once compañías se turnarán a lo largo de la competición en la camiseta del equipo andaluz a través de paquetes mínimos de dos jornadas: una como local y otra como visitante. Esta medida genera en torno al 50% de los ingresos que se obtienen por anunciantes en la equipación, mientras que en términos globales de patrocinio roza el 20% de las ganancias totales.
"Las cantidades obtenidas por este modelo son similares a las que aportaría un sistema tradicional, con la salvedad de haber captado empresas que, sin este soporte, no habrían logrado insertarse. Esto permite algo no cuantificado, pero importante en nuestros objetivos: ampliar la cartera de clientes en el tejido empresarial de la ciudad y la provincia", recalca Cano.
Fuentes del mercado sitúan entre los 400.000 y los 600.000 euros el importe medio anual de este espacio publicitario que ha sido asumido por esta suma de anunciantes. Además, se ha sembrado para el futuro. "Estratégicamente ha supuesto un paso al frente importante para la planificación de los cursos venideros. Tanto es así que muchas de las empresas participantes se mantendrán en el ecosistema de patrocinios de la entidad", añade el responsable.
El elenco de compañías y sectores es variado y en él destacan dos reconocidas empresas granadinas: Alhambra y Caja Rural de Granada. "La primera ha vinculado su centenario a esta iniciativa y vuelve al frontal de la camiseta después de 25 años. Por su parte, la apuesta de la entidad bancaria es la más destacada, ya que es la empresa que mayor volumen de partidos ha contratado", destacan desde el club.
También han participado empresas emergentes como Octopus (energía), Omibu (márketing), Firmafy y Mercanza (software) y Cepisa (pintura), estas dos últimas con objetivos de penetración en la región. Además, dos firmas granadinas tradicionales como Fertisac (fertilizantes) y Puerta Bernina (pastelería), no hubieran accedido al soporte sin esta política. En estos momentos se negocia la última incorporación.
Cano hace hincapié en que la primera de las instituciones que decidió apostar por este modelo fue la Cámara de Comercio de Granada. "Sirvió de puente con muchas de estas empresas y, dado lo arriesgado del modelo, ha servido como paraguas de este acuerdo, participando además en la contratación de un importante paquete de encuentros", añade el directivo.
Incremento en notoriedad
Desde la entidad destacan el incremento en notoriedad que han ganado todas estas marcas, tanto a nivel local, provincial e incluso nacional por la exposición mediática que supone asociarse a un equipo de fútbol profesional. Para ello, el club ha elaborado propuestas personalizadas para cada compañía.
"Elaboramos un plan de comunicación, de redes, de márketing, legal... un paquete completo. Cada activación implica a todos los departamentos del club y generamos confianza a través de ese esfuerzo. El patrocinio no es poner el logo en la camiseta, sino crear oportunidades y trabajar para que la empresa genere ingresos directos", afirma Cano.
Como anécdota, queda el "problema" que se ha creado entre los coleccionistas de equipaciones, que pugnan por estas camisetas únicas.
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