El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha defendido este lunes que el PP aborda la guerra en Oriente Próximo "con responsabilidad" y "sin incurrir en demagogias", al tiempo que ha cuestionado lo que considera incoherencias en la política exterior del Gobierno. "No a la guerra lo decimos todos", ha señalado, aunque ha advertido de que esa posición exige coherencia en las decisiones. A su juicio, el Ejecutivo de Pedro Sánchez mantiene un discurso pacifista mientras adopta medidas que apuntan en la dirección contraria. "La responsabilidad también existe. No se puede decir una cosa y hacer la contraria".
Rueda ha puesto como ejemplo el envío de medios militares mientras se sostiene públicamente el rechazo al conflicto. "Decimos no a la guerra, pero luego se manda una fragata para después decir que lo que se está enviando no tiene nada que ver con la guerra".
El dirigente gallego también se ha desmarcado de la postura de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que en los últimos días se ha mostrado más receptiva a posiciones cercanas a las defendidas por Donald Trump, y ha recalcado que esa línea "no representa" al conjunto del partido. Preguntado por el viaje que Ayuso realizará a Estados Unidos, ha evitado valorarlo y ha rechazado que exista "seguidismo" hacia esa postura, al tiempo que ha recordado que la posición del PP se fija en "los órganos que nos representan a todos".
"Sobre lo que hagan personas concretas tendrán que responder ellas mismas", ha añadido Rueda". También ha marcado distancias con algunas decisiones de Trump, como cuando amenazó a España, algo que ha calificado de "bravuconada". "No tiene ningún derecho a amenazar así a un país soberano", ha criticado, recordando que España forma parte de alianzas internacionales que la amparan.
En este contexto, Rueda también ha evitado comprometer el apoyo del PP a la iniciativa que el BNG pretende impulsar en el Parlamento de Galicia para aprobar una declaración institucional contra la guerra en Oriente Próximo. La propuesta, anunciada la semana pasada por los nacionalistas, plantea que la Cámara condene la "guerra absolutamente ilegal" iniciada por Estados Unidos e Israel e inste a la Xunta, al Gobierno de España y a las instituciones de la Unión Europea a impulsar medidas para frenar el conflicto. Entre ellas, que el Ejecutivo central no participe en ninguna intervención militar y que dé marcha atrás en el envío de la fragata Cristóbal Colón a aguas de Chipre.
El presidente gallego ha acusado además a la oposición de utilizar este tipo de iniciativas parlamentarias para respaldar la posición del Gobierno central. "Al final lo que se busca, como tantas veces hace el Partido Socialista, es legitimar cualquier cosa que venga de La Moncloa". En cualquier caso, ha insistido en que será el grupo del PP en el Parlamento gallego el que estudie el texto y adopte una decisión definitiva mañana cuando se conozca su contenido.