Gabriel Rufián vuelve a la carga con su propuesta para hacer un frente de izquierdas en las próximas elecciones generales, incluidas las fuerzas independendistas. El diputado de ERC ha organizado un acto con Irene Montero en Barcelona similar al que celebró el 18 de febrero con Emilio Delgado. El objetivo: agitar de nuevo el debate de la unidad como respuesta para hacer frente el auge de PP y Vox, a pesar de que tanto su partido como EH Bildu o BNG rechazan de plano un aventura así.
La charla entre Rufián y la número dos de Podemos tendrá lugar el próximo 9 de abril en la capital catalana bajo el título "¿Qué hay que hacer?" y en esa cita participará también Xavier Domènech, el que fuera destacado dirigente de los Comunes en los años de Pablo Iglesias y que sigue siendo una referencia intelectual de este espacio en Cataluña.
El acto de Rufián y Montero desata una enorme expectación por la popularidad que está cosechando el diputado de ERC en los últimos tiempos y por el eco que están teniendo todos sus pasos con esa propuesta, pero fuentes próximas al diputado niegan que el evento sea consecuencia de un movimiento para explorar una alianza concreta con Podemos. Se trata sólo de una "charla", dicen estas fuentes, "nada más" y "nada de coalición".
Por tanto, el acto se ha concebido como un foro en el que reflexionar y debatir sobre la situación en la que se encuentra la izquierda alternativa al PSOE y plantear qué debe hacer de cara a las elecciones generales para frenar a la derecha y la extrema derecha en las urnas.
La propuesta del portavoz de ERC en el Congreso, que ha ido mutando desde que la presentó en el acto con Delgado en Madrid, pasa por un gran acuerdo entre todas las fuerzas de izquierdas del país, incluidas ERC, EH Bildu y BNG, para unirse en torno a un proyecto y eliminar que haya competición entre las candidaturas de estos partidos para maximizar todos los votos "provincia a provincia".
En principio, este proyecto de unidad se presentaría bajo una sola lista para tener "eficacia" y la confección de los candidatos se abordaría de una manera "mixta", es decir, dando entrada en cada circunscripción a representantes de varios partidos. Aunque dejando que lideren los que tienen más implantación territorial en cada provincia.
Esta "confluencia", o forma de actuar, para evitar rivalidades entre partidos es lo que Rufián resumió con estas palabras: "Orden, eficacia y método".
La tesis inicial de la retirada de los partidos con menos votos en favor del mayoritario fue eliminada ante la constatación de que generaba la absoluta oposición de todos los partidos.
Rufián ha lanzado este segundo acto público para promocionar su idea con figuras de la izquierda ahora en Barcelona después del éxito que tuvo el que organizó el 18 de febrero con Emilio Delgado, donde las entradas se acabaron en minutos y en el que Sala Galileo Galilei se quedó pequeña. Delgado pertenece a Más Madrid, aunque su formación estaba incómoda con el acto. Ahora la cita es con Podemos que fue uno de los partidos que minimizó la relevancia de ese primer acto y que no mandó a ningún representante a escuchar a Rufián. Cosa que sí hizo Sumar, IU, Comunes o Más Madrid.
Se da la circunstancia de que esos cuatro partidos presentaron tres días después en Madrid su alianza para las elecciones generales en un acto que llevaba preparándose más de un mes. Ahora la charla de Rufián se celebra en Barcelona, donde precisamente esos mismos partidos quieren hacer la presentación oficial de su coalición durante el mes de abril.