El presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, recibe a los jefes de las delegaciones que participan en las conversaciones trilaterales entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania. Hamad Al Kaabi Reuters
Europa Rusia no renuncia a controlar el Donbás en la primera jornada de la cumbre trilateral con Ucrania y EEUU en Abu DabiLa primera toma de contacto entre rusos y ucranianos en un año fue "productiva", según la Casa Blanca. Las partes seguirán negociando este sábado las fórmulas para acabar con la guerra.
Más información:Putin acepta una reunión a tres bandas con Ucrania y EEUU pero insiste en que la clave para la paz es entregarle el Donbás
Álvaro Escalonilla Publicada 23 enero 2026 21:22h Actualizada 23 enero 2026 21:57hLas claves nuevo Generado con IA
Rusia mantiene su exigencia de controlar la región del Donbás como condición clave para alcanzar la paz en la cumbre trilateral con Ucrania y Estados Unidos en Abu Dabi.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acepta negociar sobre el Donbás, pero solo retirará tropas si recibe garantías de seguridad sólidas del Kremlin.
Estados Unidos media para frenar los ataques rusos a infraestructuras ucranianas a cambio de que Kiev no ataque refinerías rusas, mientras se exploran mecanismos de control y zonas de amortiguamiento.
Las delegaciones están encabezadas por altos mandos de inteligencia y gobierno, reflejando el peso de las negociaciones tras años de guerra y anteriores intentos fallidos de diálogo.
La primera cumbre trilateral entre rusos, ucranianos y estadounidenses desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, celebrada este viernes en Abu Dabi, sirvió para constatar que Vladímir Putin no renuncia a sus exigencias maximalistas para poner fin a la guerra. El presidente ruso ambiciona el Donbás. Hace hincapié en aplicar "la fórmula de Anchorage", un marco que acordó con Trump durante su visita de agosto del año pasado a Alaska y que, en líneas generales, consiste en intercambiar paz por territorios.
En una reunión previa celebrada anoche en el Kremlin, que terminó bien entrada la madrugada, Putin trasladó al enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y al yerno del presidente, Jared Kushner, que "no vale la pena esperar un acuerdo a largo plazo sin resolver la cuestión territorial", según su asesor de política exterior, Yuri Ushakov.
Putin acepta una reunión a tres bandas con Ucrania y EEUU pero insiste en que la clave para la paz es entregarle el DonbásEl deseo del presidente ruso implica que las fuerzas ucranianas abandonen sus posiciones en la región de Donetsk, como reclamó este viernes su portavoz, Dmitri Peskov, en rueda de prensa.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski reconoce que "la cuestión del Donbás es clave" para sellar un acuerdo, pero traza una línea roja. No retirará tropas a menos que reciba garantías de seguridad sólidas por parte del Kremlin. Según la agencia de noticias rusa TASS, las partes reunidas este viernes en Abu Dabi discutieron la idea de establecer zonas de amortiguamiento y mecanismos de control.
La primera toma de contacto de este viernes fue "productiva", según el digital The Kyiv Independent. De entrada, como confesó a la cadena NBC News una fuente de la Casa Blanca, "nadie está dando portazos", por lo que las conversaciones continuarán este mismo sábado.
"Por primera vez desde principios de 2022, Rusia y Ucrania parecen estar inmersas en negociaciones serias, y no en actos teatrales", apunta el analista ruso Vladimir Frolov en la red social X.
Es un avance, pero nada hace pensar que puedan alcanzar un compromiso en las próximas horas, por mucho que Ucrania atraviese una situación crítica como consecuencia de los ataques rusos contra su red eléctrica.
El director ejecutivo de la empresa ucraniana DTEK, Maksym Timchenko, reconoció en declaraciones a la agencia Reuters que Kiev necesita un alto el fuego inmediato contra las infraestructuras energéticas para evitar una "catástrofe humanitaria".
No las tiene todas consigo, pero Trump prefiere mostrarse optimista. "Hubo momentos en que Putin no quería hacer un acuerdo. Momentos en que Zelenski no quería hacer un acuerdo. Y eran como momentos opuestos. Ahora creo que ambos quieren llegar a un acuerdo. Lo descubriremos", declaró este viernes a bordo del Air Force One.
Según el Financial Times, la mediación estadounidense pretende convencer a Rusia de cesar sus ataques contra la infraestructura energética en Ucrania a cambio de que Kiev no lleve a cabo más ofensivas contra las refinerías rusas y los petroleros de su "flota fantasma". En paralelo, Putin propone a la Administración Trump utilizar los activos congelados rusos para impulsar la "reconstrucción" de los territorios ocupados ucranianos.
Frente a frente
Zelenski ha enviado a las negociaciones de Abu Dabi a políticos, diplomáticos, espías y soldados, con el secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, Rustem Umerov, a la cabeza.
Putin sólo envió soldados. El encargado de encabezar la delegación rusa es Igor Kostyukov, el jefe de la inteligencia militar, el temido GRU, sancionado por Estados Unidos desde 2016.
Kostyukov se curtió en la guerra civil de Siria y estuvo implicado en el envenenamiento del agente doble Serguéi Skripal y de su hija. Su elección como jefe negociador supone, sin embargo, un avance. En rondas de negociaciones previas, su puesto lo había ocupado Vladímir Medinski, asesor de Putin y presidente de la unión de escritores de Rusia, de rango inferior.
El mero hecho de sentarse en la misma mesa que los rusos un año después significa para Zelenski "un paso adelante" en el largo trayecto para traer la paz a Ucrania, que cumplirá en febrero cuatro años en guerra. "Hablamos su idioma y [podemos] leer sus expresiones faciales", comentaba un funcionario ucraniano al Financial Times.
Zelenski anuncia que Rusia ha aceptado por primera vez una cumbre con Ucrania para lograr la paz: "El acuerdo está casi listo"No es la primera vez que rusos y ucranianos negocian cara a cara, sin embargo. Las partes mantuvieron hace justo un año en Estambul una ronda de conversaciones que concluyeron sin avances. Ahora, por primera vez, Estados Unidos sustituye a Turquía en las labores de mediación, y Witkoff a Hakan Fidan, el ministro de Asuntos Exteriores del presidente Recep Tayyip Erdoğan.
Según Peskov, la cesión de territorios es "una condición muy importante", pero no la única sobre la mesa de Abu Dabi. En paralelo, Rusia busca reanimar sus relaciones económicas y comerciales con Estados Unidos. En la capital emiratí, ciudad abierta a los negocios, el jefe del fondo soberano ruso, Kirill Dmitriev, tendrá la oportunidad de convencer a Witkoff y Kushner.