Ampliar
Mark Rutte, secretario general de la OTAN. Efe Rutte abre la puerta a que la OTAN colabore en la reapertura de OrmuzEl secretario general de la Alianza trata de contentar a Trump y dice que Europa, «casi sin excepción», hace «lo que Estados Unidos pide»
Jueves, 9 de abril 2026, 21:38
... de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, ha querido este jueves bajar el nivel de tensión con Estados Unidos y ha abierto la puerta a que la organización que dirige participe en la reapertura del estrecho de Ormuz. «Si la OTAN puede ayudar, evidentemente no hay ninguna razón para no ofrecernos», declaró en la sede del Instituto Ronald Reagan en Washington. Rutte, siempre complaciente ante Trump, recordó que los socios europeos, «casi sin excepción, hacen todo lo que Estados Unidos pide» en este conflicto en Oriente Medio.La escalada de Israel en Líbano con el permiso de Trump revela la fragilidad del alto el fuego
La frágil tregua no silencia los ataques en el Golfo
Aunque buena parte de los países europeos se negaron a intervenir ante el bloqueo de Ormuz hasta el anuncio del alto el fuego y siguen sin permitir el uso de las bases norteamericanas instaladas en su territorio, Rutte mantiene una postura de apoyo total a Washington. «No podemos aceptar que el estrecho esté cerrado. Tiene que abrirse. Y cuando se abra, tenemos que mantenerlo así. Esto va de libertad de navegación, del Derecho Marítimo, de libre comercio», sentenció. El secretario general de la Alianza agradeció que el primer ministro británico, Keir Starmer, se haya puesto al frente de 34 países, «grandes naciones marítimas», para reactivar el flujo en esta ruta por la que pasan la cuarta parte del petróleo y el gas. El nuevo Líder Supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ha dicho este jueves que «el estrecho está en una nueva fase».
A la espera de que ese mensaje lleve al desbloqueo, Rutte pidió tiempo para alcanzar un acuerdo entre los miembros de la Alianza y adoptar un papel activo en Ormuz. «Vamos paso a paso. Si la OTAN puede desempeñar un papel, sería estupendo», manifestó.
El ex primer ministro de Países Bajos asegura que los socios de la Alianza Atlántica son conscientes del «cambio profundo» que atraviesa la organización con el «liderazgo» de Trump. En su opinión, hay una «nueva mentalidad» entre los aliados europeos, que ahora entienden la necesidad de pasar de «una codependencia poco saludable» a una alianza transatlántica «basada en una verdadera asociación» con EE UU.
«Esta alianza no finge que no pasa nada (...). Los aliados reconocen, y yo reconozco, que estamos en un período de cambio profundo en la OTAN», recalcó en sus primeras declaraciones públicas después de que Trump haya amenazado con salirse de la organización por su falta de apoyo durante la ofensiva contra Irán. Para Rutte, «algunos aliados fueron un poco lentos» cuando Washington requirió apoyo logístico, «por decirlo suavemente». Aunque, a modo de disculpa, dijo que «estaban algo sorprendidos» porque la Administración Trump no les avisó de la ofensiva conjunta lanzada con Israel el 28 de febrero.
Los aliados europeos, dice Rutte, «están proporcionando ahora una cantidad masiva de apoyo» en logística y en el uso de sus bases. «Casi sin excepción, están haciendo todo lo que Estados Unidos está pidiendo», insistió.Y puso como ejemplo la colaboración para impedir que Irán obtenga armas nucleares y las «operaciones en el flanco oriental, el Báltico y el Ártico».
«Cuando un avión ruso cruzó el espacio aéreo estonio, fueron aviones europeos quienes lo interceptaron. Y cuando drones rusos entraron en Polonia, fue un F-35 neerlandés el que los derribó. Una alianza no puede ser una calle de sentido único. No lo fue cuando tropas estadounidenses, europeas y canadienses lucharon juntas en Afganistán. Y hoy siguen entrenando juntas», agregó.
«Sin marcha atrás en el gasto»
El jefe de la Alianza Atlántica también recordó que desde la cumbre de la OTAN en La Haya del año pasado, donde los miembros acordaron destinar el 5% de su PIB al gasto en defensa, «Europa está asumiendo una mayor y más justa parte de la tarea de financiar su defensa convencional». «De eso –añadió– no habrá marcha atrás, ni debería haberla». Considera que una Europa «más fuerte» y una OTAN «más fuerte» no darán por sentado el liderazgo estadounidense, que, en su opinión, es una herencia del final de la Guerra Fría. «Los europeos estábamos convencidos de que la paz era permanente y que no hacía falta una inversión en defensa que ahora se sabe que es esencial», dijo.
Sobre su conversación el miércoles con el presidente de Estados Unidos, Rutte se limitó a decir que fue un intercambio «sincero, franco y abierto». «El presidente y yo nos caemos bien», destacó. Aun así, percibió la «decepción» de Trump porque «demasiados aliados no estaban con él». A su juicio, la seguridad de EEUU pasa por un Viejo Continente también «seguro, porque de lo contrario Rusia y otros podrían suponer una amenaza».
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión