Borja Sémper está de vuelta en la arena política tras superar un cáncer, y el portavoz y vicesecretario de Cultura y Deporte del PP retoma sus funciones dispuesto a hacerlo desde la moderación, lejos de "circos" e "insultos". "No voy a participar en el barro, en shows, ni en acciones políticas para dividir", ha sostenido en un desayuno informativo en Madrid que ha reunido a una amplia representación de sus compañeros de partido. "Me rebelo ante las normas del juego que nos imponen los extremistas", ha agregado Sémper.
Tras observar durante diez meses la política desde fuera, el dirigente popular ha sido muy crítico con el clima de crispación que caracteriza hoy la vida parlamentaria. "Todos tenemos una cuota de responsabilidad", ha afirmado, aunque a la vez se ha dirigido a su izquierda y derecha para afear a cada uno sus contribuciones a la falta de moderación en política. A Santiago Abascal le ha reprochado que llamara "mierda" al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y sobre el PSOE ha censurado sus "ataques" a los jueces, entre otros aspectos.
Con ese análisis bajo el brazo, el portavoz popular ha reconocido que, durante el tiempo en que ha estado fuera del día a día parlamentario, tuvo la "tentación" de retirarse de la política. Pero ha asegurado que esta "duro poco". "Decidí que rendirme no era una opción", ha afirmado en el acto organizado por Nueva Economía Forum, y en el que Alberto Núñez Feijóo ha sido el encargado de presentar a Sémper. A él, al presidente del PP, se ha dirigido el portavoz al explicar su decisión de seguir en política: "Vuelvo por segunda vez al lado de la persona en la que más creo en política, que es Feijóo".
Así, el dirigente popular se ha mostrado convencido del proyecto que su partido tiene previsto poner en marcha si llega a La Moncloa, y que considera que debe basarse en afrontar cuatro grandes retos: vivienda, inmigración, prosperidad y buen gobierno. Sobre todos ellos ha defendido Sémper la postura del PP frente a la que abandera el Gobierno, y también en contraposición a la de Vox.
Por ejemplo, Sémper ha apostado por "construir vivienda como si no hubiera un mañana. Porque para millones de españoles su mañana depende de encontrar un hogar". Y, al hilo, ha lanzado un dardo ante el asunto que ha protagonizado el debate en las últimas semanas: "Que nadie se equivoque, esta es la verdadera prioridad nacional".
Igualmente, en el asunto migratorio ha sido muy crítico con los posicionamientos enfrentados que mantienen el Gobierno y sus socios, de un lado, y Vox, del otro. "Creemos que los dos se equivocan", ha afirmado. A la izquierda la ha acusado de mantener planteamientos "reduccionistas" al sostener que "la inmigración descontrolada no tiene impacto en servicios públicos", mientras ha juzgado que el partido de Abascal "deshumaniza" al inmigrante y se "enfrenta" a "todo el que les lleve la contraria". "El PP cree en la dignidad del ser humano independientemente de donde haya nacido", ha señalado Sémper, defendiendo que "cualquiera que viva, trabaje y cotice en España tiene derecho a acceder a los servicios públicos", aunque apostando a la vez por controlar las fronteras.
Pese a sus críticas a Vox, Sémper, una de las voces más moderadas de las filas populares, ha defendido los acuerdos de su partido con la derecha dura. "Los límites a esos pactos son aquellos que te llevan a un lugar donde no quieres estar", ha sostenido el portavoz, que considera que en los acuerdos sellados en Extremadura y Aragón no hay nada "que haga salirse al PP de su posición y de su marco". "Es injusto condenar al PP a que solo pueda gobernar si saca mayoría absoluta", ha agregado Sémper.