Ilustración: Tomás Serrano .
Política GOBIERNO Sánchez cambia de bando: se aleja más de EEUU y la UE con su cuarta visita a Xi y la cumbre con Lula, Petro y SheinbaumEl viaje a China coincide con la máxima tensión con Israel y las amenazas de Trump de retirar las bases de Rota y Morón.
Más información: Sánchez ultima su cuarto viaje a China mientras devuelve el embajador a Teherán y sigue sin cubrir el puesto en Tel Aviv.
Alberto D. Prieto Publicada 11 abril 2026 02:52hLas claves nuevo Generado con IA
Pedro Sánchez culmina esta semana un cambio debando en la nueva y recalentada guerra fría del mundo.
Lo hace a golpe de agenda: culminando sus enfrentamientos a Donald Trump y Benjamin Netanyahu con un cuarto viaje a China en tres años y una cumbre progresista en Barcelona con Lula, Gustavo Petro... y Claudia Sheinbaum, anunciada este viernes.
El presidente viaja a verse con Xi Jinping cuando su relación con Estados Unidos está en mínimos. Con todos los puentes diplomáticos rotos con Israel y con los socios europeos mirándolo con desconfianza por sus choques en defensa, políticas de inmigración y Oriente Medio.
Moncloa explica que, "efectivamente, España está diversificando mercados y alianzas". Pero la foto completa apunta a algo más: un desplazamiento progresivo hacia el eje Pekín‑Latam que cuestiona la agenda de Washington y se desmarca del consenso occidental.
"No a la guerra" de Trump
Sánchez llevaba tiempo buscando cómo convertirse en el abanderado occidental frente al Trump reelecto. La ofensiva contra Irán le dio la oportunidad perfecta de desempolvar el "no a la guerra" de hace dos décadas y colocarse enfrente de la Casa Blanca.
El 1 de marzo, el Gobierno confirmó que las bases de Rota y Morón "no se están utilizando ni se van a utilizar" en la operación de Estados Unidos e Israel contra Irán. Para semanas después se guardó el anuncio de que tampoco se permitiría el uso del espacio aéreo español para esa ofensiva.
José Manuel Albares elevó la decisión a doctrina: "España no va a prestar sus bases para nada que no esté en el Tratado ni tenga encaje en la Carta de la ONU", proclamó, recordando que Rota y Morón son de "soberanía española" y que Madrid tiene "la última palabra".
Albares anuncia la reapertura inmediata de la embajada de España en Teherán para sumarse al "esfuerzo por la paz"La reacción operativa fue inmediata. Al menos 11 aviones cisterna KC‑135 salieron de Andalucía rumbo a otras bases europeas, en un movimiento que The New York Times leyó como prueba del veto español a una operación considerada fuera del derecho internacional.
Trump respondió en su estilo más crudo. Acusó a España de "portarse como un aliado terrible", amenazó con "cortar todo el comercio con España" y llegó a decir que "no queremos tener nada que ver con España" mientras Sánchez siga en la Moncloa.
Con la bronca alimentando el voto del PSOE en España, el presidente estadounidense echó más carbón a la caldera al presentar a España como uno de los aliados "más hostiles" a su objetivo de elevar el gasto de defensa hasta el 5% del PIB.
Bases bajo amenaza
Y la escalada verbal ya ha alcanzado el cénit esta semana, con amenazas concretas sobre Rota y Morón. Según The Wall Street Journal y otros medios, Trump evalúa retirar parte o la totalidad del contingente estadounidense de las bases españolas y trasladarlo a países "más colaborativos" del Este.
Columnistas influyentes próximos a Trump han reclamado abiertamente "echar a España de la OTAN" como castigo ejemplar. Y congresistas con altos cargos en su Administración, como Mario Díaz-Balart, han reclamado que EEUU deje de colaborar con España en intercambios de Inteligencia.
Los expertos militares ven "muy poco probable" una retirada total por el valor estratégico de Rota y Morón y por las inversiones ya realizadas. Pero admiten que Trump "puede marcharse cuando quiera" y que sólo jugar con esa carta alimenta un clima de presión permanente sobre Madrid.
Pero para Sánchez, el episodio es también un relato beneficioso. Él mismo lo utilizaba este viernes, en su discurso de clausura de un foro de la revista Politico.eu en Barcelona.
Se presentó como el líder que se planta ante la Casa Blanca, reivindica "la legalidad internacional" con un discurso polarizador por el otro extremo, mostrando el "no a la guerra" como una respuesta simple a un presidente estadounidense que "amenaza incluso a sus socios".
Israel y el "doble rasero" de la UE
El giro no se limita a Washington, porque la bronca con el aliado más estrecho de Trump, Benjamin Netanyahu, lleva dos años y medio creciendo.
Ante la guerra en Gaza y la escalada con Irán, Sánchez ha redoblado su bronca diplomática con Israel y se ha ido separando del débil consenso europeo.
Justo hoy, Netanyahu lanza su ataque más duro contra el Líbano desde que empezó la ofensiva.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) April 8, 2026
Su desprecio por la vida y el derecho internacional es intolerable.
Toca hablar claro:
- Líbano debe formar parte del alto al fuego.
- La comunidad internacional debe condenar esta…
La crisis se ve en la retirada de embajadores, la reapertura de la sede en Teherán mientras se mantiene vacía la de Tel Aviv y una escalada de reproches al primer ministro israelí.
El presidente ha llegado a equiparar el "genocidio" de Gaza con los "crímenes de lesa humanidad" de Israel en Líbano, situando a España en el sector más duro del espectro europeo.
Pero el distanciamiento con sus socios viene de antes. En la cumbre de la OTAN de junio de 2025, Sánchez se desmarcó del objetivo del 5% del PIB en defensa impulsado por Trump y varios aliados del Este, gesto que se interpretó como "traición" al nuevo consenso de rearme.
Desde entonces, Madrid ha perdido peso en los foros de seguridad: desde entonces, ha quedado fuera de numerosos formatos reducidos sobre Ucrania y de discusiones discretas sobre la estrategia militar frente a Rusia. Lejos de rectificar, Sánchez ha elevado el tono.
En una pirueta sobre los escollos que halla la UE para coordinar su política de defensa, el presidente presumía de estar "preparado" para formar "un ejército europeo mañana mismo". El desafío retórico no deja de ser una utopía para huir de su negativa al 5% y alimenta las suspicacias en las capitales más atlantistas.
En paralelo, él mismo y Albares han acusado a los Veintisiete de "doble rasero" por exigir respeto escrupuloso al derecho internacional en Ucrania mientras "miran hacia otro lado" ante la devastación de Gaza y del Líbano.
El desencuentro con Bruselas no se limita a la seguridad. El martes que viene, está prevista la aprobación definitiva del decreto de regularización masiva de inmigrantes, y la Comisión ya le ha reprochado no haber informado, como ordena la normativa de la UE.
En febrero, el comisario europeo de Migración advirtió en el Parlamento Europeo a Sánchez de que "los irregulares deben abandonar la UE" y recordó que el "coladero" que permite el borrador del decreto "no puede afectar a otros socios" comunitarios. Una abierta crítica a sus políticas migratorias.
Zarzalejos: "Es incomprensible que España sea el único país de la UE que se opone al reglamento de retorno"Y de vuelta a la guerra de Irán, la negativa española a firmar, el 19 de marzo, la declaración conjunta de la UE que condenaba el bloqueo del Estrecho de Ormuz y las acciones de Irán también contra sus vecinos del Golfo terminó de aislar a Madrid en ese dosier.
España se colocó así en la esquina más reticente a señalar a Teherán.
La "cumbre progresista"
En este contexto, la cumbre progresista que Sánchez impulsa con las izquierdas latinoamericanas gana otro significado. Este viernes se ha confirmado que Claudia Sheinbaum viajará a Barcelona la próxima semana para sumarse por primera vez al foro que organiza con Lula da Silva, Gustavo Petro y otros mandatarios.
Será su primera visita a España como presidenta, tras años de tensión bilateral por las exigencias de disculpas por la Conquista y la "pausa" decretada por Andrés Manuel López Obrador.
Ahora sí, después de que Felipe VI reconociera en una conversación informal con el embajador mexicano que "hubo muchos abusos" durante la Conquista de América, el gesto inédito fue saludado por Sheinbaum como un paso en la dirección correcta... que favorece a Sánchez y su cumbre promocional del "progresismo" en Barcelona.
La cumbre es de gobiernos, pero sólo de los izquierdistas. Por eso ya no acude Chile, como antes, porque ya no la preside Gabriel Boric.
Sánchez lleva dos años tejiendo ese foro de "líderes progresistas" con Lula, Petro, el propio Boric y el uruguayo Yamandú Orsi, que tuvo su primer hito en la "cumbre contra el extremismo" celebrada en Nueva York en 2025 al margen de la Asamblea General de la ONU.
El formato combina "defensa de la democracia", lucha "contra la desinformación" y "reducción de desigualdades" con una agenda muy alineada con la izquierda latinoamericana y europea. Y choca con las posiciones de Trump y de varios socios de la UE en seguridad, migración o Venezuela.
Zunzunegui, el historiador de México contra la leyenda negra: "El Rey no se ha disculpado; Sheinbaum vive del rencor"Ya a comienzos de 2026, España se sumó a un comunicado firmado por Lula, Petro, Boric y Sheinbaum que condenaba la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, alertaba de un "precedente peligroso" y proclamaba América Latina y el Caribe como "zona de paz".
El texto subrayaba la "no intervención" y la resolución pacífica de los conflictos, en abierta contraposición con la doctrina intervencionista de Washington.
Sánchez no sólo se fotografía con ellos: se coloca explícitamente en su misma posición política. Y lo hace mientras mantiene un pulso con Trump por las bases y con Israel por "en tiempos de guerras como Gaza, Cisjordania, Irán y el Líbano".
Cuarto viaje a China
En este contexto llega el cuarto viaje de Sánchez a China en tres años, a completar el movimiento geoestratégico.
Moncloa lo presenta como una nueva etapa en la "diversificación" de España, pero la reiteración de visitas a Xi en tan poco tiempo refuerza la idea de que Pekín se ha convertido en un socio de referencia.
Los primeros desplazamientos sirvieron para abrir puertas. Sánchez ofreció a España como plataforma de entrada a la UE y a América Latina, puso el foco en la transición verde y alentó inversiones en automoción eléctrica, baterías, hidrógeno y renovables, al abrigo del discurso europeo del 'derisking'.
En los viajes posteriores, el énfasis se concentró en proyectos concretos: memorandos para fábricas de electrolizadores, compromisos de plantas de baterías, acuerdos para facilitar exportaciones agroalimentarias y sanitarias, promesas de "miles de empleos" ligados al desembarco de capital chino.
Sánchez regresa a Pekín sólo un par de semanas antes de que lo visite Trump por primera vez en este mandato. Pero justo después de protagonizar las diatribas más encendidas del presidente estadounidense desde el despacho oval.
Begoña Gómez viajará a China acompañando a Sánchez por invitación expresa de Xi Jinping en una visita muy 'tecnológica'La agenda oficial dice que se hablará de inversiones, comercio, negocios conjuntos... y de la guerra en Irán.
Pero la inminente cumbre de Trump y Xi será muy distinta. Será una cita única, preparada durante año y medio, y concebida como encuentro excepcional entre los dos 'emperadores' que se sientan a negociar aranceles, cadenas de suministro, tecnología y seguridad en el Indopacífico.
Trump no va a "diversificar" ni a pedir inversiones, sino a negociar desde la fuerza el reparto de poder global. Y Sánchez llega encadenando cuatro visitas en tres años, uno de los motivos por los que fue tachado de actuar "como los BRICS" por Trump nada más tomar posesión.
Veto a la guerra de Irán, bronca con Israel, alejamiento de los consensos de la OTAN y de la UE, cumbre progresista con Lula, Petro y Sheinbaum y cuarta visita a Xi. El conjunto dibuja algo más que una simple "diversificación" de alianzas.
De hecho, el Gobierno de Sánchez presume de no situarse de forma automática en el bloque atlantista. Se mueve hacia un espacio propio, "con voz propia", más cercano al discurso antiintervencionista latinoamericano y a la órbita económica de China, justo cuando Trump y Xi se preparan para repartirse el mundo... sin contar con él.
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