Pedro Sánchez aplaude dirigiéndose a los diputados socialistas, este viernes en el Congreso de los Diputados. Efe
Política Sánchez, cerca de tirar la toalla: su derrota en un bronco debate le obliga a convocar elecciones con la vivienda como banderaEl presidente medita su decisión, tras haber escuchado a su equipo, partidario de poner fin a la legislatura.
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Fernando Garea Publicada 3 octubre 2026 05:00h LO ESENCIAL Exclusivo suscriptores Síguenos LO ESENCIAL Generado con IA Las clavesEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está muy cerca de tirar la toalla, obligado a convocar elecciones aprovechando el tirón del debate de la vivienda y constatando que la legislatura no da para más.
Estuvo a punto de hacerlo cuando se tomó un fin de semana para meditar su futuro tras la imputación de Begoña Gómez en 2024 y luego cuando, un año después, fue acusado su mano derecha, Santos Cerdán. Pero entonces resistió.
Ahora, la derrota en las votaciones de los decretos de vivienda ha operado como una especie de moción de censura de PP, Vox y Junts que no obligan al cambio de Gobierno, pero hacen que las elecciones anticipadas estén sobre la mesa.
Durante la mañana de este viernes, mientras se desarrollaba en el hemiciclo el debate sobre los dos decretos de vivienda, Sánchez fue recibiendo en la llamada zona de Gobierno del Congreso a sus ministros para pedirles opinión.
Es una actitud muy suya la de escuchar parco en palabras, casi en silencio, moviendo ligeramente la cabeza, anotando mentalmente lo que se le dice y quedarse rumiando las ideas que se le dan para acabar tomando una decisión tiempo después.
Miembros del Gobierno barajan como "muy probable" que Sánchez convoque elecciones al caer el decreto de la viviendaYa en la noche del jueves, cuando se conoció que Junts haría caer los dos decretos, el presidente del Gobierno habló con sus más próximos colaboradores para escucharles.
En esas consultas, Sánchez escuchó cómo su equipo es partidario en términos generales de poner fin a la legislatura y convocar elecciones cuanto antes para aprovechar la situación más favorable. Esas consultas no las hizo en las otras dos ocasiones en las que dudó si irse. Al menos, de forma tan masiva.
El presidente acumuló desde la noche del jueves pros y contras, incluidos los de los cinco ministros de Sumar, que también le dieron su punto de vista.
Y que, significativamente, convocaron una reunión para este domingo para poner en marcha el proyecto del Frente Amplio y designar un líder, porque hasta ahora su problema ha sido que nadie ha querido aceptar ser su cabeza de lista.
En paralelo, en su Gabinete en la Moncloa calcularon los plazos y los trámites, para poner sobre la mesa todas las opciones. Incluida la de abrir las urnas el 29 de noviembre, para lo que hay que publicar el decreto de disolución en el BOE el martes 6 de octubre, anunciándolo y comunicando al Rey el día anterior, el lunes.
El presidente tendrá todas las opciones preparadas, especialmente, la electoral.
Sánchez, en la encrucijada de seguir pese a todo o convocar elecciones aprovechando la movilización de la izquierdaLa única decisión comunicada por Sánchez es la de esperar al lunes para que haya tres días de crítica a PP, Junts y Vox por su voto. Que el argumento durante ese tiempo sea que habrá personas desahuciadas por culpa de las tres derechas que han votado contra el Gobierno.
Ya habrá tiempo el lunes para situar en el foco la convocatoria electoral, si es que se produce.
Para los partidarios en el Gobierno de las elecciones anticipadas, se ha abierto una ventana de oportunidad, con una causa justa para poner fin de forma abrupta a la legislatura. Que no sea la corrupción o una decisión judicial, sino un asunto de gestión.
De las razones apuntadas por esos partidarios y transmitidas al presidente, la principal es aprovechar la ventana de oportunidad de la movilización social por la vivienda. Aprovechar la fuerza de la calle, porque siempre la izquierda necesita esa movilización para sacar buenos resultados.
Se trata de lograr que los comicios sean un plebiscito sobre políticas de vivienda y que se enfrenten "los que quieren frenar desahucios de personas vulnerables" y los que votan contra eso, según el imaginario de los socialistas.
Esta vez, fuera de micrófono, son conscientes de que es muy difícil si no imposible ganar, entendiendo como tal poder formar una mayoría alternativa a la de PP y Vox.
Malestar en el PSOE con Sumar por alentar protestas contra el Gobierno mientras negocia el 'decreto Maricarmen'Su objetivo es tener un resultado "decente" para abordar la nueva etapa, la de Gobierno de la derecha y la ultraderecha en buena situación.
Para eso necesita atraer voto de la izquierda que nunca votaba al PSOE y, por eso, no es un inconveniente el hecho de que Sumar o Frente Amplio estén todavía armando su proyecto.
Otro argumento fundamental que exponen es que no hay garantía de que la situación para el Gobierno pueda ser mejor en febrero, marzo o julio.
Por el contrario, desde el Gobierno exponen que es probable que a principios de año se complique la situación energética, en lo que se refiere a los precios de la electricidad y de los hidrocarburos, y eso tendría grave efecto en las elecciones si son en 2027.
Fuentes del Ejecutivo explican, además, que no tiene sentido ahora presentar el nuevo sistema de financiación que iba a aprobarse la próxima semana para llevarlo al Congreso con poca garantía de éxito. O cumplir el trámite de llevar al Congreso en diciembre los Presupuestos Generales del Estado para perder y convocar elecciones.
La actitud de Junts hace imposible pactar con ellos, entre otras cosas, porque el Gobierno asegura que los de Carles Puigdemont les dijeron que no tumbarían el decreto y, por eso, estaban tan tranquilos durante toda la semana. No esperaban el portazo del jueves por la noche.
Sánchez incumple por cuarto año consecutivo la Constitución al no llevar en septiembre los Presupuestos al CongresoPor cierto, que si hubiera elecciones ahora, Junts habría perdido ya su poder por mucho tiempo. No es fácil que sus votos vuelvan a ser decisivos para completar mayorías. Se han quedado sin balas.
Para antes de las hipotéticas elecciones de noviembre se espera la sentencia sobre Gürtel que afectará al PP y se considera en el Gobierno que han logrado blindarse ante sus casos de corrupción con su resistencia a asumir responsabilidades políticas.
Y otra ventaja colateral es el respiro para los candidatos del PSOE a comunidades autónomas y ayuntamientos que veían con terror volver a pagar en sus carnes el desgaste del sanchismo. Así se aleja esa posibilidad al distanciarse las generales y las locales del 23 de mayo.
El elefante en la habitación es Ceuta, porque en noviembre no parece probable que se haya llegado a la normalidad.
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