El Congreso y los ciudadanos tendrán que esperar. La comparecencia del presidente del Gobierno para explicar la posición de España ante el conflicto en Oriente Medio; el envío de la fragata Cristóbal Colón para defender el territorio amenazado de Chipre y la posibilidad de ampliar su misión a la operación para asegurar el paso de petroleros por el Estrecho de Ormuz; la negativa a que EEUU utilice las bases en apoyo a sus ataques contra Irán y las medidas que pretende activar para proteger la economía de los españoles del embate de la nueva crisis se producirá a finales de mes: el día 25.
La Mesa de la Cámara ha admitido hoy a trámite tanto la petición del propio Sánchez como la presentada por el Partido Popular y la Junta de Portavoces ha decidido fijar la fecha de la comparecencia para la última semana de marzo. Así Sánchez acumulará en su intervención no sólo todo lo referido a la postura española frente a la guerra sino también el debate y las conclusiones de la reunión del Consejo Europeo previsto para el 19 y 20 de marzo así como las medidas que propone para paliar el impacto en la economía de ciudadanos y empresas de la nueva guerra.
De momento, el Gobierno no se ha puesto en contacto con las formaciones parlamentarias para tratar de acordar con ellas ese paquete que, inevitablemente, requerirá del apoyo del Congreso para ser puesto en marcha, y las consecuencias de esa ausencia de negociación no auguran nada bueno. Baste recordar que hace apenas un par de semanas, la Cámara tumbó el real decreto gubernamental del "escudo social". Desde La Moncloa se explica que se está preparando una ronda con los grupos parlamentarios y los agentes sociales, coordinada por el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, pero de momento, en el Congreso, nadie ha recibido convocatoria. El PP ya ha advertido frente a la tentación de que la misma no sea sino un "acto más de propaganda" de Sánchez.
Para saber másDefensa.La batería Patriot española, el arma clave para frenar los dos desafíos de Irán sobre territorio de la OTAN
- Redacción: MARINA PINA Madrid
- Redacción: LARA VILLALÓN
La huida de Ameneh, la mujer que fue cegada con ácido en Irán, junto al embajador español: "Oíamos las bombas caer cerca"
- Redacción: ANA MARÍA ORTIZ Madrid
Mientras tanto, los distintos grupos parlamentarios registran en el Congreso sus propuestas y conminan al Gobierno a adoptar un plan con urgencia. PP, Junts y Podemos han registrado ya sus iniciativas en la Cámara, en tanto que Sumar las presenta de viva voz con la esperanza de que La Moncloa tenga en cuenta alguna de sus medidas. En las filas de Sumar se lamenta en privado que la parte socialista del Ejecutivo esté "dando largas" a la adopción de un "escudo social reforzado" que creen urgente mientras en público tratan de echar un capote al Gobierno con el argumento de que está "analizando en profundidad la situación" para actuar en consecuencia.
En cualquier caso, Sumar mantiene que en la comparecencia que Sánchez ha anunciado en el Congreso, el presidente debería dar explicaciones de las medidas de ayuda a los ciudadanos que piensa activar e insiste en que entre ellas debería incluir "la prórroga y congelación de los alquileres" y la "electrificación de la economía". A ello, desde los Comunes añaden la moratoria de desahucios y la prohibición de realizar despidos a las empresas que reciban ayudas públicas.
Podemos, por su parte, propone un "plan anti Trump" que incluye el cierre de las bases de Morón y Rota, la salida inmediata de la OTAN, intervenir los precios de los productos básicos de alimentación, medicamentos y vivienda, topar la factura de la luz e implantar el transporte público gratuito. Además contempla recuperar el control público de los sectores estratégicos con una empresa pública de energía partiendo de la nacionalización de Repsol; tomar el control de la banca y proceder a la expropiación de todas las viviendas que están en manos de los fondos estadounidenses. A ello añaden, finalmente, la puesta en marcha de una distribuidora pública de alimentos para garantizar una cesta de la compra asequible.
Las formaciones de izquierda aliadas del Ejecutivo rechazan las propuestas de PP y Junts por considerar que se centran únicamente en las bajadas de impuestos. Y desde estas formaciones se replica avisando del riesgo que supondrá tratar de mezclar nuevamente en un mismo decreto medidas como la prohibición de los desahucios que se convierten, dicen, en una puerta abierta a las okupaciones.
El socio minoritario del Gobierno, además, ha arremetido con toda dureza contra la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a la que tachan de "lamebotas" acusándola de estar "vendida a los intereses de EEUU e Israel". "Nuestra discrepancia es máxima con Von der Leyen que hace mucho tiempo que no representa los intereses de la Unión Europea", sentencia la portavoz de Sumar, Verónica Barbero. Exactamente la posición contraria es la que defiende el PP para quien Von der Leyen no ha hecho sino expresar una obviedad: "El mundo ha cambiado; hay quienes no respetan las reglas y la UE no tiene capacidad para imponer sus normas de respeto a la legalidad internacional".