El presidente del Gobierno prepara el terreno para hacer frente a una imputación del PSOE por financiación irregular: «No la hay pero estamos viendo investigaciones sorprendentes»
Regala esta noticia Añádenos en Google Zapatero y Sánchez durante el Congreso de la Internacional Socialista de 2022. (EFE)Madrid
09/09/2026 a las 12:45h.Pedro Sánchez no suelta la mano de José Luis Rodríguez Zapatero. Tampoco después de que los exdirectivos de Plus Ultra Julio Martínez Sola y Roberto ... Roselli ratificaran esta semana ante el juez José Luis Calama que le pagaron una comisión del 1% (530.000 euros) a través de su socio, Julio Martínez Martínez, con el objetivo de presionar y conseguir el rescate público de 53 millones de euros concedido por la SEPI a la aerolínea. El jefe del Ejecutivo argumentó este miércoles que, como imputados que son, los dos excargos de la compañía tienen derecho a mentir y que tanto por su «trayectoria» como por su «legado» el expresidente se merece que su partido respete su presunción de inocencia. Es más, aseguró que tiene intención de volver a contar con él, «como siempre», en la campaña de las próximas generales, que volvió a situar en 2027, pese a la insistencia de la oposición en un adelanto.
Sánchez aseguró así que no se moverá por intereses partidistas. En el Gobierno admiten abiertamente que si no hay adelanto es porque nadie convoca a las urnas para perder y hace muchos meses que todos los sondeos apuntan, más por la descomposición del espacio a su izquierda que por el aguante del propio PSOE, que, como subrayó este mismo miércoles Gabriel Rufián en la sesión de control, en el Congreso, «los números no dan» para revalidar un Ejecutivo «progresista». Los frentes judiciales y, sobre todo, ahora, la crisis de Ceuta hacen más disuasoria para los socialistas la llamada a las urnas. Pero el presidente se esforzó en revestir una decisión que tiene mucho de estrategia política de responsabilidad institucional. Incluso la planteó como un deseo de preservar el sistema democrático frente a la «amenaza» de la ultraderecha. «La clave es entender que en la ecuación Vox ya no implica una alternancia sino un riesgo de involución. Esta gente no viene a construir, viene a fracturar, a menoscabar la convivencia», defendió.
El calendario judicial no rema a favor de su causa. Tras la condena a su hermano, que aún no es firme, y la próxima apertura de juicio oral contra su esposa -dos casos que achacó de nuevo a una estrategia espuria de la ultraderecha y en los que, reprochó, hasta ahora «no se ha hecho justicia»- uno de los próximos asuntos que preocupa en el EJecutivo es la posible imputación del PSOE por financiación irregular. Sánchez, en todo caso, ya se puso la venda antes de sufrir una herida que no sólo le pondría en un brete a él sino a los socios de investidura que han situado en ese delito la línea roja de su apoyo. «No sé si nos imputarán o no pero puedo asegurar que no hay financiación irregular. Es verdad que estamos viendo cosas en investigaciones sorprendentes -añadió- pero yo le digo que si nos imputan, vamos a defender nuestra inocencia y las cosas bien hechas».
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