Pedro Sánchez, en el Comité Federal del PSOE este sábado en Ferraz. Europa Press
Política Sánchez dice que la "corrupción sistémica" es el PP, que él está "limpiando" casos aislados y que ZP, Begoña y David son víctimasEl secretario general del PSOE recicla su discurso del miércoles en el Congreso al repetir páginas idénticas ante el Comité Federal.
Afirma que debe seguir gobernando hasta 2031 para librar una "lucha cruenta" contra las élites y la ultraderecha que "recorta libertades".
Más información: Sánchez dice que "no hay corrupción generalizada", atribuye todo a "mentiras y rumores" y se niega a irse
Rubén Fernández Publicada 27 junio 2026 12:06h Actualizada 27 junio 2026 17:28h Las clavesLas claves Generado con IA
Si alguien en el Comité Federal del PSOE esperaba una catarsis o explicaciones quirúrgicas tras la condena del Tribunal Supremo a José Luis Ábalos, se quedó con las ganas.
El Pedro Sánchez secretario general optó por plagiar al Pedro Sánchez presidente del Gobierno, calcando ante los suyos el mismo guion que despachó el miércoles en el Congreso de los Diputados. Párrafos y hasta páginas idénticas.
El líder socialista apenas alteró la partitura para añadir que "causa sonrojo escuchar discursos, el PP y Vox” y advertir ante los 300 cuadros del partido que la alternativa conservadora “nunca será el fin de la corrupción, sino el regreso de lo que extirpamos hace 8 años”.
En su relato, la etapa de Mariano Rajoy representó “la corrupción sistémica”, mientras que la densa nube de casi un centenar de investigados actuales se reduce a episodios aislados que “afectan a la antigua Secretaría de Organización” del partido.
Unas “prácticas que desconocíamos y que no habríamos tolerado”, zanjó, antes de jurar que el PSOE “no se ha financiado irregularmente”.
Tras volver a defender el polémico préstamo de Ultra Plus, la verdadera novedad llegó con el escudo levantado hacia José Luis Rodríguez Zapatero.
Sánchez cargó contra la difusión masiva de su intimidad y lamentó que se hayan “filtrado a la opinión pública cientos y cientos de mensajes” que, a su juicio, “nada tienen que ver” con la causa judicial.
La defensa de Zapatero pide la nulidad de todo el procedimiento por vulnerar sus derechos fundamentales“Es impropio de una democracia, se han violado sus derechos”, clamó con dureza. Ante esta situación, sentenció que “no nos van a callar ante esta violación de derechos fundamentales”.
Este respaldo político avala la estrategia de la defensa del expresidente, capitaneada por Víctor Moreno Catena, en su empeño por forzar la nulidad del proceso por vicios de forma.
Ante el Comité Federal, Sánchez admitió que habla con Zapatero "de manera regular" y les prometió que "dará todas las explicaciones".
En el flanco familiar, el presidente vistió de nuevo el traje de la victimización. Repitió los mantras empleados ante la Cámara Baja sobre su esposa y su hermano, obviando por completo las últimas pruebas aportadas por la UCO que afectan a las licitaciones en Red.es, para concluir con un ruego desarmado: “sólo le pedimos a la justicia que sea justa”.
Para el consumo interno, especialmente para los sectores incómodos con su manual de supervivencia, dejó un aforismo. Frente a quienes le reprochan que gobernar no es solo aguantar, Sánchez replicó que “gobernar no es resistir”, pero que “tampoco desistir”.
Un aviso para navegantes antes de trazar el horizonte temporal de la legislatura: presupuestos listos este año y las urnas bien guardadas hasta el próximo año, aunque ya evitaba hablar de julio.
“El Gobierno va a hacer lo que toca”, prometió, garantizando que habrá “elecciones en 2027” porque el fin último es “gobernar en 2027 y más allá”.
Confirmó además su intención de repetir cartel electoral, convencido de que “este Gobierno incomoda” a los poderes fácticos porque “nuestras políticas funcionan y ofrecen esperanza fuera de nuestra frontera”.
Esta trinchera ideológica la justificó como una “lucha cruenta” frente a las élites y a una coalición de “derecha y ultraderecha” que “busca recortar derechos y libertades”.
Y para rematar, su particular aritmética: “Con Vox hay desgobierno y sin Vox no hay Gobierno”.
En esta aritmética, y como novedad, ha incluido a Junts tras ver este jueves cómo prosperaba la moción que instaba al Gobierno a presentar una cuestión de confianza. "Con lo que dijeron de la amnistía y ahora votan juntos", ironizó Sánchez.
Todo ello para engrasar un Comité Federal concebido para activar las primarias para elegir a los candidatos a las alcaldías y autonómicas de mayo de 2027. El objetivo: transformar “toda la fuerza del PSOE en el mejor equipo” y recordar que “salimos a Gobernar” de cara al próximo ciclo electoral.
Page, el único crítico
A las puertas de Ferraz, la habitual unanimidad de la organización se agrietó únicamente con Emiliano García-Page.
El presidente de Castilla-La Mancha no se andó con rodeos: “Es el peor momento en la historia reciente del PSOE”, diagnosticó ante los medios, exigiendo a Sánchez “autocrítica, claridad y respuestas”, y recordando que las siglas del partido “está por encima de cualquier dirigente”.
Ante Sánchez, el único barón con mayoría absoluta reiteró las mismas críticas apercibiéndole además por no hacer ninguna mención a las últimas debacles en Extremadura, Aragón y Andalucía. "Alguna responsabilidad tendrá la política nacional, el Gobierno y la dirección federal", añadía en su discurso a puerta cerrada.
Su intervención fue reprendida por Óscar López, en su turno como líder de la federación madrileña, y por María Jesús Montero, secretaria general del PSOE de Andalucía, quien ha reprochado a Page que colabore por acción u omisión con quien va "en contra de nuestro partido".
Ya en el discurso de cierre, a puerta cerrada, Pedro Sánchez acusaba, en referencia velada a Page, a "los que ahora piden elecciones" de ser los mismos "que permitieron que Rajoy gobernase en 2016".
Page sólo contó con el respaldo de dos discursos, el de su secretario de organización, Sergio Gutiérrez, y la alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, que prometió que seguiría diciendo que "el Rey está desnudo" y lamentó que "el partido está en estado de adormecimiento".
El ministro de Transportes, Óscar Puente, que pidió el turno para replicar a Page, pese a que los secretarios de la Ejecutiva nunca intervienen en el Comité Federal por una regla no escrita, acabó desistiendo ya que tenía un AVE y el tiempo le apremiaba. Así que declinó intervenir y abandonó el plenario antes de las seis horas que duró el Comité Federal.
Antes del discurso de Sánchez, la federación de Castilla- La Mancha fue la única que no aplaudió a Sánchez antes de su discurso. Tampoco se levantaron. El resto de federaciones sí lo hicieron.
Ante Sánchez, Page reiteró sus críticas apercibiéndole porque durante su discurso no dijese ni un palabra sobre los resultados en las últimas cuatro elecciones autonómicas que se saldaron con debacles históricas en Extremadura, Aragón o Andalucía. Por ello, la salida es someterse a una cuestión de confianza o ir a elecciones.
Fuera de la delegación castellano-manchega, el resto de la organización blindó el fuerte. Aunque hubo algún pellizco como el del flamante líder de los socialistas extremeños, Álvaro Sánchez Cotrina, que afirmaba que el partido "no puede limitarse a resistir políticamente" y que "debe liderar un proyecto que responda al creciente desequilibrio".
El presidente asturiano, Adrián Barbón, defendió que se necesitan "candidatos que sumen a la marca PSOE" y ha pedido modificar el sisema de elección de presidente del Gobierno, de presidentes autonómicos y alcaldías para pasar a un sistema de elección directa a doble vuelta. Similar al que hay en Francia.
La vicesecretaria general de los socialistas asturianos, Adriana Lastra, avaló el cierre de filas: “Confiamos en el presidente del Gobierno y en la dirección del partido".
Sobre Ábalos y Cerdán era más clara. "La traición que hemos vivido no puede robarnos la esperanza”. En la misma línea, con un tono aún más encendido, la ministra y líder del PSPV, Diana Morant, conjuró cualquier fantasma de adelanto electoral: “A mí la gente me pide que aguantemos. Que le digamos a Pedro Sánchez que estamos con Begoña”.
Dentro, ha anunciado su intención de presentarse a las primarias para elegir candidato a la Generalitat Valenciana. Lo hará en cuanto que esté aprobado el calendario de primarias.
Un discurso idéntico al exhibido por otros líderes territoriales moldeados en las terminales de Moncloa, como Óscar López (Madrid) o Pilar Alegría(Aragón).
Por su parte, la balearFrancina Armengoloptó por un equilibrio de reproche y resistencia, afeando a quienes “han utilizado el nombre” de la formación “para hacer algo que no es ético”, al tiempo que asumía con resignación que les ha tocado pasar por “momentos muy complicados”.
El broche de optimismo militante lo puso el primer secretario del PSC, Salvador Illa, con una declaración inequívoca: “Venimos a decir que no tenemos miedo a nada. Tenemos mucha esperanza en el futuro”.