- Sánchez busca anclar la relación comercial con China en pleno maremoto geopolítico
- Trump amenaza a China con aranceles del 50 % si proporciona armas a Irán
- Opinión. El 'gran reemplazo' de China: de fábrica del mundo a competidor global
- Deutsche Bank: China es la "ganadora" en materia de energía en la era de la guerra
- Financial Times. La guerra de Irán consolidará el estatus de superpotencia de China
El acercamiento del Gobierno de nuestro país a Pekín genera malestar en otras capitales europeas.
Lejos de intentar una distensión del choque geopolítico con Trump, el presidente de nuestro Gobierno sube su órdago al inquilino de la Casa Blanca reforzando su perfil antagonista del dirigente norteamericano. Además de haber liderado la oposición europea a la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán, esta semana inicia el cuarto viaje a China de su mandato con un marcado perfil económico. Desoyendo las advertencias de Washington a los países occidentales para que rompan lazos con el gigante asiático, especialmente en el ámbito tecnológico y el de la Defensa, Sánchez viaja a Pekín con la intención de incrementar el acceso al mercado de la segunda mayor economía del mundo a más industrias nacionales y captar nuevas inversiones chinas hacia nuestro país.
Entre las empresas con las que se verá el presidente del Ejecutivo sobresalen el fabricante de automóviles Chery (socio de la española Ebro y propietario de marcas como Omoda, Jaecoo y Lepas), el gigante de las baterías eléctricas CATL o la eléctrica estatal Three Gorges, también con intereses en nuestro país. El creciente acercamiento de Sánchez a Xi Jinping, que le llevó a votar contra de los aranceles comunitarios a los vehículos eléctricos fabricados en territorio chino, ha generado malestar en varias capitales europeas, que le acusan de ir por libre frente a los esfuerzos de Bruselas para tener una sola voz ante Pekín, si bien otros gobernantes europeos como el canciller alemán Friedrich Merz también han intentado tender puentes bilaterales. No obstante, el dirigente conservador aprovechó su visita el pasado mes de febrero al gigante asiático para reclamar a las autoridades comunistas desmontar las trabas regulatorias que impiden una "competencia leal".
Sánchez se reunirá con altos mandatarios del régimen comunista chino y ha sido invitado junto a su esposa, Begoña Gómez, a un almuerzo en el Gran Palacio del Pueblo por el presidente del país, lo que da la medida de cómo se han afianzado las relaciones entre ambos gobiernos pese a la tensión geopolítica entre China y la UE por su apoyo cada vez más explícito a Rusia para sortear las sanciones por la guerra de Ucrania. Pero el verdadero desafío para nuestro presidente será hacer compatible su afán de convertirse en el principal socio de China en el viejo continente con la exigencia ineludible de reclamarle más respeto a los derechos humanos y de las minorías en su país, así como que fuerce a Putin a firmar una paz justa con Zelenski.
Sánchez refuerza a su equipo económicoOrmuz, punto débil de EEUU en el golfo PérsicoEl 'gran reemplazo' de China: de fábrica del mundo a competidor global Comentar ÚLTIMA HORA-
12:59
Iberia suspenderá sus vuelos a Cuba a partir de junio por el bloqueo a la isla
-
12:51
Euríbor hoy, 13 de abril, arranca la semana con perdidas: El Euríbor diario se sitúa hoy en 2,708%
-
12:38
Fontestad supera los 200 millones de ingresos y gana 7 millones
-
12:37
Los autónomos confían en tumbar la subida de cuotas con las enmiendas de PP y Junts
-
12:35
La CNMV alerta sobre los riegos de invertir con IA