El presidente del Gobierno dedicará el fin de semana ha "analizar lo que ha pasado", después de que el Congreso haya tumbado los dos decretos de vivienda, y decidir si adelanta o no las elecciones. "Cualquier opción depende de lo que ha pasado hoy y de cómo reacciona la sociedad", dicen desde en el núcleo duro de Pedro Sánchez. En concreto, quieren esperar a ver cómo se desarrollan las manifestaciones convocadas para este sábado.
No estaba previsto. Un síntoma de la situación en que está el Gobierno y de que hoy en el Congreso no había en juego una mera votación. Pedro Sánchez ha escuchado desde su escaño la parte final del debate y cuando ha terminado ha pedido intervenir. Ha tomado la palabra para una última intentona de presión a Junts.
"Si ustedes están aquí para servir los intereses de unas élites inmobiliarias, que será legítimo, pero que no se desde luego el interés de la gente corriente... Hagan lo correcto porque la historia les juzgará, antes de lo que creen y con más contundencia de la que se imaginan", ha dicho desde la tribuna de oradores.
Sin agenda este fin de semana, el presidente se dedicará a "analizar lo que ha pasado" y decidir si adelanta o no las elecciones. "Cualquier opción depende de lo que ha pasado hoy y de cómo reacciona la sociedad", dicen desde su núcleo duro. En concreto, quieren esperar a ver cómo se desarrollan las manifestaciones convocadas para este sábado.
En la frase de despedida en el Congreso ya dejó implícita también la intriga del adelanto. "Antes de lo que creen", subrayó con una pausa mientras recogía sus folios y después de toda una mañana con la opción de que la llamada a las urnas se anticipe sobre el plazo previsto, con límite en verano del año que viene, pero incluso antes de marzo, el horizonte más cercano que se manejaba hasta ahora.
Sin embargo, el rechazo a los decretos y la hipótesis de que esa circunstancia pueda movilizar a la izquierda ha llevado a cálculos tan cercanos para las elecciones como el próximo domingo 29 de noviembre. Para que fuese esa fecha, la convocatoria debería publicarse en el BOE el próximo martes, es decir, con los 54 días de antelación preceptivos.
En las últimas 24 horas, Sánchez ha hecho dos apelaciones desesperadas a Junts. El jueves, desde el Foro La Toja que se celebra en Galicia, reclamó a Carles Puigdemont que "por pura humanidad", al menos, no rechazase los decretos. Lo señaló a primera hora de la tarde, es decir, antes de que se reuniese la dirección de Junts, que pasadas las 10 de la noche anunció su voto en contra.
En un intento casi póstumo, el presidente del Gobierno hizo un segundo llamamiento este viernes a Junts, con máxima solemnidad -"la historia les juzgará"-, justo antes de que comenzase la votación. No logró cambiar el curso previsto y sus decretos quedaron condenados. Con la legislatura, definitivamente, finiquitada, pues resulta más evidente que nunca su debilidad parlamentaria, dejó una frase que es un enigma, pero también es su poder, sobre la concreción de ese "antes de los que creen" que marcará todas las cábalas.