El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conversa con varios líderes europeos ante la atenta mirada del canciller alemán Friedrich Merz. Europa Press
Europa Sánchez más solo que nunca en la UE: recibe reproches por la regularización y rompe el consenso frente a ChinaEl presidente del Gobierno ha evidenciado su soledad al defender la regularización masiva de inmigrantes e insistir en "tender puentes" con el régimen de Xi Jinping.
Más información: Los líderes de la UE cierran filas y exigen endurecer la política comercial con China: España, única voz discordante
Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 20 junio 2026 02:39h Las clavesLas claves Generado con IA
La soledad de Pedro Sánchez ha quedado en evidencia en la tradicional cumbre de verano en Bruselas. El presidente del Gobierno de España defendió una postura dialogante con China cuando el resto de líderes abogaba por endurecer la política comercial con el gigante asiático. Horas antes, varios de sus homólogos le habían afeado la regularización masiva de migrantes.
"Queremos dialogar, pero tenemos que abordar el reto insostenible al que nos enfrentamos: un déficit comercial de 1.000 millones al día. Planteamos una y otra vez este problema sin lograr ningún resultado concreto. Y, lamentablemente, hasta ahora China no ha cumplido", se ha quejado el presidente del Consejo Europeo, António Costa, al término de la cumbre celebrada este viernes en Bruselas.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE han reclamado a Ursula von der Leyen que adopte una política de mano dura comercial contra China para frenar la rápida desindustrialización del continente.
En concreto, los líderes europeos piden a la presidenta de la Comisión que active de forma más rápida y contundente los aranceles y resto de instrumentos de defensa comercial con los que ya cuenta la UE y que diseñe las herramientas que faltan para completar el arsenal.
“Queremos modernizar estas herramientas, y la Comisión ahora tiene el mandato de responder con mayor rapidez: es decir, que en cuanto haya sospechas de competencia desleal o detectemos posiciones que planteen problemas, debemos ser capaces de reaccionar y protegernos”, ha declarado el presidente francés, Emmanuel Macron, que encabeza el grupo de los denominados 'halcones' frente a China.
Desencuentro en Pekín: China ignora las peticiones de la UE de presionar a Rusia y abrirse a las empresas europeasLa única voz discordante, al menos en público, ha sido de nuevo la de Pedro Sánchez, que se ha reunido con Xi Jinping en Pekín en cuatro ocasiones en cuatro años, para desconcierto de sus socios comunitarios.
El presidente del Gobierno vuelve a desmarcarse de la línea mayoritaria de la UE y rechaza cualquier medida que pueda interpretarse como una escalada de confrontación con China.
"Hay un amplio consenso en la UE y una voluntad de completar nuestro arsenal de herramientas de defensa comercial, pero también de utilizar desde ya las que ya tenemos", explica un alto diplomático de un gran Estado miembro.
¿Está Sánchez dentro de este consenso? "Se puede decir que introdujo un matiz en el debate, pero al menos no se ha opuesto", responde.
"Europa lo que necesita son amigos", ha dicho el presidente del Gobierno al ser preguntado en Bruselas por el gigante asiático.
"Necesitamos ser pragmáticos y necesitamos tender puentes con las grandes economías, tanto con potenciales aliados como es China o tradicionales aliados, como es el caso de Estados Unidos", ha subrayado.
Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa de este viernes en Bruselas Unión Europea
"Todos los líderes coinciden en la necesidad de dialogar con China; en lo que Sánchez se queda solo es en considerar que esa deba ser la única vía", apunta otro diplomático de un Estado miembro de tamaño medio.
El distanciamiento del presidente del Gobierno respecto a la mayoría del bloque se ha hecho más visible tras el giro del canciller alemán, Friedrich Merz, que hasta ahora había defendido una postura de cautela y de evitar a toda costa un choque abierto con Pekín.
En la rueda de prensa final de la cumbre, Merz ha endurecido el tono al acusar a China de "inundar los mercados" mediante elevadas ayudas públicas a su industria.
“Cuando se están subvencionando sobrecapacidades -acompañadas de una moneda que no es libremente convertible- esto no es aceptable”, reprochó el canciller.
Desde la delegación española se insiste, sin embargo, en que la UE no puede permitirse una guerra comercial abierta con Pekín en un contexto marcado por la guerra de Ucrania, las tensiones con Donald Trump o la inestabilidad en el estrecho de Ormuz.
Además, advierten de que el régimen de Xi Jinping dispone de capacidad de represalia con efectos potencialmente devastadores para la industria europea.
Ursula von der Leyen conversa con António Costa durante el Consejo Europeo de este viernes en Bruselas Unión Europea
Para Sánchez, la única salida pasa por insistir en el diálogo, pero con calendarios y compromisos concretos. A su juicio, la falta de resultados hasta ahora responde a una preparación insuficiente y a las divisiones internas entre los Estados miembros.
En su planteamiento, la UE debe corregir ese enfoque y presentarse esta vez con mayor cohesión en la negociación con Pekín.
En su comparecencia final, Von der Leyen -que tras varios zigzagueos se ha alineado con el bando de los ‘halcones’- volvió a subrayar la magnitud del problema. En los últimos cinco años, las importaciones procedentes de China hacia la UE han aumentado un 45%.
El año pasado, la Unión registró su mayor déficit comercial con el país asiático hasta la fecha: 360.000 millones de euros, el equivalente a 1.000 millones diarios. Y, por primera vez, todos los Estados miembros cerraron el ejercicio en déficit comercial.
"No se trata solo de importaciones baratas. Vemos sobrecapacidades que erosionan nuestra base industrial y eso, simplemente, no es sostenible", ha advertido la presidenta de la Comisión, que prevé detallar su nueva estrategia de mano dura en el discurso sobre el Estado de la Unión de septiembre en Estrasburgo.
"La regularización nos afecta a todos"
Varios líderes europeos -entre ellos la primera ministra italiana, Giorgia Meloni; el canciller alemán, Friedrich Merz; y la primera ministra danesa, la socialista Mette Frederiksen- habían afeado horas antes a Sánchez su regularización masiva de migrantes.
Frederiksen defendió que ha llegado el momento de que el Consejo Europeo mantenga un debate estratégico sobre migración, una cuestión prácticamente ausente de la agenda. A juicio de la socialista danesa, debe abordarse al máximo nivel por su relevancia para el futuro de la UE.
Los 27 aprueban usar fondos europeos para los centros de deportación fuera de la UE pese al rechazo de SánchezSánchez respondió entonces que no veía la necesidad de abrir este debate estratégico y reiteró su rechazo al reglamento de retornos, al considerar que es una vía equivocada e ineficaz.
Como alternativa, reivindicó el modelo español, basado en acuerdos con los países de origen, que, según aseguró, han contribuido a reducir la inmigración irregular.
Meloni protestó entonces por la regularización masiva: "Lo que usted hace nos afecta a todos", espetó, una queja que corroboró Merz. El primer ministro belga, Bart De Wever, y el húngaro Péter Magyar, se sumaron a las críticas, reprochando a Sánchez el "efecto llamada".
"Se transmite que basta con llegar a Europa de manera irregular, permanecer aquí y, con el tiempo, se encontrará una vía para legalizar la situación", denunciaron.
En la rueda de prensa posterior, Sánchez restó importancia a lo que considera como un "debate necesario". "Nosotros encantados de no solamente hablar, debatir, sino compartir las experiencias de éxito en política migratoria que tiene España, porque creo que tenemos mucho que decir. Y si tienen alguna duda, pues que hablen con el Vaticano", zanjó.