El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido en La Moncloa, en una declaración institucional sin presencia de periodistas ni preguntas, para valorar la guerra en Oriente Próximo. El jefe del Ejecutivo español mantiene su posición dura a diferencia de otras grandes potencias del mundo y de Europa, con el rechazo a la acción militar de EEUU e Israel y la respuesta de Irán.
En una intervención en la que ha ignoración la amenaza de Trump de romper todas las relaciones comerciales con España ha mandando un mensaje a los socios europeos y a los líderes políticos nacionales que cuestionan su posición: " "Es ingenuo practicar un seguidismo ciego y servil" a la Administración estadounidense.