El cierre del curso político se ha visto marcado por los fuegos descontrolados que asolan España, quemando miles de hectáreas y provocando un número de desalojados nunca antes visto. "Grave situación". Así lo ha definido Pedro Sánchez, en una comparecencia para hacer balance del curso. El fuego ha llevado al presidente del Gobierno a reclamar estos días a los partidos político a sumarse al Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática que el Ejecutivo presentó en septiembre de 2025. Pero la posición es que las formaciones se unan, porque el jefe del Ejecutivo no tiene previsto llamar al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo para reunirse y lograr una postura común que permita ese propósito. "Si tienen a bien unirse a este pacto, bienvenido sean. Tienen las puertas abiertas", ha señalado Sánchez.
Este Pacto de Estado, que Sánchez proclama como una necesidad, sirve, no obstante, para contraponer frente al PP y Vox. Para un acuerdo de esta envergadura es esencial la participación de los dos grandes partidos políticos, el PSOE y el PP, pero entienden los socialistas que los pactos de los populares con Vox en las autonomías -una formación que cuestiona el cambio climático- hace imposible un acuerdo con el principal partido de la oposición. Así que además de reivindicar la necesidad de ese acuerdo, la insistencia de Sánchez tiene también el propósito de querer dejar en evidencia que el PP está atado a Vox y no puede.
"El Gobierno está siempre abierto a hablar con toda la oposición. Ojalá fuera una oposición constructiva y no destructiva y no negara la evidencia científica", ha señalado Sánchez. "Hay cuestiones que me invitan a ser precavido. En los acuerdos de gobieron que se están formando (en las comunidades) no hay una voluntad clara y firme de luchar contra la emergencia climática. El negacionismo que, por desgracia, se abre paso en algunas comunidades es el peor combustible para luchar contra la emergencia climática".
¿En qué consiste ese pacto? La propuesta del Gobierno se articula en 10 puntos: avanzar hacia un modelo de gestión forestal adaptado a las realidades sociales, económicas y climáticas del siglo XXI; aumentar la resiliencia ante las inundaciones y las sequías; proteger a la ciudadanía de las olas de calor; potenciar el mundo rural y favorecer su adaptación al cambio climático; potenciar la contribución de los sectores forestal y agropecuario frente a los eventos climáticos extremos.
También plantea crear fondos con recursos nacionales y autonómicos; mantener de forma permanente los medios técnicos y humanos para combatir los eventos climáticos extremos; mejorar la coordinación y la toma de decisiones de las administraciones públicas; promover una cultura cívica de la prevención y la reacción; acelerar la transición ecológica en España y la Unión Europea.
El PP, por su parte, centra el foco en el plan antiincedios que también presentó hace un año que contiene 50 medidas y que los populares consideran que siguen "vigentes". Cada uno planta sobre la mesa su propuesta pero las sillas no se giran para empezar el diálogo. Cada uno mira hacia su pared. Para Sánchez, lo que plantean los populares está incluido en su plan.
"El PP quiere un pacto contra los incendios, pero no lo quiere sobre una de las principales causas que provocan los incendios. ¿Es esa la cuestión?", ha querido ironizar el presidente del Gobierno. "Esa unidad ya la tenemos".