Las actualizaciones del FW48 llevan a Sainz y a Williams a la Q3 por primera vez este año, clasificando noveno en las calles de Bakú. El madrileño se mostró gratamente sorprendido, negó la posibilidad de ser sancionado por una infracción con bandera amarilla y reivindicó su papel este año.
Adrián Fernández[email protected]Publicado: 25/09/2026 16:30
7 min. lectura
...La frustración y la resignación estaban siendo las tónicas generales de la temporada para Carlos Sainz en este 2026, marcado por la gran falta de competividad de un Williams lastrado por sus graves problemas de peso. En las 14 clasificaciones disputadas hasta este fin de semana, el piloto madrileño no había logrado meterse en una Q3, había caído eliminado hasta en seis ocasiones a las primeras de cambio, tres de ellas en las últimas cuatro citas, y sólo había pasado del 15º puesto en Mónaco (12º) y Miami (14º). Por fortuna, las ansiadas mejoras han llegado al Williams FW48, y, con ello, la primera Q3 este año para Sainz en el Gran Premio de Azerbaiyán.
El piloto madrileño superó el primer corte sin demasiados apuros con el undécimo mejor tiempo, replicando su posición en los libres de la mañana, pero aún por detrás de Alexander Albon. Su respuesta llegó con una gran vuelta de Q2 que le permitió pasar en noveno lugar, batiendo a todos los Haas, Racing Bulls y los previamente eliminados Audi, así como a Albon. Sin mucha más opción de progresar, y en una tesitura en la que no se encontraba desde su séptimo puesto en la parrilla de Qatar 2025, Sainz volvió a batir a Franco Colapinto en la sesión definitiva, rascando una décima a su crono anterior.
Su vuelta de esta sesión, no obstante, está siendo objeto de investigación por parte de los comisarios de la FIA, por la posibilidad de haber ganado tiempo al paso por una sección de bandera amarilla tras una salida de pista de Lando Norris. Al respecto, Sainz negó la mayor en los micrófonos de DAZN: «He levantado más de tres o cuatro décimas, así que seguro que no habrá sanción, porque he hecho todo lo que me han pedido. Además, justo cuando he llegado a la frenada, Lando ha salido y la bandera amarilla se ha acabado, así que no creo que haya ningun problema. Me penalicen o no, hemos hecho lo que tocaba, que era meter el coche en Q2... más de lo que tocaba incluso. Hoy voy a disfrutar de eso, y ya mañana intentaré puntuar».
Puntuar es algo que Sainz precisamente lleva nueve carreras sin hacer, ocho en el caso de Williams desde el octavo puesto de Albon en Mónaco. Los tres novenos puestos del español, el último en Canadá hace ya más de cuatro meses, le mantienen por delante de su compañero, aspirando a poder dejarlo un poco más atrás este fin de semana y, quizá, arrebatarle a Nico Hülkenberg la decimoquinta plaza en la general: «Ha sido una sorpresa para nosotros también», manifiesta Sainz. «Sabíamos que la mejora era importante y que nos iba a hacer ir más rápido, pero no he visto la posibilidad de entrar en Q3 en ningún momento este fin de semana hasta esa vuelta que he hecho al principio de la Q1»
«Ahí me he dicho: "Igual aquí hay una oportunidad de brillar un poquito y meternos en Q3". A partir de ahí, he ido mejorando, y los de Q2 y Q3 han sido unos buenos vueltones, no me puedo quejar», valoraba un Sainz más que satisfecho. No solo con su coche, si no también con la gestión de su equipo en una clasificación donde la lectura del agarre de los neumáticos era crucial: «A mitad de clasificación, hemos descubierto que, para nuestro coche, era mejor hacer una vuelta de preparación en vez de push push push, que es lo que estábamos haciendo todos. Hemos cambiado el plan, porque he visto que la rueda en el sector 1 es un poco mejor cuando llega un poco más caliente. El equipo ha tenido la flexibilidad y agilidad para cambiar el plan, y eso es seguramente lo que me ha permitido hacer esa vuelta de Q2 y de Q3: buena comunicación, un coche que te lo permite, y una vuelta importante cuando tocaba».
Ante este suceso, inesperado en palabras propias, Sainz ha querido también poner de manifiesto sus buenas actuaciones en días donde el orden de la tabla de tiempos no permitía levantar mucho la cabeza: «Este año hemos sufrido mucho, estábamos muy lejos del año pasado, y hemos estado luchando por salir de Q1. Un año muy frustrante en el que, sinceramente, estoy conduciendo bien esta nueva reglamentacion y me he adaptado bien a estos coches, pero he podido brillar muy poquito. En algun punto de esta temporada, he hecho vueltas como esta de Bakú y me habeis dado la enhorabuena por una P16, pero no le vas a vender a la gente que has hecho un vueltón».
«La realidad es que vengo conduciendo bien todo el año, y a la primera oportunidad que se me ha presentado de brillar un poco mas y enseñar la garra, los dientes y todo lo que hecho de menos luchar por podiums y victorias, pues por lo menos ahí hay una Q3 que era importante», apostillaba un Sainz que, salga noveno o duodécimo mañana, necesitaba ese espaldarazo de moral para respaldar la confianza depositada en el proyecto de Williams tras su reciente renovación con el equipo. No es la segunda posición que tuvo en la parrilla del año pasado, y aquel podio es una improbabilidad estadística doce meses después, pero por algo se empieza.
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