Salvador Illa inicia esta semana su tercer intento de tener Presupuestos. Tras el fiasco de 2025, en el que el Govern no llegó a presentarlos y optó por la prórroga con suplementos de crédito, y la retirada in extremis del proyecto de ley que iba a debatirse el pasado viernes en el Parlament, el presidente de la Generalitat afronta una negociación en la que Esquerra Republicana quiere introducir nuevas coordenadas.
Constatadas las dificultades para materializar un calendario creíble sobre el traspaso de la recaudación y gestión del 100% del IRPF a la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC), el líder de ERC, Oriol Junqueras, avisó de que la alternativa debe ser «un avance en la soberanía». En otras palabras, la transferencia a la Generalitat de alguna competencia actualmente estatal.
En los próximos días se definirán los equipos de trabajo que darán inicio a las conversaciones entre socialistas y republicanos y, superada la fase en que la fotografía de Esquerra tumbando las cuentas públicas en la Cámara parecía ya un hecho, el jefe del Ejecutivo catalán opta por mensajes conciliadores y dice confiar en que, en un máximo de cuatro meses, Cataluña tenga Presupuestos. Ayer mismo, en un acto institucional junto a un alcalde de ERC, Illa volvió a tender la mano y reivindicó que «los grandes problemas solo podrán resolverse desde la colaboración».
El president encabezó la bienvenida a los adjudicatarios de una nueva promoción de viviendas de protección oficial en El Masnou (Barcelona), un municipio de 25.000 habitantes en el que los republicanos encabezan un Gobierno tripartito con el PSC y En Comú Podem. «Necesitamos más alcaldes y más consistorios comprometidos como este porque es un ejemplo a seguir», dijo Illa en uno de sus elogios al regidor Jaume Oliveras.
«Podemos colaborar teniendo proyectos y colores políticos diferentes, no es necesario que pensemos exactamente lo mismo», reiteró sobre un pacto local formado por los mismos protagonistas que permitieron su investidura en agosto de 2024.
Cesión del IRPF
El balonazo hacia delante logrado con el aplazamiento de los Presupuestos abre un escenario de negociación distinto, en el que Junqueras ya no marca como línea roja el cumplimiento de la cesión total del impuesto sobre la renta a Cataluña, pero sí exige que los socialistas «pongan sobre la mesa una alternativa» que dote de más autogobierno a la región.
La consejera de Economía y Hacienda, Alícia Romero, ofrece acelerar la transformación tecnológica y de recursos humanos de la ATC para capacitarla de cara a ser la futura Hacienda catalana, pero los republicanos lo ven insuficiente para justificar un sí a los Presupuestos solo cuatro meses después de su taxativo rechazo.
«Estamos dispuestos a apoyar todo lo que vaya en beneficio de los ciudadanos de Cataluña», expresó Illa en una entrevista publicada ayer en El Periódico al ser preguntado por los avances en soberanía que demandan los independentistas. «Yo cumpliré con mis compromisos y espero que Esquerra cumpla con su palabra», volvió a reiterar dando por hecho que este partido facilitará la aprobación de las cuentas autonómicas antes de que termine el actual periodo de sesiones.
Mientras, Comuns, su segundo socio de investidura, apremia a que socialistas y republicanos lleguen a un acuerdo. «Siempre hemos defendido que Cataluña tenga más autogobierno, por lo que bienvenidas sean las nuevas demandas, pero nuestra prioridad es la vivienda y es necesario que el Govern cumpla, cuanto antes, lo pactado», dijo ayer el portavoz del partido en el Parlament, David Cid.
«Los líos entre el PSC y ERC no pueden ser una excusa para demorar las medidas de protección a la ciudadanía que acordamos», exigió el diputado en referencia a las políticas sociales que firmaron con el Ejecutivo de Illa para aprobar sus Presupuestos. Un pacto que el presidente de la Generalitat se ha comprometido a mantener en el nuevo proyecto de ley que lleve a la Cámara.