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Se confirma el regreso del Citroën 2CV: será eléctrico y costará unos 15.000 €

Se confirma el regreso del Citroën 2CV: será eléctrico y costará unos 15.000 €
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El nuevo coche urbano «Made in Europe» liderará el programa E-Car para combatir la ofensiva china y democratizar la movilidad eléctrica
Se confirma el regreso del Citroën 2CV: será eléctrico y costará unos 15.000 €

El nuevo coche urbano «Made in Europe» liderará el programa E-Car para combatir la ofensiva china y democratizar la movilidad eléctrica

Regala esta noticia Añádenos en Google Teaser del nuevo 2CV. (Stellantis)

Patxi Fernández

22/05/2026 Actualizado a las 10:49h.

Durante la celebración de su Investor Day 2026 en Auburn Hills (Michigan, EE. UU.), Stellantis no solo ha anunciado el ambicioso plan estratégico «FaSTLAne 2030», ... sino que ha desvelado su arma secreta tanto emocional como comercial: el regreso del Citroën 2CV en versión 100% eléctrica.

Con un precio de salida inferior a los 15.000 euros, Stellantis se fija así el objetivo de igualar los costes de producción y venta de los coches eléctricos con los de gasolina para el año 2028.

«Los productos por sí solos no crean iconos. Los iconos crean emoción, conectan a las marcas con las personas. Y hoy, un icono está a punto de volver», declaró Xavier Chardon, CEO de Citroën. Con estas palabras, el directivo oficializó el retorno del «dos caballos» en un movimiento estratégico que busca tocar la fibra sensible del consumidor europeo apelando a la nostalgia, tal y como ya han hecho competidores directos con los exitosos Renault 5 y Renault 4.

«En 1948 el 2CV dio libertad de movilidad a millones de personas; 80 años después, el nuevo 2CV democratizará la movilidad eléctrica. Para mí, el futuro de la automoción no lo ganarán los coches más complejos, sino los más sencillos e intuitivos», subrayó Chardon.

El nuevo 2CV se fabricará a partir de 2028 en la histórica planta de Pomigliano d'Arco, cerca de Nápoles (Italia), unas instalaciones que actualmente ensamblan el Alfa Romeo Tonale y el Panda (Pandina).

La adjudicación de este modelo es una pieza clave dentro de la nueva política del grupo para proteger el empleo en Europa. A través de este plan, Stellantis prevé aumentar la productividad de sus fábricas europeas en un 20%, elevando su tasa de utilización del 60% actual hasta un 80% a finales de la década. El 2CV compartirá la cadena de montaje y la nueva arquitectura modular global del grupo con otros dos modelos urbanos del segmento A, entre los que destaca el futuro Fiat Panda eléctrico.

(Stellantis)

El primer 2CV

El pliego de condiciones para el modelo era claro y pensado claramente en el mundo rural, aunque algunos de sus puntos podrían valer para los actuales SUV: cuatro ruedas debajo de un paraguas. El vehículo debía ser capaz de transportar un cesto de huevos por un campo sembrado sin que se rompiera ninguno, además de 50 Kg de mercancías. Además, debía ser fácil de conducir por alguien sin experiencia al volante, tener bajos costes de mantenimiento y consumir, como máximo, 3 l/100Km. Por supuesto, pese a su vocación agrícola, debía equipar la joya de la corona de la marca: la tracción delantera.

Los entusiastas de este modelo no tendrán que esperar a 2028 para conocer las formas definitivas del vehículo. El primer teaser oficial revelado en Michigan ya deja ver guiños estéticos inequívocos: los faros delanteros redondos y expuestos, un capó abombado con marcadas estrías, pasos de rueda muy prominentes y esa silueta en forma de caracol inspirada también en las líneas modernas del concept car Citroën ELO.

La historia del «dos caballos»

El origen del popular 2CV tuvo lugar en el año 1948, en el Salón del Automóvil de París, donde se esperaba con expectación la llegada de un nuevo modelo de Citroën.

Pese a su «target» popular, Citroën no reparó en medios para desarrollar este modelo. Se pensaron y probaron toda clase de innovaciones tecnológicas y de diseño. Así, se ensayaron brazos de suspensión de magnesio, puertas circulares, faros inspirados en las luciérnagas. El aligeramiento del vehículo se convirtió en una obsesión: el techo era de tela, las ventanillas de mica y la carrocería de aluminio ondulado. Se rechazaban los prototipos que ofrecían demasiado confort. El único capricho se concedió en la tapicería, en la que se atendió la recomendación de la esposa de Boulanger.

Los asistentes a esta ceremonia de presentación y todos los que acudieron al Salón durante los días posteriores se quedaron más que sorprendidos al ver la estética peculiar de este modelo, según relatan las crónicas de la época. Hubo comentarios para todos los gustos. Desde «horrible» «raro» o «espantoso» a «divertido» o «único». La prensa no fue demasiado indulgente con su diseño. Sin embargo, ni crítica ni público tuvieron la oportunidad de quedarse de piedra con su motor, ya que ninguna de las 3 unidades expuestas disponía de él.

Detrás de esta ausencia se ocultaba un cambio técnico de última hora. La intriga se resolvió al año siguiente, cuando un 2 CV que enseñaba todos los secretos de su motor de 375 cm3 refrigerado por aire, con transmisión de 4 velocidades y 9 CV de potencia, fue el rey y señor del stand de la marca.

El 2 CV era un coche sencillo. Tan bien planteado y construido estuvo desde el principio, que en su evolución no hubo cambios importantes. El motor ganó cilindrada y potencia, aunque se mantuvo siempre con un consumo muy bajo. Los frenos de disco en las ruedas delanteras no fueron necesarios hasta los años 80, debido a lo ligero que ha sido siempre el 2 CV.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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