Viernes, 03 de abril de 2026 Vie 03/04/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

"Se le acabó el rollo": 'Angelito', el ex guardia civil de Ceuta que le chivó al narco marroquí cómo pasar hachís por el supertúnel

"Se le acabó el rollo": 'Angelito', el ex guardia civil de Ceuta que le chivó al narco marroquí cómo pasar hachís por el supertúnel
Artículo Completo 1,497 palabras
Lo señalan como "mano derecha" del líder de la trama mientras su hija denuncia la humillación policial durante el registro domiciliario. Otras historias: Un narco de Perú que metía 550 kilos de coca al mes por Barajas: "Por 30.000 euros sobornas a un policía en España".

El narcotúnel hallado en el barrio del Tarajal de Ceuta que narcotraficantes marroquíes y españoles utilizaban para introducir toneladas de hachís en territorio nacional EFE/ Reduan Dris

Reportajes crimen organizado "Se le acabó el rollo": 'Angelito', el ex guardia civil de Ceuta que le chivó al narco marroquí cómo pasar hachís por el supertúnel

Lo señalan como "mano derecha" del líder de la trama mientras su hija denuncia la humillación policial durante el registro domiciliario.

Otras historias: Un narco de Perú que metía 550 kilos de coca al mes por Barajas: "Por 30.000 euros sobornas a un policía en España".

G. Leudesdorf Publicada 3 abril 2026 02:51h

Le decían Angelito. El apodo —que suena más a camaradería de cuartel que a código criminal— terminó en los documentos de una de las investigaciones más sensibles sobre narcotráfico en Ceuta.

Se trata de un guardia civil retirado, con destino previo en la ciudad y conocimiento directo del terreno. El hombre tenía su residencia fijada en Chiclana, Cádiz, pero había desarrollado gran parte de su carrera en Ceuta.

Según la investigación judicial, ese conocimiento terminó siendo funcional a una red internacional de tráfico de hachís que construyó un túnel entre Marruecos y España.

No era un desconocido dentro del sistema. Había servido en la Guardia Civil, en un destino de frontera donde el contrabando y el narcotráfico son parte del paisaje cotidiano.

Carolina y María alquilan su vientre por Facebook: una cobró 12.000 € por el embarazo y vino a parir a España para su cliente

Conocía los turnos de control, las rutinas de patrullaje, las horas muertas y los nombres de quienes se movían por la zona.

Ese saber, que durante años sirvió para detectar irregularidades, se transformó —de acuerdo con los investigadores— en el activo más valioso de una organización criminal.

La operación

El 30 de marzo, la Policía Nacional desmanteló esa red. El hallazgo se produjo en el marco de una macrooperación de la UDYCO que dejó 20 detenidos en la ciudad autónoma.

Fue en el polígono del Tarajal, junto al paso fronterizo más transitado de África con Europa, donde los agentes descubrieron un narcotúnel de ingeniería avanzada.

Vista panorámica del Polígono del Tarajal, en Ceuta, junto a la frontera con Marruecos, donde se detectó una estructura subterránea que habría sido utilizada para el tráfico de drogas. EFE/ Reduan Dris

No era una galería improvisada: los informes hablan de tres niveles, raíles metálicos, un sistema de ventilación y drenaje, y pequeños vagones eléctricos que trasladaban fardos de hachís desde una finca en Marruecos hasta una nave industrial en el lado español.

Los accesos estaban ocultos tras muros falsos, diseñados para resistir incluso inspecciones superficiales. La estructura podía mover toneladas de droga por semana sin pasar por los controles oficiales.

Era el corazón de un entramado más amplio que había aprendido a mover bajo tierra, literalmente.

Un exagente entre los detenidos

Según revelaron fuentes cercanas al caso, Ángel —conocido como Angelito— era como la "mano derecha" de uno de los líderes de la red, un ciudadano marroquí de 45 años radicado en Castillejos con antecedentes por tráfico de hachís.

Su papel era el de facilitador: no ejecutaba traslados ni coordinaba a los porteadores, pero brindaba información táctica sobre cómo esquivar los horarios de vigilancia o qué caminos resultaban menos expuestos.

Un agente infiltrado participó en entradas de cocaína en el Puerto de Valencia para 'cazar' a la red de narcoestibadores

En una frontera hipervigilada, esa información vale más que un camión cargado de droga.
Ese vínculo refleja una tendencia que los mandos policiales conocen bien: la infiltración de ex agentes en los esquemas criminales del Estrecho.

En Ceuta y Melilla, esa frontera difusa entre servicio público y delito organizado se ha vuelto terreno particularmente fértil.

El origen de la investigación

La operación no surgió de un golpe de suerte, sino de una investigación previa realizada en febrero de 2025 por alijos intervenidos en la Península.

Esos hallazgos permitieron rastrear un patrón de movimientosentre la península y la frontera norte de Marruecos. Los investigadores siguieron el rastro hasta Ceuta, donde detectaron actividad sospechosa en el polígono industrial del Tarajal.

Cuando intervinieron la nave, descubrieron el acceso camuflado al túnel. Decenas de personas fueron detenidas, entre ellas el ex guardia civil, a quien se le atribuye la función de proveedor de información sensible.

La causa judicial decretó prisión provisional para los principales implicados por los delitos de organización criminal y contra la salud pública.

La voz de la familia

El Faro de Ceuta publicó un documento que introdujo una carta escrita por la hija del ex agente. En ella denunciaba el trato recibido durante el registro policial en la vivienda familiar en Chiclana de la Frontera.

Contaba que la irrupción ocurrió de madrugada y que algunos comentarios de los agentes excedieron el protocolo. Uno de ellos, al sostener una foto familiar, habría dicho: "Se te acabó el rollo, Angelito".

Para la familia, aquella frase fue una afrenta en mitad del caos. La carta no cuestionaba la causa ni la investigación, pero sí el modo de ejecución del operativo.

"También me dijeron, entre risas: 'a ver cómo le explicas a tu jefe por qué no has ido hoy a trabajar'. Y mi respuesta fue clara: 'le diré la verdad, no tengo nada de lo que avergonzarme'. Porque esa es la diferencia. Quien intenta humillar busca que bajes la cabeza", escribió la hija.

Mientras registraban el domicilio, los agentes "se paseaban por mi casa comentando entre risas qué les parecía. Como si aquello fuera una visita, como si no estuvieran irrumpiendo en la intimidad de una familia a las seis de la mañana", describió.

Al no encontrar nada, la mujer escuchó que dijeron: "Vaya mierda, no hay nada. Buscad bien, tenemos que encontrar algo".

"Un profesional registra para comprobar hechos. Quien actúa con otro ánimo registra deseando encontrar cualquier cosa, no para esclarecer la verdad, sino para justificar el daño causado", agregó.

En este sentido asegura que percibió "la frustración de quienes parecían molestos por no encontrar nada más".

El onubense que vigilaba 4,5 toneladas de coca y AK-47 de los narcos pide al juez su libertad tras el alud de excarcelaciones

"Llevar uniforme no convierte automáticamente a nadie en ejemplo de nada. La profesionalidad se demuestra en el respeto por la intimidad ajena y en la humanidad con la que se actúa cuando al otro lado hay una familia que está sufriendo", sentenció la hija del ex guardia civil al periódico local mencionado anteriormente.

El caso de Angelito trasciende los hechos concretos. Representa esa fisura estructural entre quienes custodian la frontera y quienes aprenden a franquearla. Durante años patrulló el perímetro que luego —según la investigación— facilitó atravesar.

La transición del uniforme a la clandestinidad no se explica en un solo movimiento, sino en contactos progresivos, confianza acumulada y una lógica económica que en contextos fronterizos puede volver difusa la línea entre lealtad institucional y oportunidad personal.

Frontera permeable

En Ceuta, el túnel ya fue sellado y la nave permanece precintada. La investigación sigue bajo secreto sumarial y podrían sumarse nuevos nombres.

La ciudad quedó marcada por la imagen del agujero en el suelo, una herida visible de un tráfico que suele operar en la sombra.

Hoy, Angelito permanece en prisión provisional a la espera de juicio. Su entorno guarda silencio y solo la carta de su hija circula como versión alternativa, intentando preservar algo de lo que fue antes de aparecer en los titulares.

Nadie sabe con certeza cuánta información compartió ni desde cuándo.

Lo que sí se sabe es que su nombre ya forma parte de la cronología de los túneles del Estrecho, esos pasadizos que muestran hasta qué punto la frontera —y quienes la custodian— pueden volverse permeables.

En Ceuta, donde la tierra separa dos mundos y las historias se repiten, Angelito dejó de ser solo un apodo para convertirse en símbolo de cómo los túneles más difíciles de cerrar a veces se abren desde dentro del propio sistema.

  1. Guardia Civil
  2. Narcotráfico
  3. Drogas
  4. Tráfico de drogas
  5. Ceuta
  6. Reportajes

NEWSLETTER - REPORTAJES

Una selección de los reportajes más leídos todos los domingos en tu correo Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir