Ochenta y cinco páginas de resolución judicial dan para detallar la intervención de numerosas personas en la red investigada. Encabezadas por el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, a algunas de ellas se les puede atribuir un papel relevante en una estructura «jerarquizada».
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO
El juez le sitúa como el «vértice» de la estructura delictiva investigada. El ex presidente es quien «ejerce el liderazgo estratégico y mantiene los contactos institucionales y empresariales de alto nivel». El «centro de coordinación» desde el que despliega su influencia es su despacho: allí «se imparten instrucciones, se elaboran documentos, se gestionan comunicaciones sensibles y se articula la operativa financiera y societaria».
JULIO MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Es la pieza clave del segundo escalón descrito en el auto. Desempeña un papel relevante en distintos campos: como «interlocutor habitual» de los clientes de la red y como «receptor y ejecutor de instrucciones directas» de Zapatero. Hasta tal punto actúa como la voz del ex presidente que en algunos mensajes se le describe como su «lacayo». Sus funciones también le hacen responsable «de un entramado societario destinado a canalizar los fondos percibidos» de los clientes de Zapatero.
MANUEL FAJARDO
En el mismo plano que Julio Rodríguez, Fajardo surge como «el hombre de zapatero en Venezuela». Así lo afirma la Udef porque así lo describen otros investigados en los mensajes interceptados. «Manuel es la pieza de ZP en Venezuela», le dice un propietario de Plus Ultra al presidente de la aerolínea cuando decide poner en marcha la maquinaria para obtener el rescate. Y el contacto funciona: «Acabo de hablar con Fajardo (...) Que me llama Zapatero».
GERTRUDIS ALCÁZAR
En el tercer escalón de la red se encuentra la secretaria personal de Zapatero, Gertrudis Alcázar. Gertru desempeña un papel operativo «esencial». Desde la oficina de Zapatero coordina la documentación que da cobertura a las operaciones, incluyendo la generación de facturas ficticias. Gestiona la cuenta de correo corporativa «que sirve como nodo central» de comunicación interna de la red de influencias. Su posición es tan «nuclear» que el juez Calama autorizó a la Udef a someterla a un «registro corporal externo» para incautarse de los dispositivos electrónicos que llevara encima.
CRISTÓBAL CANO
Se sitúa en un nivel «equivalente» a la secretaria, con la que está en contacto «fluido». Es el gestor diario del entorno societario que controla Julio Martínez. Él elige cuantías y conceptos de las facturas que dan cobertura a la red para justificar los pagos ilícitos. Por sus manos pasa el contrato por el que según la investigación Zapatero se llevaría el 1% del rescate de Plus Ultra.
JAVIER DE PAZ
El presidente de Movistar Plus y adjunto a Presidencia de Telefónica es uno de los integrantes del grupo de WhatsApp AR, siglas que corresponden a Análisis Relevante, la sociedad clave para que Zapatero cobrara la comisión por el rescate. Además de Javier de Paz y el propio Zapatero, en ese chat está Sergio Sánchez, muy afín a De Paz, copropietario de Análisis Relevante y ex responsable de Comunicación del CNI.
RODOLFO REYES
Es uno de los propietarios de Plus Ultra. Suyo es el primer mensaje que da inicio a las gestiones para conseguir el recate. «Necesitamos llegar a las ayudas (... ) A ver qué se te ocurre a nivel político, dónde tocar puertas», escribe el 20 de febrero de 2020. «Tú crees que podamos pedir ayuda a Zapatero... tema lobby político Plus Ultra Líneas Aéreas», escribe unos días después al investigado Martínez Sola, vicepresidente de la aerolínea. La Udef lo sabe porque sus Estados Unidos aceptó facilitar el contenido de su mensajería.
Camilo Ibrahim Issa
Otro accionista de Plus Ultra. En sus gestiones para el rescate, se reunió con Zapatero, a tenor de los mensajes de Rodolfo Reyes: «Camilo estuvo hoy con ZP. Le dijo que todo va viento en popa», le escribió al vicepresidente de Plus Ultra. El 26 de febrero de 2021 Julio Martínez comunica a Camilo Ibrahim Issa la obtención de la ayuda pública». El auto señala que «en ese momento ni siquiera se había celebrado la reunión del Consejo Gestor» de la Sepi que debía debatir la ayuda. El magistrado resalta que «celebraba la concesión de la ayuda antes de la decisión formal» y que su papel muestra la «capacidad de la red de influencia para acceder a información privilegiada».
Laura y Alba Rodríguez Espinosa
Las hijas de Zapatero son las administradoras y socias formales de la sociedad Whathefav SL. Aparentemente, se encargaba de la maquetación y diseño de los informes, pero la Udef afirma que se trataba de una «sociedad finalista». «No desarrolla una actividad empresarial ordinaria, sino que actúa como vehículo instrumental para la generación de facturación ad hoc, la redistribución de fondos y la dotación de cobertura formal a operaciones económicas vinculadas al entramado». La cuenta personal de Laura percibió casi 250.000 euros procedentes de Whathefav. La de Alba Rodríguez, 200.000. Zapatero estaba autorizado en ambas cuentas, lo que refuerza la conexión operativa en el entramado.