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'Sharenting' o cuando los padres publican fotos de sus hijos que acaban en manos del «mal»

'Sharenting' o cuando los padres publican fotos de sus hijos que acaban en manos del «mal»
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Aldeas Infantiles presenta un estudio sobre un fenómeno de redes sociales en el que participa una de cada cuatro familias españolas y causa daño al 4% de los menores
'Sharenting' o cuando los padres publican fotos de sus hijos que acaban en manos del «mal»

Aldeas Infantiles presenta un estudio sobre un fenómeno de redes sociales en el que participa una de cada cuatro familias españolas y causa daño al 4% de los menores

Regala esta noticia Añádenos en Google Recreación de un acoso escolar utilizando el móvil. (Antonio Tanarro)

Doménico Chiappe

Madrid

22/09/2026 Actualizado a las 15:12h.

Esas fotos inocentes que los padres (él, ella) se hacen junto a sus hijos, pero que muchas veces son sólo de sus hijos en la ... cotidianidad, en la calle, los parques o el hogar, y que luego suben a redes sociales, pueden acabar en manos de quien las usa para el «mal». Lo dice alguien que se dedica a encontrar a pederastas y pedófilos que se sirven de la tecnología para hallar a sus víctimas, el subinspector del Grupo IV de Protección al Menor de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional, Eduardo Casas: «Hasta con la imagen más inocente existe la posibilidad de que se use para el mal». Ese mal empieza con un fenómeno llamado 'sharenting', que Aldeas Infantiles ha analizado en su informe 'Crecer en el escaparate digital', presentado este martes en Madrid.

«Lo que antes quedaba reservado a álbumes de fotografías familiares ahora puede llegar, en cuestión de segundos, a miles de desconocidos», prosigue el documento, firmado por Laura G. de Rivera, que reúne datos: el 47% de las familias publica fotos de los niños; el 65% lo hace de la primera infancia y el 89% no piensa en los riesgos. «La información puede permanecer disponible durante años, ser descargada por terceros, reutilizada con fines comerciales o delictivos y alimentar sistemas de inteligencia artificial y algoritmos de perfilado sin que las familias sean plenamente conscientes de ello». Muchas de esas imágenes, que no están sexualizadas, «y ni siquiera son de niños en la playa», acaban en redes de abusos de menores, alerta De Rivera.

¿Hay límites claros para los padres? No, la zona del consentimiento y la vulneración es gris. «No existe una línea exacta que permita determinar cuándo compartir una imagen de un menor deja de ser algo natural para convertirse en una lesión de sus derechos», sostienen los expertos. «El límite depende, sobre todo, del contenido de la publicaciónr». Tiene que respetar la intimidad, la dignidad y el interés superior del menor, dicen. La investigación sostiene que los problemas para los menores surgen cuando sufren una «exposición excesiva» o revela datos de su esfera privada, desde sus rutinas hasta su salud. «Un agresor examina las imágenes para acercarse a su víctima», ratifica Casas.

La repercusión de esas imágenes da un salto con la IA. «Está muy de moda el mal uso de la inteligencia artificial, que coge imágenes de nuestros hijos, normalmente de niñas, y los desnudan», indica Casas. «Ocurre sobre todo entre jóvenes del colegio. Además, la tecnología altera la imagen y da un desnudo que no es real, sino consecuente, de alguien más adulto, una imagen de mujer. Y eso lo distribuyen masivamente». Las denuncias por este tipo de crímenes en la Policía Nacional se incrementan año tras año. En 2024 fueron 25.000; en 2025, 40.000, y en los primeros nueve meses de este año ya son 55.000. «Acosan por imágenes que hemos puesto nosotros», dice Casas. «La mayoría de los detenidos han compartido material existente».

Varias veces al año

En España, una de cada cuatro familias practica el 'sharenting' «varias veces el año», según el estudio, que cita datos de EU Kids y la Comisión Europea. Así, es el país donde es más usual subir fotos de los niños, por encima de la media europea del 20%. Los menores que reconocen «algún tipo de daño» por esa exposición llega al 4%.

«¿Por qué socialmente está tan normalizado compartir esas fotos? ¿Nos parece normal darle un cigarrillo a un niño o que vaya sin cinturón de seguridad?», pregunta Mercedes Bermejo, psicóloga experta en infancia, en el foro de presentación del estudio subtitulado 'Claves para prevenir el sharenting o sobreexposición de nuestros hijos e hijas en internet'. «¿Qué es el afecto cuando el hogar, que debería ser un lugar seguro, no lo es? ¿Por qué hacemos con ellos lo que no haríamos a un adulto?».

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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