Posteriormente, las respuestas fueron examinadas mediante un modelo estadístico que consideró tres posibilidades: que la personalidad de la pareja actual fuera similar a la de la población en general, que se pareciera a la del propio participante o que compartiera rasgos específicos con la personalidad de la expareja.
Los resultados respaldaron las tres hipótesis, aunque con diferencias en su magnitud. Si bien las parejas actuales compartían numerosos rasgos con la personalidad promedio de la población, los investigadores observaron que también tendían a parecerse a la del propio participante, un fenómeno conocido como emparejamiento selectivo, según el cual las personas suelen sentirse atraídas por individuos con características semejantes a las suyas. Además, encontraron que las parejas actuales presentaban una personalidad significativamente parecida a la de las exparejas.
Las conclusiones del estudio indicaron que esta similitud no podía explicarse únicamente porque las personas eligieran parejas consideradas socialmente deseables o porque buscaran individuos parecidos a ellas mismas. Los datos apuntan a un patrón más específico: muchas personas parecen sentirse atraídas de manera recurrente por un mismo tipo de personalidad, incluso después de terminar una relación.
Para comprobar que este resultado no dependía del método estadístico empleado, los investigadores realizaron un segundo análisis con una técnica conocida como correlación intraindividual o correlación de perfiles, en la que eliminaron los rasgos compartidos por la mayoría de la población. La conclusión fue prácticamente la misma: las personas suelen elegir nuevas parejas sentimentales con rasgos de personalidad similares a los de sus relaciones anteriores.
No eres tú, soy yo
Los científicos también exploraron si determinadas características de personalidad de los propios participantes influían en esa tendencia a elegir un perfil de pareja similar a la anterior.
En este análisis descubrieron que las personas más extrovertidas y aquellas con mayor apertura a nuevas experiencias mostraban una preferencia menos marcada por un tipo específico de compañero sentimental.
Asimismo, quienes obtuvieron puntuaciones más altas en extroversión, apertura y amabilidad tendían a elegir parejas más parecidas a su propia personalidad. En contraste, las personas con niveles elevados de neuroticismo solían mantener relaciones con individuos menos similares a ellas mismas.
publicado en la revista Journal of Personality and Social Psychology.En esta investigación, los científicos realizaron una serie de análisis para determinar si las personas tienden a elegir parejas con características físicas similares a lo largo de distintas relaciones o si, por el contrario, cada vínculo depende principalmente del azar, las circunstancias o la interacción única entre dos individuos.
Mantente al día con el mundo de la tecnología. Agréganos a tus Fuentes Preferidas en GoogleArrowDespués de analizar características observables de las parejas, como el atractivo físico o el grado de masculinidad, evaluadas por observadores externos, encontraron evidencia sólida de agrupamiento. Esto significa que quienes habían tenido varias relaciones sentimentales tendían a elegir parejas con niveles similares de atractivo o masculinidad. En otras palabras, muchas personas parecían repetir un mismo "tipo" de pareja en cuanto a su apariencia física.
De acuerdo con el estudio, esta tendencia apenas se modificó y fue considerablemente más marcada que la observada en otras características, como el cociente intelectual, las aspiraciones educativas, el atractivo romántico, la complaciencia con la relación o la satisfacción sexual.
En ambos trabajos, los autores coinciden en que es necesario ampliar la investigación mediante el análisis de un mayor número de factores, muestras de participantes más amplias y diversas, así como metodologías multidisciplinarias que permitan comprender mejor este fenómeno. No obstante, los hallazgos disponibles sugieren que existe una probabilidad considerable de que tu próxima pareja amorosa se parezca mucho más a tu ex de lo que imaginas o quisieras admitir.