Ampliar
Aníbal Gómez, en los alrededores de los cines Paz de Madrid. Virginia CarrascoAníbal Gómez
Actor y músico «Siempre he visto la mamarrachez como algo necesario»«En su día Alejandro Sanz a mí me parecía una rareza; para mí lo normal era 'Vaca y pollo'», afirma el creador de 'Rafaela y su loco mundo', que se acaba de estrenar en Atresplayer
Madrid
Domingo, 22 de febrero 2026, 00:54
... los chanantes, cuando estos desembarcaron en La 2. Para entonces, este humorista, músico y actor, de ilusión desbordante, ya se había inventado el subnopop que practicaba junto a Carlos Areces en los ahora archiconocidos Ojete Calor. Participaría en 'Museo Coconut' y 'Retorno a Lilifor', las siguientes iteraciones de los cómicos de Albacete, mientras iniciaba su propio proyecto musical en solitario, Ruido Paraíso, y ejercía como actor en series como 'El vecino' o 'Justo antes de Cristo' y películas como 'Las brujas de Zugarramurdi' o 'Los del Túnel'.-A sus 47 años y vistiendo como una mamarracha. ¿Para dedicarse a esto del 'show business' hay que aparcar la vergüenza a un lado?
-Buff, pero es que ya hace mucho ya que la aparqué (risas). Para mí trabajar en este tipo de comedia es mi hábitat natural. Quiero decir, lo raro es cuando hago cosas que son normales entre comillas. Desde que empecé a trabajar en el audiovisual o desde que ya leía teatro del absurdo o veía las películas que veía, para mí esto era lo normal. O sea yo recuerdo que en su día Alejandro Sanz a mí me parecía una rareza, porque yo no lo entendía, no conectaba y para mí lo normal era 'Vaca y pollo' o 'Pipi Calzaslargas'. La mamarrachez, lejos de verla como algo de lo que te tengas que avergonzar, siempre la he visto como algo necesario. Para mí entretener a los demás ya es algo maravilloso y si encima te puedes caracterizar para que te puedas reír tú también de ti mismo, pues ideal.
-'Rafaela y su loco mundo' parte de 'El alucinante mundo de Rafaella Mozarella', una novela que escribió. ¿De dónde surgió un personaje así?
-La editorial Sargantana me invitó a escribir algo dirigido al público adolescente que estuviera perdiendo el hábito de la lectura. Era una cosa muy concreta, pero al final hice lo que quise porque estaba lleno de referencias que una adolescente no iba a entender (risas). Si de repente nombro a 'Los goonies', 'Regreso al futuro' o 'Re-animator', pues no se iban a enterar, pero me parecía bonito también porque cuando yo veía 'La bola de cristal' de pequeño, tampoco entendía todo lo que veía, había capas que se me escapaban y eso creo que es guay. Ya las entenderás en su momento, no tienes por qué entenderlo todo. Muchas veces ves una película y alguien te dice, mira pues aquí el director con esto nos quiso contar esto y lo otro, y a lo mejor ni te habías percatado. Pero eso también es lo bonito que tiene el arte, cosas que recibes o no, o a lo mejor cosas que recibes tú solo. El personaje yo creo que es como la esencia de todo lo que me gusta a mí siempre: esa anarquía de Pipi Calzaslargas, lo disfuncional, las familias distintas. La familia de Pipi Calzaslargas eran un mono, un caballo y el padre que estaba por ahí que era un pirata...
-De hecho, hay mucho de Pipi en la serie.
-Sí, esto entronca muy bien con el arte de la ficción, porque a mí me encantaba la idea de que los decorados y de que todo fuera muy artificial, porque yo en lo artificial siempre he encontrado una comodidad y una cosa acogedora que no me da lo natural. Prefiero ver a las amigas en este mundo, en esta casa, donde todo es extraño y te recuerda a 'Barrio Sésamo' o a los dibujos de la Warner. Al final cuando entras en ese mundo es como muy icónico y te apetece quedarte ahí. Esta serie no hubiera funcionado sin este mundo pop, el decorado es un personaje más.
Ampliar
Aníbal Gómez te quiere a ti. Virginia Carrasco-Y luego hay algo también muy especial en que las protagonistas sean cuatro adolescentes.
-Claro, eso a mí me ha fascinado siempre, la intensidad con la que los adolescentes viven todo. Cuando escuchas música de esa edad, es la música que más te emociona: te hace llorar, te hace reír. Es la que escuchas con tus amigas en las primeras borracheras o el primer cigar que te echas sin tragarte el humo... Y es todo muy intenso. Cuando tu amiga te traiciona porque ha contado un secreto, es un drama total, luego te bebes dos cervezas y os volvéis a juntar. Me parece que había que rendir un tributo a ese mundo de la adolescencia y qué mejor que unos señores ya adultos que ya han vivido la adolescencia más que de sobra. Y fíjate, la comedia viene por donde viene, cada uno a veces la recibe desde un punto distinto, pero a mí, más que ver a unos señores vestidos de mujeres, que se ha hecho mucho, lo que me hace más gracia es ver a unos señores viviendo las aventuras de unas adolescentes.
-La serie supura imaginación, originalidad y absurdez. ¿Cómo alimenta ese genio creativo? ¿De dónde salen esas ideas tan locas?
-Te lo digo en serio, nunca pienso «buah, voy hacer algo supertransgresor», no, no. Las ideas vienen de manera natural porque mi mente siempre ha funcionado así desde niño. O sea, yo cuando veía 'Aterriza como puedas' o 'Agárralo como puedas', cualquier cosa exagerada, extraña, absurda, me parecía lo normal, como te decía antes. Si me hacía reír y me parecía divertido, encajaba perfectamente. Yo creo que la gente nota cuando buscas la transgresión por la transgresión, simplemente por llamar la atención o por que se hable de ti. Es muy loable, pero no era mi objetivo a la hora de escribir. Mi objetivo a la hora de escribir era que pudieran surgir las cosas más inesperadas, pero todo al servicio de la trama.
-La ficción se rueda en pocos escenarios, lo que sugiere un presupuesto más bien limitado. ¿Ha sido un problema o más bien un acicate?
-Pues es un acicate, porque yo recuerdo ya trabajando con Nacho Vigalondo en 'Los felices veinte' que era un reto. Llegábamos cada día al programa Nacho y yo, no había dinero, a veces no había guion, entonces teníamos que construir todo y aquello como que nos curtió y nos hacía no sé si ser mejores, pero sí más creativos porque teníamos que sacar algo decente e inventar algo para cada día con muy poco dinero.
-Intuyo que se han quedado cosas fuera entonces.
-Con esta serie, en algunos sentidos, pasó algo parecido. Yo recuerdo que había dos capítulos que tenía escritos, el 7 y el 8, que no se pudieron rodar porque eran muy caros, se comían el presupuesto, porque tenían muchos exteriores y una de las premisas que tenía era no usar exteriores y si hay un exterior que fuera un decorado, que pudiéramos ver el papel pintado como lo veías en 'El mago de Oz'. Ernesto me dijo: «Esto no se puede rodar, es muy caro». Pero no hubo problema, como ya tenía en mente la casa y las estancias y todo, escribí dos nuevos capítulos, que son los nuevos 7 y 8. Pero no fue un problema. Yo soy de reaccionar rápido y tomar una solución. O sea, si me quedo en mi casa dos meses lamentándome, ay qué pena, que este 7 y 8 estaban muy bien... Pues mira, ya se harán, si el día de mañana se pueden hacer y si no, pues ya se inventará otra cosa.
-Hablaba antes de 'Vaca y pollo'... Hay mucho de series de la Cartoon Network como esta o 'El laboratorio de Dexter' en 'Rafaela y su loco mundo', no solo en los decorados o los objetos e inventos que hacen avanzar las tramas sino en cómo se mueve la cámara o cómo los personajes parecen dibujos animados.
-Es lo mejor que me puedes decir. Llegamos a esa estética poco a poco. Cada detalle está cuidado. Por ejemplo, necesitábamos una máquina del tiempo, pues yo les decía: mirad la máquina del tiempo de la película 'Exploradores', ese rollo vintage, que parece que lo ha hecho alguien con cuatro cosas. O ese laboratorio donde no entiendes muy bien qué hace ahí cada cosa, y con todo el decorado era un poco así. Recuerdo mandar fotos de la casa de Pipi Calzaslargas, de 'Barrio Sésamo', de la Warner. Incluso en la fotografía final y en el montaje, quisimos darle ese acabado que acompañara ese pastel pop. Teníamos claro que no podíamos romper ese mundo pop, entonces hemos tirado mucho de lo vintage para crear lo que al final yo creo que es un homenaje a todo eso, al tecnicolor, a lo que decía antes del papel pintado de 'El mago de Oz'. Recuerdo enviar fotogramas de '¿Quién engañó a Roger Rabbit?', de Robert Zemeckis, el momento cuando el conejo sale de la nevera y vemos esa cocina de dibujos animados que se mezclan con la realidad... A mí esos decorados, ese mundo de cartón-piedra me ha maravillado siempre.
Aníbal Gómez, durante la entrevista. Virginia Carrasco-Hay algo de reunión de antiguos alumnos de los miembros de 'Muchachada nui'. ¿Hubo en algún momento intención de llamar a Julián López o Raúl Cimas?
-Creo que las cosas van surgiendo de manera natural y de formas que no son premeditadas. Quiero decir que en muchos casos nos hemos ido reencontrando en distintos trabajos de manera natural. Está claro que a lo mejor Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes han trabajado más de la mano estos años, y yo con Carlos Areces en otros proyectos, como Ojete Calor, pero vamos, ya te digo siempre ha sido de forma natural.
-'Rafaela y su loco mundo' también juega mucho con la ruptura de la cuarta pared e incluso con sobrexplicar y resumir lo que ha pasado. Ha debido ser muy liberador escribirla, pero no sé si también muy complejo, ¿no?
-Es que a mí eso me encanta y me divertía muchísimo. En las primeras versiones de los guiones había más de metacine y de romper la cuarta pared, y lo tuvimos que rebajar un poco. Pero eso está bien, es mejor siempre pasarte y luego ir quitando. A mí eso me parece muy divertido, que los personajes sean conscientes de que están viviendo en un capítulo, y luego te permite también, gracias a esto, reírte de los clichés del cine. Hay momentos donde Chelo dice: «No, ahora no hablo yo», y la cámara pasa de largo. Eso te permite rendir homenaje a un montón de películas. Hay gente que directamente plagia y se calla. Aquí lo que hacemos es coger todo lo que nos seduce, lo que nos encanta y lo que nos hace reír, y darle una vuelta, pero al final las cosas hay que reciclarlas. Y si yo he crecido viendo 'Aterriza como puedas', no voy a tener aquí el mismo gag, pero me gusta coger la esencia que a mí me ha quedado dentro.
-¿Cómo llegó a Ingrid García-Jonsson?
-Pues mira, al igual que ha pasado con mucha gente del elenco, que yo pensaba que quizás no iba a ser el tipo de formato que iban a querer, al contrario, de repente era el típico formato que les apetecía hacer, precisamente porque rompía un poco la trayectoria que tenían. Entonces, cuando llegamos a Ingrid, a mí me encantó ver que le apetecía mucho, que era fan de nuestro humor. Y luego, por otro lado, la disciplina de Ingrid me parece maravillosa. Quedé un día a comer con ella para que me contara un poco cómo veía su personaje. Ella tiene un papel complicado porque las tres amigas eran como una piña y luego estaba Ingrid, que tenía que poner un poco la cordura dentro de esa adolescencia. Y trajo un cuaderno donde iba anotando cosas de su personaje y tenía muchos colorines, flores, nubes... Se había comprado hasta una colonia la tía, una colonia de niñas, en plan mi primera colonia chispas. Y dije, maravillosa. Es como cuando Kathy Bates, cuando se preparó para 'Misery', escribía notas de admiración a un escritor que se inventó ella. A mí esas locuras me encantan. Yo no las quiero hacer, pero que las hagan los demás. Y ha sido una alegría. Que una actriz que ha demostrado ya lo válida que es haciendo una peli dramática, pueda hacer esto y te puedas reír con ella, es maravilloso.
-Es su primer proyecto como 'showrunner'. ¿Qué debilidades y qué fortalezas se ha visto?
-Bueno, vaya por delante que he aprendido mucho porque cuando trabajas de 'showrunner' tienes que aprender o estar atento a detalles que en otras ocasiones te escapan porque tú simplemente vas como actor. Pero al mismo tiempo, como el proyecto es tan apasionante para mí, no había nada que se me resistiera porque a mí no me cuesta pedir ayuda y he pedido ayuda todo el rato. Aquí no ha habido algo como egocéntrico de «no, yo me encargo de todo». No, yo he pedido ayuda y lo que no sabía lo preguntaba. Y luego he aprendido mucho de cómo Ernesto dirige porque es muy práctico. Teníamos poco tiempo y Ernesto no malgasta tiempo en hacer planos que luego no va a usar en el montaje. Yo he ido tomando nota de todo lo que había a mi alrededor. ¿Debilidades? Muchísimas. Cada día surgían nuevos retos a los que a lo mejor me enfrentaba por primera vez. Entonces, siempre con calma, observando, preguntando lo que no sepas, pidiendo consejo y yo creo que así es un poco como se trabaja.
-Entiendo que la serie nace con vocación de seguir todo lo que se pueda, ¿no?
-Claro. De hecho, tengo un montón de nuevas tramas para la segunda temporada (risas). Ojalá se pueda.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión